Paula Paredes S · 2 de junio de 2026
En medio de las elecciones presidenciales en Colombia, los grupos de fans de K-pop empiezan a tener más participación. Te contamos qué tiene que ver la música con el panorama electoral del país sudamericano y qué nos dice esto del grado de organización que tienen los fandoms.
El pasado 31 de mayo, Colombia tuvo su primera vuelta de las elecciones presidenciales, y aunque la ciudadanía deberá regresar a las urnas el próximo 21 de junio para definir quién ocupará la Casa de Nariño, los resultados dejaron un escenario que pocos anticipaban.
El abogado Abelardo de la Espriella, figura de la extrema derecha conocido por sus posiciones conservadoras y por haber, presuntamente, defendido a personajes señalados por corrupción y narcotráfico, avanzó al balotaje con una ventaja del 43.77 % sobre Iván Cepeda, candidato de izquierda, ex senador de la república, filósofo y cercano al proyecto político del actual presidente Gustavo Petro.
Disclaimer: esta no es una nota para hablar de los resultados, sino de las reacciones frente a los mismos, entre esos, la de un sector clave para la cultura pop (y al parecer ahora para la política colombiana): Las y los K-popers y otros fandoms.
Te contamos qué tienen que ver en todo esto, pero antes te contamos un poquito del panorama para dimensionar lo que está ocurriendo.
La jornada sorprendió porque buena parte de las encuestas previas mostraban un panorama distinto e incluso colocaban a Cepeda como favorito.
Para muchos sectores progresistas, organizaciones sociales y ciudadanos preocupados por temas como derechos humanos, diversidad y políticas sociales, además de la amenaza del fracking, el porte legal de armas el avance de De la Espriella encendió las alarmas.
Sin embargo, la historia no termina allí…
Como suele ocurrir en las elecciones polarizadas, la segunda vuelta se definirá en gran medida por quienes aún no han tomado una decisión o se identifican con posiciones más al centro, por lo que conquistar ese voto será fundamental para ambos candidatos. Precisamente en ese contexto apareció un actor inesperado, pero ya conocido en la política digital latinoamericana: las comunidades de fans del K-pop.
A pocas horas de haberse conocido los resultados, comenzaron a circular mensajes en X que decían:
“Alguien llame a las kpopers”.
Y aunque el comentario tenía algo de meme y algo de broma, también reflejaba una realidad. Durante años, estas comunidades han demostrado una capacidad de organización digital que muchas campañas políticas envidiarían.
Lejos de limitarse a compartir contenido sobre sus artistas favoritos, miles de fans han convertido las redes sociales en espacios de participación ciudadana. En Colombia, esa historia ya tiene varios capítulos de los que te contamos un poquito más adelante.
Porque si algo han demostrado es que el amor por sus idols puede convertirse también en una herramienta para construir comunidad, defender causas sociales y movilizar información cuando consideran que el momento lo exige.

Así, como si hubiera sido un grito de ayuda, la respuesta no tardó en llegar.
La misma noche de los resultados comenzaron a aparecer publicaciones de fans organizándose para la segunda vuelta. Para el 1 de junio, distintas cuentas de de fans ya habían puesto en marcha una estrategias digitales perfectamente coordinadas.
Pero algo que llama mucho la atención y que es valiosísimo resaltar: a diferencia de otros espacios donde por la misma coyuntura predominan los insultos, la confrontación o los discursos de odio, estas iniciativas han decidido tomar otro camino: la pedagogía.
Las fans entendieron rápidamente que en una elección tan cerrada, convencer a quienes ya tienen una postura definida resulta mucho más difícil que dialogar con quienes aún tienen dudas. Por eso, en lugar de recurrir al miedo o la agresividad, decidieron apostar por la explicación, el contexto y la información.
La estrategia incluye:
Su trabajo no se ha limitado a expresar apoyo a una candidatura, sino que también han dedicado tiempo a resumir propuestas de gobierno, aclarar dudas frecuentes, verificar datos y desmentir información falsa o engañosa que circula en redes sociales.
Esa capacidad no surgió de la nada. Es el resultado de años de coordinación dentro de los fandoms, donde organizar campañas, difundir mensajes y movilizar comunidades forma parte de la vida cotidiana.

Para quienes siguen de cerca estas comunidades, su participación en la coyuntura —no solo colombiana— no es ninguna sorpresa.
Las kpopers ya han demostrado en varias ocasiones que pueden convertirse en una fuerza de movilización social cuando consideran que ciertos derechos o libertades están en riesgo.
Uno de los antecedentes más recordados ocurrió durante el estallido social de 2021, mientras miles de personas salían a las calles para protestar contra el gobierno de Iván Duque, las redes sociales se convirtieron en un campo de batalla informativo en el que las denuncias de violencia policial y violaciones a los derechos humanos se censuraban.
Entonces, las comunidades de fans del K-pop aprovecharon sus enormes redes nacionales e internacionales para amplificar información sobre lo que estaba ocurriendo en Colombia. Gracias a su capacidad de coordinación, lograron que contenidos, testimonios y denuncias alcanzaran una audiencia mucho más amplia, incluso fuera del país.
También participaron activamente en la difusión de información verificada y en la lucha contra la desinformación que circulaba durante las protestas.
Su activismo volvió a hacerse visible durante las elecciones presidenciales de 2022, cuando distintas comunidades impulsaron campañas de información ciudadana y participación electoral en los comicios que llevaron a Gustavo Petro a la presidencia.
Por eso, para muchas fans colombianas, lo que ocurre hoy no representa una excepción, por el contrario, es la continuación de una historia de organización digital que lleva años construyéndose. Algunas cuentas incluso han retomado mensajes similares a los que compartieron en procesos anteriores:
“Hoy volvemos para apoyar a Iván Cepeda y dar a conocer su plan de gobierno. Te invitamos a seguir nuestras redes sociales para informarte”.
Más allá del respaldo a un candidato específico, lo que destaca es la capacidad de estas comunidades para transformar espacios de fandom en redes de participación ciudadana.
Aunque las k-popers uelen ocupar el centro de la conversación debido al tamaño y alcance de su comunidad, no son las únicas. En los últimos días también han comenzado a aparecer mensajes de apoyo y organización por parte de otros fandoms, incluidos grupos de swifties, directioners y comunidades de fans de distintos artistas.
El fenómeno demuestra que las comunidades construidas alrededor de la música y la cultura pop pueden convertirse en espacios de encuentro para discutir temas que van mucho más allá del entretenimiento.

La respuesta a la iniciativa no se hizo esperar.
Entre mensajes de agradecimiento, memes y publicaciones que las comparan con un equipo de superhéroes, miles de usuarios han celebrado su capacidad de organización y su disposición para involucrarse en la conversación pública.
Para muchas personas preocupadas por el avance de la extrema derecha en Colombia, la movilización de las fans representa una muestra de esperanza y de participación ciudadana en un momento decisivo.
Por ahora, queda esperar al 21 de junio para saber qué tan efectiva resulta esta estrategia. Sin embargo, independientemente del resultado electoral, las k-popers han vuelto a demostrar algo que llevan años enseñando: los fandoms son mucho más que espacios para hablar de música.
Cuando una comunidad se organiza, comparte información y pone sus habilidades al servicio de una causa, la cultura pop deja de ser solamente entretenimiento para convertirse en una herramienta de participación colectiva.