El bombardero B-2 que atacó Irán fue diseñado por una empresa que hace naves para la NASA

Rogelio Loredo · 23 de junio de 2025

El bombardero B-2 que atacó Irán fue diseñado por una empresa que hace naves para la NASA

La noticia del ataque de Estados Unidos a Irán ha sido la conversación desde el sábado, cuando un grupo de bombarderos B-2 de Northrop Grumman que salió desde Misuri derrochó más de 13 toneladas de explosivos para destruir plantas de enriquecimiento de uranio y así ponerle un freno al programa nuclear iraní. Dos días después, tras la operación, se anunció el cese al fuego entre Israel e Irán.

Pero más allá del poder destructivo de estos bombarderos furtivos indetectables por radares, los B-2 fueron creados por una compañía que no solo se dedica al negocio de la guerra, sino que también ha sido pieza importante en la exploración espacial al crear naves y más instrumentos para la NASA.

Northrop Grumman
Uno de los bombarderos que participó en la operación “Martillo de Medianoche” para atacar Irán. Foto: AFP.

Northrop Grumman y su conexión con la NASA

Los inicios y la llegada a la Luna

La historia se remonta a la época del programa Apolo, en la década de los 60, cuando Estados Unidos y la Unión Soviética estaban en la carrera para ver quién lograba enviar humanos a la Luna.

En ese entonces, Grumman y Northrop eran dos compañías separadas. En aquel entonces, los astronautas de la NASA, de los cuales muchos tenían un pasado con el ejército y fuerza aérea, piloteaban aviones de Northrop como parte de sus entrenamientos, pero Grumman fue la empresa seleccionada para crear el módulo de aterrizaje lunar, mismo que utilizaron los 12 astronautas que caminaron en la Luna para llegar a su destino.

Como dato curioso, el mismo módulo de aterrizaje lunar funcionó como “salvavidas” para los astronautas del Apolo 13 que utilizaron la nave para sobrevivir cuando el módulo de comando sufrió una explosión que casi los deja varados en el espacio.

Northrop Grumman
El módulo lunar del programa Apolo, desarrollado por Grumman. Foto: NASA.

Grumman también fue parte crucial para la creación del programa Observatorio Astronómico Orbital (OAO), que se trató de una serie de observatorios espaciales conformados por naves no tripuladas equipadas con telescopios para observar objetos y cuerpos espaciales.

Y antes de que la compañía se fucionara con Northrop, Grumman también entró en la carrera para desarrollar el transbordador espacial, sin embargo, Rockwell International fue la seleccionada por la NASA para crear esa nave espacial.

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La fusión de Northrop Grumman y su trabajo reciente con la NASA

Las empresas se fusionaron en abril de 1994, cuando Northrop compró a Grumman. Desde eso, además de desarrollar jets de combate, sistemas de armas y otro tipo de elementos para las fuerzas armadas estadounidenses, la compañía continúa su colaboración con la agencia espacial.

La compañía desarrolló la nave espacial Cyngus que proporciona servicios de rebastecimiento a la Estación Espacial Internacional, además de la nave Landsat 9 que es un satélite de observación espacial.

Pero posiblemente el proyecto más grande hasta ahora es el Telescopio Espacial James Webb, el observatorio espacial más avanzado hasta la fecha y que puede estudiar el universo a través de luz infrarroja.

Además, la compañía está involucrada en el desarrollo de una estación espacial para la órbita terrestre baja.

Northrop Grumman
El Telescopio James Webb. Foto: Wikimedia Commons/NASA.

El regreso a la Luna

Northrop Grumman también tiene un gran papel en el programa Artemisa para regresar a la Luna, incluyendo el módulo HALO, donde estarán alojados los astronautas en las misiones lunares, los cohetes de refuerzo sólidos para el Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) que será el cohete más poderoso de la historia, y el sistema de aborto de misión para la nave Orion que transportará a los astronautas a la Luna.

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