Guadalupe Fuentes · 23 de marzo de 2026
El presupuesto de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) creció 43 % entre 2018 y 2026, al pasar de 119,280 millones 458,873 a 170,753 millones 142,093 pesos. Además de las tareas militares, la institución participa en seguridad pública, construcción de infraestructura estratégica y administración de recursos públicos.
Al mismo tiempo, en esos últimos ocho años su actuación ha sido objeto de cientos de quejas ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y de escrutinio público por casos de uso de fuerza letal. El número de recomendaciones que la Comisión dirige a una institución como la Sedena es un indicador del escrutinio en materia de derechos humanos.
En el informe Memoria documental: los derechos humanos en el Ejército y Fuerza Aérea mexicanos, publicado por la propia Sedena, se da a conocer que de diciembre de 2018 a septiembre de 2024 la CNDH notificó 2,109 quejas y emitió 45 recomendaciones contra la institución por presuntas violaciones a derechos humanos.
Entre las resoluciones más recientes destaca la recomendación 131VG/2023, relacionada con hechos ocurridos en Nuevo Laredo, Tamaulipas. En ese caso, la CNDH acreditó que elementos de la Sedena utilizaron fuerza letal de manera ilegítima contra civiles, lo que derivó en la muerte de jóvenes que viajaban en un vehículo.
Este tipo de resoluciones forman parte de los expedientes en los que la Comisión determinó violaciones graves a derechos humanos atribuibles a personal militar.
El crecimiento institucional ha sido acompañado de un aumento sostenido en recursos públicos. Durante 2018 —último año de mandato de Enrique Peña Nieto— el presupuesto que le fue asignado a la Secretaría de Defensa Nacional fue de 119,280 millones 458,873.57 pesos, expresados a precios de 2026.
En 2019 —primer año completo del sexenio de Andrés Manuel López Obrador—, el presupuesto aprobado para la Sedena fue de 132,177 millones 329,575 pesos en términos reales, según el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF).
Un sexenio después, en 2026 —ya en el primer año completo del gobierno de Claudia Sheinbaum—, el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) plantea para el Ramo 07 (Defensa Nacional) una asignación de 170,753 millones 142,093 pesos.
Lo que se resume en que el presupuesto de la Sedena pasaría de 119,000 millones en 2018 a más de 170,000 millones en 2026, lo que implica un incremento real de 51,472 millones 683,219.43 pesos, equivalente a un aumento del 43.15 % en ocho años.
Este crecimiento no ha sido lineal ni responde a una sola causa. En 2026, uno de los cambios más relevantes es que la Guardia Nacional aparece formalmente como unidad responsable dentro del presupuesto de la Defensa, con una asignación de 23,492 millones 765,933 pesos, lo que confirma su integración operativa y administrativa al aparato militar.
Mientras tanto, en el conjunto del gasto federal, la Sedena se posiciona como la quinta dependencia con mayor presupuesto en 2026, solo por debajo de la Secretaría de Bienestar (674,510 millones 24,515 pesos), la Secretaría de Educación (523,858 millones 227,933 pesos), Secretaría de Energía (267,439 millones 114,491 pesos), Secretaría de Infraestructura Comunicaciones y Transportes (153,539 millones 261,639 pesos), y por encima del sector Salud (que se encuentra en el séptimo lugar con 66,825 millones 756,831 pesos).
De acuerdo con el PPEF 2026, el presupuesto proyectado para Defensa implica un incremento nominal cercano a 7.8 % respecto a 2025, atribuido a la absorción de nuevas responsabilidades y al fortalecimiento de capacidades logísticas y operativas.
En los últimos años la Secretaría de la Defensa Nacional ha asumido funciones empresariales que la colocan como administradora de proyectos civiles e infraestructura estratégica, lo cual ha generado un debate amplio sobre el alcance de sus atribuciones.
La pieza central de esta expansión es el Grupo Aeroportuario, Ferroviario y de Servicios Auxiliares y Conexos, Olmeca-Maya-Mexica, S. A. de C. V., conocido por sus siglas, GAFSACOMM. Esta empresa se creó el 13 de abril de 2022 mediante publicación en el Diario Oficial de la Federación como una Empresa de Participación Estatal Mayoritaria (EPEM) coordinada por la Sedena, con la capacidad de administrar, operar, explotar e incluso construir infraestructura civil que históricamente había estado bajo responsabilidad de instituciones civiles o privadas.
GAFSACOMM es el vehículo mediante el cual la Sedena ha agrupado diversos activos del Estado en los sectores aeroportuario, ferroviario, turístico y de transporte. Entre los activos administrados por esta empresa se encuentran el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y varios aeropuertos adicionales que han sido reasignados bajo la administración del conglomerado en los últimos años.
Conforme a varias asignaciones publicadas en el Diario Oficial de la Federación, la empresa está a cargo de aeropuertos como los ubicados en Nogales, Chetumal, Palenque, Campeche, Uruapan, Tamuín y Ciudad Victoria, así como de servicios complementarios relacionados con combustible, logística aeroportuaria y conectividad regional.
En términos de alcance, la empresa no se limita únicamente a aeropuertos: su constitución y objetivos incluyen también el manejo del Tren Maya, hoteles vinculados con la actividad turística en la Península de Yucatán, parques y museos en torno a esos proyectos, y otras instalaciones de servicios auxiliares. La extensión de estas funciones da cuenta de un modelo en el que la Sedena no solo se encarga de seguridad y defensa, sino también de la operación y gestión de activos públicos orientados a transporte y turismo.
Una empresa con pérdidas y pocas ganancias
Más allá de la administración directa de infraestructura, el esquema empresarial ha requerido asignaciones presupuestales y subsidios. Antes de formalizarse la operación de los proyectos bajo GAFSACOMM, la Sedena solicitó en 2022 un presupuesto de 4,748 millones de pesos para el gasto operativo de este tipo de empresas, destinados al pago de servicios personales, materiales, suministros e inversiones necesarias para poner en marcha estos activos estatales.
Un análisis realizado por El Financiero reportó que en 2025 se registraron pérdidas operativas conjuntas por 5,612 millones de pesos. En el desglose, el Tren Maya concentró la mayor pérdida con 2,561 millones de pesos, seguido de GAFSACOMM, con 1,400 millones; Mexicana de Aviación, con 1,252 millones, y el Ferrocarril del Istmo, con 633 millones.
Únicamente el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles reportó una utilidad de 290 millones de pesos, y el proyecto turístico de Islas Marías, por 3 millones.
La creación de estas empresas y su concentración bajo una dependencia de carácter militar representa uno de los cambios institucionales más significativos en la administración pública mexicana reciente.
Este modelo ha sido justificado por el gobierno federal como una forma de “evitar la privatización” de infraestructura estratégica y asegurar conectividad y servicios en regiones prioritarias, pero también ha generado discusiones entre expertos en economía y administración pública sobre la conveniencia de esta concentración de funciones y recursos en una institución con naturaleza y propósito originalmente distintos.
Por otra parte, en 2023 se constituyó Grupo Mundo Maya, S. A. de C. V. como Empresa de Participación Estatal Mayoritaria igualmente sectorizada en la Secretaría de la Defensa Nacional.
No se trata de una entidad ajena al conglomerado, sino de una filial dentro del mismo modelo empresarial militar. Si GAFSACOMM concentra aeropuertos y el sistema ferroviario, Grupo Mundo Maya fue diseñado específicamente para operar y comercializar infraestructura turística asociada al corredor del Tren Maya.
Conforme a su acta constitutiva y a su Programa Institucional publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), la empresa puede administrar, explotar y prestar servicios hoteleros, turísticos, culturales y recreativos.
Entre los activos que administra se encuentran los hoteles construidos por la Sedena en puntos estratégicos del sureste: Palenque, Chichén Itzá, Tulum, Nuevo Uxmal y Edzná. Estos complejos forman parte del modelo integral que vincula transporte ferroviario con servicios turísticos.
Además, Grupo Mundo Maya opera parques y espacios recreativos vinculados con el proyecto ferroviario, como el Parque del Jaguar en Tulum, el Parque La Plancha en Mérida y el Parque Nuevo Uxmal. También se incluyen museos y centros de atención a visitantes asociados con estaciones del Tren Maya.
Con el aumento presupuestal también se ha observado un incremento en la incidencia de la dependencia en labores de seguridad pública y control territorial que anteriormente estaban a cargo de autoridades civiles.
Durante el discurso del 113 aniversario del ejército, el secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, dio a conocer que tan solo en la administración actual se han realizado más de 32,000 detenciones, así como el decomiso de 18,000 armas de fuego y más de 160 toneladas de droga, y que se han desmantelado cerca de 2,000 laboratorios de metanfetaminas en distintas regiones del país.
A la par de los operativos de seguridad, la Sedena también participa en la construcción y administración de infraestructura estratégica, así como en tareas de apoyo a la población mediante el Plan DN-III-E en casos de desastres.
Por su parte, el gobierno federal ha argumentado que el despliegue militar permite fortalecer la presencia del Estado en el territorio y mejorar la capacidad de respuesta frente a la violencia.