Rogelio Loredo · 24 de enero de 2024
Con la llegada de ChatGPT a finales de 2022, el mundo cambió para siempre. Dudas sobre cuándo y cómo esta tecnología nos reemplazaría comenzaron a llegar, y a nivel educativo inició la preocupación de que estudiantes dejarían de aprender por usar este chatbot para realizar sus tareas, proyectos y demás.
Y aunque los científicos comenzaron a explorar la inteligencia artificial (IA) desde la década de 1950, el uso de las LLMs (que son los programas que utilizan inteligencia artificial para reconocer y generar textos) recientemente tuvieron su salida al público que puede, sin gastar un solo peso, aprovechar estos chats para preguntar, platicar, generar imágenes y más a través de chats.
De acuerdo con un estudio realizado por BestColleges, una página creada para guiar a los estudiantes estadounidenses en la elección de sus carreras, 56% de los alumnos universitarios de Estados Unidos admitieron haber usado el último año herramientas de IA para completar sus tareas o exámenes. En México aún no hay cifras muy precisas sobre el uso de esta tecnología a nivel escolar.
Pero a pesar del terror que puede causar usar este tipo de tecnologías en la vida diaria, durante la IFE Conference 2024 en el Tec de Monterrey, parte del Institute for the Future of Education, expertos en la educación de todo el mundo han resaltado cómo la inteligencia artificial puede ayudar a estudiantes y profesores en la actualidad y en un futuro, siempre y cuando sea utilizada correctamente.
En Animal MX tuvimos la oportunidad de platicar con Ryan S. Baker, Profesor de la División de Aprendizaje, Enseñanza y Alfabetización en la Universidad de Pensilvania, quién nos contó cómo en su colegio ya está aplicando el uso de ChatGPT, cómo lo aprovecha, por qué no deberíamos temerle y qué le falta.

Si alguna vez has usado ChatGPT seguro te impresionaste de ver la rapidez y detalle con el que te contesta tus preguntas.
“Oye, ChatGPT, hazme un resumen de x libro”, “oye, ChatGPT, ¿cómo se prepara una pizza”, “ChatGPT, ¿cómo resuelvo esta ecuación?”… Una y otra vez le hacemos preguntas y confiamos ciegamente en sus respuestas porque lo que nos dice parece ser correcto, pero no siempre nos dice la verdad.
Pero como resalta Ryan, la mejor forma de usar ChatGPT -o programas similares- es preguntando sobre cosas que estén muy bien documentadas y no hacerle preguntas “extrañas”.
“Cuando una cosa es rara y no está bien documentada en Internet, es más probable que responda con errores. Si es una tema popular, hay índices altos de que el sistema funcione bien, pero si no es un tema muy conocido puede inventar”, explica Ryan.
Un ejemplo que el profesor de la universidad de Pensilvania nos puso fue que si le preguntas a ChatGPT sobre si hay una biblioteca pública en una ciudad no tan grande, el chatbot puede inventar la respuesta y dar información incorrecta.
Ryan aconseja que para obtener mejores respuestas, tus prompts o indicaciones -lo que escribes en la ventana de texto- deben ser lo más claras posibles. Entre más específico seas y expliques para quién va dirigido, el resultado que te dará la herramienta será más útil para ti.
Además, como compartió Irving Hidrogo, director de Inteligencia Artificial Educativa en el Tec de Monterrey, durante la conferencia magistral 10 Tecnologías de IA para el 2024, la UNESCO creó un diagrama para saber si tienes los conocimientos necesarios para usar ChatGPT.
En ese diagrama, la UNESCO señala que si te importa que el resultado sea 100% verdadero, entonces es mejor no usar ChatGPT, pero si tienes la experiencia para verificar que el resultado sea preciso y estás dispuesto a asumir toda la responsabilidad de las imprecisiones que cometa, entonces SÍ puedes usar esta herramienta.

Como mencionamos arriba, entre más general y conocido sea el tema, las respuestas de ChatGPT serán más confiables.
Ryan resalta que esta herramienta “brilla en tareas que antes eran intratables”, tales como la autogeneración rápida de contenido, además de poder explicar su razonamiento e involucrarse en diálogos, algo que el profesor usa actualmente.
El especialista menciona 4 puntos en los que destaca actualmente el uso de esta tecnología para la educación:
“Actualmente estoy aprendiendo el coreano y yo puedo pedir a ChatGPT participar en un diálogo en esta lengua. Por ejemplo, yo puedo elegir un escenario y una personalidad que la herramienta interprete y podemos tener un diálogo que me ayuda a practicar de manera eficaz porque el sistema es paciente, puede interpretar diferentes papeles, diferentes personalidades y hablar sobre los temas que yo quiero”, señala el profesor.
Otros expertos que participaron en la IFE Conference 2024, como Esteban Veintimilla y Carlos Effio, emprendedores que utilizan la IA en sus startups 1Mentor Inc. y uDocz, resaltaron también que estas herramientas funcionan para acelerar los procesos burocráticos y papeleos.
Esta herramienta se alimenta de la información que hay en Internet, por lo que para volverse aún más confiable, Ryan señala que necesita recopilar datos de expertos en diversos temas, eso hará que sus respuestas sean aún más completas.
En su caso, el profesor de la universidad de Pensilvania explica que para su clase utiliza una herramienta llamada JeepyTA, la cual está basada en ChatGPT, pero está enfocada puramente en la educación.
Con esa herramienta ofrece a sus estudiantes retroalimentación iterativa de forma rápida, les ayuda a reflexionar sobre sus tareas y sobre todo, ahorra tiempo. Sin embargo, las respuestas de JeepyTA primero deben ser aprobadas -o no aprobadas- manualmente por él, un proceso que espera sea automatizado en un futuro.
JeepyTA recibió datos de los últimos 4 años tomados de un foro de la clase de Ryan, pero resalta que una desventaja es que si la información que buscan los alumnos no está en las respuestas del foro, entonces los datos son sacados de Internet y a veces esa información no es tan útil.
Carlos Effio agrega que también es importante elegir el tipo de datos con los que alimentarás estas herramientas, porque no necesariamente significa que entre más datos te darán mejores resultados, aquí lo que importa es elegir qué tipo de datos le darás.
“Creo que debemos ser optimistas con el uso de IA porque acelera todo y nos puede dar más tiempo para hacer cosas más significativas”, finaliza Carlos.