Animal MX · 1 de abril de 2026
Ni los tratados comerciales ni las estrategias de defensa lograron lo que un anime global de los 80: ver a dos de los líderes más poderosos del mundo lanzando energía imaginaria frente a las cámaras.
En una escena que parece salida de un fanfic o de una convención de cómics, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, y la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, decidieron que el protocolo era demasiado aburrido y prefirieron cerrar su encuentro oficial en Tokio con un Kamehameha.
¿Quieres estar al día con Animal MX? Dale clic a nuestros canales gratuitos en Whatsapp y en Instagram.
La visita de Macron a tierras niponas tenía una agenda pesada. Ambos mandatarios se reunieron para hablar sobre cooperación internacional y temas clave de seguridad. Sin embargo, en la conferencia de prensa conjunta, el tono cambió radicalmente cuando salió a colación un tema que une a ambos países: el manga.
🇫🇷👐⚪️👐🇯🇵 ¿Qué gobernante en México podría hacer un Kaioken? Te leemos 👓 pic.twitter.com/fLcAVikGwd
— Animal MX (@AnimalMX) April 2, 2026
Francia es, después de Japón, el mayor consumidor de manga en el mundo (México es el 5° a nivel global), y Macron lo sabe. Tras destacar el impacto de la cultura japonesa en las nuevas generaciones francesas, Sanae Takaichi decidió ponerle acción a las palabras.
Sin previo aviso, la primera ministra imitó el característico movimiento de Goku para concentrar energía. Macron, lejos de quedarse tieso como estatua de mármol, le siguió el juego con una sonrisa y replicó el gesto, desatando aplausos y risas entre los corresponsales que no daban crédito a lo que estaban grabando.
Para los despistados que vivieron bajo una piedra los últimos 40 años, el Kamehameha es la técnica estrella de Dragon Ball, creada por el legendario Akira Toriyama. Se trata de un ataque donde el usuario concentra su fuerza vital entre las manos para soltar una onda expansiva de energía.
Pero más allá de la ficción, este momento viral es una cátedra de “Soft Power” (poder blando):
Para Japón: Es una forma de reafirmar su dominio cultural global.
Para Macron: Es un guiño directo a los votantes jóvenes de su país, donde Dragon Ball es prácticamente una religión.
No es común ver a figuras de este nivel romper la rigidez de la política internacional. Aunque el encuentro en Tokio abordó temas serios de cooperación, la imagen de dos líderes mundiales “lanzando” energía será, sin duda, lo más recordado de la gira.
Al final del día, parece que para unir a dos naciones no siempre se necesitan contratos kilométricos; a veces, basta con recordar que todos, en algún momento, quisimos ser un Super Saiyajin.