Dulce Ramos · 9 de junio de 2014

La mañana de este lunes 9 de junio, la selección mexicana de futbol tuvo que dividirse para acudir a la práctica, luego que la batería del autobús que los transporta presentó problemas, por lo que debieron abordar varios taxis para trasladarse al centro de entrenamiento Rey Pelé.
[contextly_sidebar id=”5cc80fec475511c9b50d38a1ae1c2ba6″]Gran sorpresa se llevaron los jugadores cuando se dieron cuenta que su medio de transporte no estaba listo para llevarlos a su segundo día de trabajo en suelo brasileño, debido a que la energía de la batería no estaba en condiciones óptimas.
A la delegación mexicana se le aseguró que en dos horas sería solucionado el problema, sin embargo se consideró que era demasiado tiempo, por lo cual se optó a buscar otro medio de transporte pese a que los encargados de seguridad dejaron en claro que era bajo su propio riesgo.
En grupos de entre tres y cuatro jugadores fueron abordando los taxis ante la sorpresa de los choferes, quienes no daban crédito a la posibilidad de llevar a futbolistas de la talla de Rafael Márquez, Javier Hernández y Giovani dos Santos.
El conjunto mexicano trabajará este lunes a puerta cerrada de cara a su debut en la Copa del Mundo Brasil 2014, en su encuentro del próximo viernes frente a Camerún.