Paula Paredes · 10 de octubre de 2026
Los perros pug necesitan actividad física para mantenerse saludables, pero sus paseos no deben ser tan largos ni intensos como los de otras razas. Su hocico corto y la forma de sus vías respiratorias pueden dificultar la entrada de aire, sobre todo cuando hacen esfuerzo físico o las temperaturas son elevadas.
Por eso, antes de salir a caminar con uno de estos perros, es importante considerar su edad, peso y condición física, además de identificar las señales que indican que necesita descansar, explica Claudia Sánchez, veterinaria zootecnista.
Así que si tienes un perro de esta raza, no te preocupes, aquí en Animal MX te compartimos lo que debes saber para cuidar a tu “lomito” y evitar problemas de salud.
La veterinaria zootecnista explica que un pug adulto que se encuentra en buenas condiciones de salud puede realizar entre 20 y 40 minutos de actividad física al día, distribuidos en varios periodos cortos.
“Una alternativa es sacarlo a pasear dos o tres veces, durante 10 a 15 minutos por salida, y complementar su rutina con juegos tranquilos dentro de casa”, menciona la especialista.
La duración no debe tomarse como una regla fija para todos los perros de esta raza. Algunos pueden necesitar menos tiempo debido a su edad, al sobrepeso o a problemas respiratorios que dificultan su capacidad para realizar esfuerzos.
En lugar de intentar que recorra grandes distancias, lo recomendable es permitirle caminar a su propio ritmo, hacer pausas y explorar su entorno. Si comienza a jadear demasiado, respira con dificultad o se detiene constantemente, es momento de suspender el paseo, advierte Sánchez.
La actividad física también debe adaptarse a las condiciones del ambiente. Durante los días calurosos o con mucha humedad, conviene reducir el tiempo al aire libre y buscar alternativas para que el perro se mantenga entretenido en espacios frescos.
Los pug pertenecen al grupo de razas braquicéfalas caracterizadas por tener el cráneo y el hocico cortos. Esta conformación, menciona la veterinaria Claudia Sánchez, puede hacer que sus vías respiratorias sean más estrechas y que el paso del aire resulte complicado cuando aumenta su necesidad de oxígeno
Uno de los problemas relacionados con esta condición es el síndrome obstructivo de las vías respiratorias braquicefálicas. Los perros que lo presentan pueden tener dificultades para respirar durante el ejercicio, además de una menor tolerancia al calor.
“El sobrepeso y el estrechamiento de las fosas nasales también pueden aumentar el riesgo de que un pug se fatigue con facilidad. Por eso, si un perro se detiene repetidamente durante una caminata breve o parece esforzarse demasiado para respirar, no debe interpretarse simplemente como falta de condición física”, añade la veterinaria.
Aunque los ronquidos y los resoplidos suelen asociarse con esta raza, no siempre deben considerarse normales. Si estas manifestaciones son frecuentes o aparecen incluso cuando el perro está en reposo, es importante acudir con un médico veterinario para evaluar su respiración.
Para Claudia Sánchez, los paseos tranquilos con correa son una buena opción para mantener activo a un pug sin someterlo a esfuerzos excesivos. Es preferible salir temprano por la mañana o al anochecer, cuando la temperatura es más baja, y evitar las superficies calientes que puedan lastimar sus patas.
También es posible estimularlo dentro de casa mediante juegos de búsqueda de premios, juguetes que dispensan alimento o actividades en las que tenga que seguir rastros de olor. Estas opciones favorecen el movimiento y la estimulación mental sin exigirle caminatas prolongadas.
En cambio, las carreras largas, las subidas pronunciadas y los juegos de pelota que implican arrancadas repetidas pueden resultar demasiado demandantes para muchos perros de esta raza.
Los cachorros necesitan oportunidades frecuentes para jugar y moverse, pero sus actividades deben ser breves y realizarse en superficies seguras. Lo ideal es permitirles descansar cuando lo necesiten, en lugar de obligarlos a completar caminatas largas.
En los perros adultos, puntualiza la veterinaria, mantener una rutina moderada ayuda a conservar la movilidad y controlar el peso. Esto último es especialmente importante porque la acumulación de grasa puede aumentar la exigencia física y agravar las dificultades respiratorias.
Por su parte, los pug mayores o aquellos que tienen obesidad, problemas articulares o antecedentes respiratorios pueden requerir paseos todavía más cortos. En estos casos, un plan de actividad individualizado permite ajustar la duración y la intensidad a sus necesidades.