Animal MX · 1 de abril de 2026
¡El espacio vuelve a ser el protagonista y esta vez no es ciencia ficción! Estamos a solo horas de un momento que captará la atención del mundo entero: el despegue de la misión Artemis II de la NASA. Se trata del primer viaje tripulado con personas más allá de la órbita terrestre baja en más de medio siglo.
Aquí te contamos las claves de esta aventura de 1.1 millones de kilómetros que marca el regreso oficial de la humanidad a la Luna.
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La misión Artemis II no es solo un paseo espacial; es el primer vuelo de prueba tripulado del nuevo cohete Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) y la nave Orion.
La tripulación: El equipo está formado por Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch de la NASA (quien es la primera mujer en ser parte de una misión lunar), junto a Jeremy Hansen de la Agencia Espacial Canadiense (CSA).
El recorrido: Los cuatro astronautas recorrerán más de 1.1 millones de kilómetros en una trayectoria que los llevará alrededor de la Luna para regresar a la Tierra unos 10 días después.
El récord: La tripulación se prepara para establecer un posible nuevo récord de distancia, aventurándose miles de millas más allá del lado oculto de la Luna.
A diferencia de las misiones Apolo, el programa Artemis tiene un objetivo a largo plazo: establecer una presencia permanente en la superficie lunar.
Durante el vuelo, los astronautas realizarán pruebas críticas en los sistemas de soporte vital de la nave Orion. Estas evaluaciones son el paso necesario para las futuras misiones que pondrán pie en la superficie lunar y, eventualmente, sentarán las bases para que los primeros seres humanos viajen a Marte.
El contexto de Artemis II es drásticamente distinto a la carrera espacial durante la Guerra Fría. Actualmemente, —en algo que desata grandes polémicas— la Luna se percibe como una especie de nuevo continente” con recursos estratégicos.
La NASA, bajo el mandato de los Acuerdos de Artemis, busca liderar una coalición internacional, mientras China acelera sus propios planes para una base en el Polo Sur lunar.
La relevancia de esta misión radica en consolidar el dominio tecnológico de Occidente y asegurar el acceso al “hielo de agua”, un recurso vital que podría transformarse en combustible para cohetes y oxígeno.
Uno de los puntos más polémicos es la dependencia, sin precedentes, de contratistas privados. Mientras que la NASA construye el cohete SLS, componentes críticos como los sistemas de aterrizaje para futuras fases dependen de SpaceX y Blue Origin, lo que plantea riesgos por lo que implica el involucramiento de corporaciones con fines de lucro.
Este 1 de abril SpaceX, la empresa espacial fundada por el magnate tecnológico Elon Musk, presentó los documentos para su ingreso bursátil ante el ente regulador de los mercados en Estados Unidos (SEC), lo que representa el paso previo a la operación más esperada del año. Lo que deja ver sus firmes intenciones de seguir fortaleciendo la empresa con miras a la conquista espacial con un enfoque más utilitario y hasta colonialista. SpaceX tiene entre sus metas la construcción de una ciudad en la Luna antes de la siguiente década, pausando temporalmente sus ambiciones inmediatas en Marte.
Por su parte Blue Origin, propiedad del magnate Jeff Bezos, ha suspendido sus ejercicios de turismo espacial provisionalmente. En sus pruebas. En 2025 el 13 y 14 de abril, la cantante Katy Perry participó en un histórico vuelo espacial de la compañía Blue Origin, formando parte de la primera tripulación totalmente femenina en la misión NS-31, esto con la finalidad de mostrar la fiabilidad del proyecto turístico y darle mayor visibilidad mediática. Por ahora se encuentran pausados todos estos vuelos durante los próximos dos años. La empresa del propietario de Amazon busca redirigir recursos y acelerar el desarrollo de sus capacidades lunares humanas.
A pesar del optimismo oficial, la misión navega entre aguas turbulentas de opinión pública y ética científica.
Existe una creciente preocupación entre astrofísicos y economistas sobre la viabilidad de usar la Luna como “trampolín” hacia Marte. Algunos expertos sostienen que el propósito de esta misión es poder tener elementos para llegar al planeta más próximo.
“El llegar a la Luna nuevamente es solo un paso para poder llegar a Marte. La finalidad de saber como podemos utilizar los recursos que hay allá para poder tener una base fija en suelo lunar y eventualmente al planeta rojo”, comentó en entrevista Edsel Sánchez, Jefe de la División de Rendimiento Técnico e Integración de la Dirección de Ingeniería, Centro Espacial Kennedy de la NASA.
Para poder tener una base fija en la luna es poder Usar el regolito (la arena de la Luna). Para lograr fabricar estructuras tridimensionales que sostengan la vida y las operaciones. Para que una vez dominada la vida en la Luna, el siguiente paso lógico es el Planeta Rojo.
El éxito de Artemis II el día de hoy determinará si el sueño de una civilización multiplanetaria es una meta alcanzable o un riesgo financiero y ético demasiado alto para la humanidad.