Animal MX · 3 de abril de 2026
Mientras medio mundo está haciendo la maleta para las escapadas de Semana Santa, hay cuatro personas que llevaron el concepto de “irse lejos” a otro nivel. La NASA finalmente lanzó Artemis II, la misión que marca el regreso de la humanidad a las inmediaciones lunares después de medio siglo de ausencia.
Pero olvida las películas de ciencia ficción llenas de pasillos infinitos. La realidad de viajar al espacio en 2026 se parece mucho más a una acampada extrema que a una suite de lujo.
¿Quieres estar al día con Animal MX? Dale clic a nuestros canales gratuitos en Whatsapp y en Instagram.
La nave Orion, donde viajan los cuatro astronautas, tiene apenas nueve metros cúbicos de espacio habitable. Para que te des una idea, es el equivalente al interior de una furgoneta de mudanzas.
En ese espacio minúsculo ocurre todo durante los 11 días que dura la misión: ahí se trabaja, se come, se duerme y se espera. Es un ejercicio de convivencia extrema que puedes seguir casi en tiempo real a través del canal de YouTube de la NASA. El nombre de la misión no es coincidencia: Artemisa, en la mitología griega, es la hermana gemela de Apolo y la diosa de la Luna. El rebranding perfecto para la era post-Apolo.
¿Qué escuchas cuando tienes la Tierra a miles de kilómetros de distancia? La NASA sabe que el silencio del espacio puede ser abrumador, así que armó una lista de 200 canciones en iTunes y Spotify para acompañar a la tripulación.
La regla de oro para entrar en esta selección: que la letra hable del espacio o de la Luna. Es como si necesitaran recordarle a los astronautas dónde están, aunque tengan el satélite pegado a la ventana.
En el “cassette” espacial suenan:
Los clásicos obligatorios: Starman y Space Oddity de David Bowie; Across the Universe de The Beatles; y el infaltable Fly Me To The Moon de Frank Sinatra.
El toque contemporáneo: Artistas como BTS, Ariana Grande, Katy Perry, Adele y Coldplay también se colaron en la nave con temas que hacen referencias estelares.
En una misión donde el aislamiento es real, la música no es solo entretenimiento; es una herramienta psicológica. Ayuda a gestionar el tiempo, reduce la sensación de soledad y mantiene un hilo invisible que conecta a los astronautas con la Tierra.
La playlist “NASA Moon Tunes” se ha convertido en una extensión pública de la misión. Es la forma en que nosotros, los que nos quedamos en el suelo, podemos compartir un poquito de la vibra que se siente allá arriba.
¿Por qué nos importa? Porque Artemis II no solo es una prueba técnica; es el puente para que, en las misiones que siguen, alguien vuelva a pisar el polvo lunar. Por ahora, nos conformamos con ver el directo en YouTube y darle play a la misma lista que suena en la Orion