El futbol es un "cóctel neurobiológico" que explota en tu cerebro con cada gol

Animal MX · 15 de abril de 2026

El futbol es un "cóctel neurobiológico" que explota en tu cerebro con cada gol

El Mundial no es solo un torneo; para las y los mexicanos es una religión que se juega cada cuatro años. Pero más allá de las estadísticas y los uniformes, existe una batalla química ocurriendo dentro de tu cabeza. Cada gol, cada atajada y cada decisión del VAR provoca una montaña rusa de sensaciones que tiene una explicación científica fascinante.

En México, el futbol es el deporte rey por una distancia abismal: según la consultora Nielsen, más del 75% de la población se declara aficionada al balompié, y se estima que la industria del futbol aporta cerca del 0.6% al Producto Interno Bruto (PIB) nacional. Con una base de fans tan masiva, entender qué le pasa a nuestro cerebro durante el torneo más importante del mundo es clave.

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Dopamina y endorfinas: La química de la victoria

Lejos de ser una exageración, las emociones que sentimos tienen una base biológica. Especialistas señalan que, al ver un partido, el cerebro reacciona como si el espectador formara parte del juego.

Víctor Manuel Rodríguez Molina, profesor de la Facultad de Medicina de la UNAM, explica que el futbol activa lo que él llama un “cóctel neurobiológico”. En este proceso intervienen diversas sustancias químicas:

“Cuando un equipo anota, se libera dopamina y endorfinas, relacionadas con el placer, lo que explica por qué celebrar un gol genera tanta satisfacción”, señala el académico.

Sin embargo, el futbol también tiene su lado oscuro. En momentos de tensión máxima, como un penal en el último minuto o una tarjeta roja inesperada, el cuerpo libera cortisol, la hormona del estrés. Esto provoca sensaciones similares a enfrentar un peligro real, manteniendo al espectador completamente enganchado (y al borde del asiento).

La ciencia de los “compas”: Por qué verlo en grupo es mejor

¿Te has fijado que un gol se grita más fuerte en el bar o en la comida familiar que solo en tu cuarto? No es tu imaginación. Ver el Mundial en grupo intensifica las emociones de manera significativa.

Aficionados durante el encuentro de fútbol entre la selección nacional de México en contra el seleccionado de Uruguay, en la cancha del estadio Corona. (FOTO: ADOLFO VLADIMIR /CUARTOSCURO.COM)

Según Rodríguez Molina, diversos estudios han demostrado que los cerebros pueden sincronizarse cuando varias personas comparten la misma experiencia. Esta “conexión colectiva” hace que los festejos sean más eufóricos y las derrotas, lamentablemente, más dolorosas. Compartir estos momentos fortalece los vínculos sociales y genera un sentido de pertenencia brutal, especialmente cuando juega la Selección Nacional.

El reto: Disfrutar sin perder la cabeza

Aunque el futbol puede generar bienestar, la intensidad del juego puede jugarnos chueco. El aumento de hormonas como el cortisol o la testosterona puede provocar reacciones impulsivas o incluso agresivas si no se gestionan bien… no seas como Gonzalo.

Ya Gonzalo te están viendo tus hijos
( aguas con los chavillos ) pic.twitter.com/LLkrZVqU3j

— víctima de un Dios frágil temperamental (@_el_baaadillo) March 14, 2024

Para que la pasión no se convierta en un problema, los especialistas recomiendan:

  • Mantener la perspectiva: Recordar que, al final del día, es solo un juego.

  • Mover el cuerpo: Caminar o hacer ejercicio después del partido ayuda a liberar la tensión acumulada.

  • Convivencia sana: Recuperar el equilibrio emocional charlando con amigos sobre temas ajenos al marcador.

El Mundial es mucho más que 22 personas corriendo tras un balón; es una experiencia que involucra al cerebro, al cuerpo y a la identidad de millones. La próxima vez que sientas que el corazón se te sale del pecho tras un disparo al poste, recuerda que no es solo emoción: es una compleja respuesta biológica que nos conecta a todos a través del deporte.