Animal MX · 1 de noviembre de 2026
Cuando la invitación lleva el nombre de Heidi Klum, la regla no escrita es esperar lo imposible. Sin embargo, para la celebración del 25.º aniversario de su icónica fiesta anual en Nueva York, la supermodelo alemana superó cualquier expectativa al presentarse convertida en una monumental mano amputada hiperrealista, con huesos expuestos, tendones desgarrados y litros de sangre falsa que dejaron boquiabiertos a fotógrafos e invitados.
La anatomía de la ilusión fue una obra de ingeniería protésica: las piernas de Klum se ocultaban dentro de los dedos corazón y anular, mientras que su rostro apenas asomaba por una hendidura en la palma, perfectamente mimetizado con una herida abierta. Con uñas afiladas en esmalte rojo carmesí y una caracterización que incluyó escupir sangre falsa ante las cámaras, la modelo volvió a reafirmar por qué ostenta la corona indiscutible de Halloween.
¿Quieres estar al día con Animal MX? Dale clic a nuestros canales gratuitos en Whatsapp y en Instagram.
La pieza no era una extremidad cualquiera tomada al azar: se trató de un clon a escala gigante de la mano izquierda de la propia Heidi Klum. De acuerdo con reportes de Vogue, el equipo creativo recurrió a escaneos tridimensionales de su anatomía para recrear con absoluta fidelidad sus proporciones, integrando réplicas de su anillo de compromiso, su alianza matrimonial e incluso el tatuaje con el nombre de su esposo, Tom Kaulitz (músico de Tokio Hotel, quien no pudo asistir debido a compromisos de gira en Alemania).
“Miré mi mano y pensé: ‘oye, tal vez pueda meter mi cuerpo entero de algún modo ahí dentro’”, confesó entre risas la modelo en entrevista con la agencia AP.
Heidi Klum poses on the carpet at her annual Halloween party in NYC pic.twitter.com/gtmP1tXB60
— The Hollywood Reporter (@THR) November 1, 2026
La estructura era tan descomunal que no cabía por un marco de puerta estándar, obligando al equipo de producción a transportarla acostada en la zona de carga de una furgoneta hasta la entrada del exclusivo restaurante neoyorquino Cathédrale.
Detrás de semejante hazaña técnica estuvo una vez más el artista de efectos especiales y maquillaje cinematográfico Mike Marino, artífice de varias de las transformaciones más recordadas de Klum.
El proceso demandó horas extenuantes de aplicación y una resistencia física fuera de lo común. Para mantenerse dentro del armazón el mayor tiempo posible y convivir con cada uno de los asistentes sin romper el personaje ni abandonar la alfombra para ir al baño, la propia modelo ha reconocido en diversas ocasiones recurrir al uso de pañales desechables bajo sus disfraces.
Con esta aparición, la estrella suma un eslabón dorado a un historial que forma parte del imaginario pop de inicios de siglo. A lo largo de dos décadas y media, Klum ha desfilado personificando:
Un gusano gigante hiperrealista arrastrándose por el suelo junto a un pescador.
El extraterrestre E.T. con cuello motorizado y ojos móviles.
La princesa Fiona de Shrek con prótesis de cuerpo completo.
La criatura mitológica Medusa con serpientes en movimiento.
Un cadáver diseccionado ingresado en una camilla forense.
Mientras muchas celebridades optan por vestuarios glamorosos o guiños sencillos a películas de temporada, Klum continúa elevando el disfraz a la categoría de instalación de arte corporal, demostrando que su reinado del terror está muy lejos de llegar a su fin.