Frasua Esquerra · 22 de septiembre de 2025
El gobierno de Claudia Sheinbaum destacó en su Primer Informe de Gobierno una “caída de 20 veces” en la desigualdad: “En 2010 la diferencia entre el 10 % con mayores ingresos y el 10 % de menor ingreso fue de 36 veces, la más alta del registro. En 2024 esa diferencia disminuyó a 16 veces, es una caída de 20 veces”.
Sin embargo, la afirmación es engañosa, ya que con los indicadores que presume —de 2010 a 2024— la mayor parte de la reducción en la desigualdad no se dio bajo la administración de los gobiernos de Morena, sino en el sexenio previo.
De acuerdo con datos del ahora extinto Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) y del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), que retoman información de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), la brecha entre los deciles de mayores y menores ingresos en México se redujo 19.23 veces de 2010 a 2024.
Sin embargo, 57.2 % de esa disminución se llevó a cabo durante el gobierno del expresidente Enrique Peña Nieto, periodo en el que la brecha entre ambos deciles pasó de 31.8 veces en 2012 a 20.8 en 2018.

Los deciles dividen a la población mexicana en 10 grupos iguales según su nivel de ingresos, ordenados de menor a mayor. El primer decil representa a 10 % de los hogares con menores ingresos, mientras que el décimo decil representa a 10 % de los hogares con mayores ingresos.
El economista Axel Eduardo González Gómez, coordinador de datos del observatorio México ¿cómo vamos?, dice a El Sabueso de Animal Político que esta forma de medir la desigualdad “en sí misma no es una medición errónea”, aunque es una manera “muy simplificada y que nos puede llevar a conclusiones erróneas o sobredimensionadas sobre la potencial reducción en la desigualdad que se observa en el país”.
González Gómez señala que se debe tener cuidado en cómo se reporta o interpreta la reducción en el ingreso del decil 10, ya que en la literatura económica reciente se ha demostrado que las encuestas de ingresos de los hogares, como es el caso de la ENIGH, de donde provienen estos resultados, “se tiende a subestimar los ingresos en la parte alta de la distribución”.
Ello se debe a dos motivos, el primero es que el diseño muestral de las encuestas no logra captar los lugares que realmente poseen los mayores ingresos o las grandes fortunas en el país, como serían los de Carlos Slim y Ricardo Salinas Pliego; a este fenómeno, dice el investigador, se le conoce como “truncamiento de la información”.
Y el otro factor —señala— es que existe una tendencia a reportar ingresos menores a los percibidos en el decil más alto de la distribución, ya sea por desconocimiento de las personas, por miedo en un contexto de inseguridad o bien para evitar que dicha información pueda servir a la autoridad para cobrar impuestos.
En 2010, durante el cuarto año de gobierno de Felipe Calderón, la brecha de desigualdad llegó a ser de 35.6 veces entre los deciles con mayores y menores ingresos per cápita, de acuerdo con datos del (Coneval).
En aquel año el ingreso corriente total per cápita del decil más bajo era de 380 pesos, mientras que el ingreso per cápita del decil más alto era de 13,524 pesos, 35.6 veces más. Al término del sexenio de Calderón, en 2012, esta brecha se había reducido a 31.8 veces.
Durante el gobierno de Enrique Peña Nieto se logró una reducción de 11 veces en la brecha entre los deciles de mayores y menores ingresos, al pasar de 31.8 en 2012 a 20.8 en 2018.
En aquel año la población del decil más bajo tenía un ingreso corriente total per cápita de 1,064 pesos, mientras que las personas del decil más alto contaban con un ingreso corriente total per cápita de 22,128 pesos.
En los seis años de gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, la brecha de desigualdad se redujo 4.5 veces, al pasar de 20.8 en 2018 a 16.3 en 2024.
En 2024, el primer decil recibía un ingreso corriente total per cápita de 1,497 pesos, mientras que las personas pertenecientes al decil con mayores ingresos percibían 24,475, una brecha de 16.3 y una reducción de 4.5 en sus seis años de gobierno.
El economista Gerardo Esquivel explica en un artículo en el diario Milenio que entre 2016 y 2018 “la desigualdad bajó debido a que cayó el ingreso de los hogares de mayores ingresos en 11.3 por ciento, mientras que los ingresos del 40 por ciento de los hogares más pobres crecieron en menos de 2 por ciento”.
“Entre 2018 y 2022 las cosas fueron muy distintas”, indica Esquivel, ya que “mientras la reducción de la desigualdad en 2016-18 prácticamente no se reflejó en una mejoría en los niveles de vida de los hogares más pobres, entre 2018 y 2022 ocurrió todo lo contrario”.
Esquivel añade que el crecimiento del ingreso en este periodo, tanto de hogares como de personas, “fue claramente progresivo (es decir, mayor crecimiento a menor nivel de ingreso) a lo largo de toda la distribución”.
De acuerdo con datos del Coneval, la población en México que vive en situación de pobreza disminuyó en 13.4 millones de personas entre 2018 y 2024. Asimismo, en ese mismo periodo el salario mínimo aumentó, en términos reales, 116.4 %.
Sin embargo, en el mismo lapso la población con carencia por acceso a los servicios de salud aumentó en 24.4 millones de personas, pues pasó de 20.1 millones en 2018 a 44.5 millones en 2024.
