Liliana Álvarez · 27 de mayo de 2012
“Wirikuta no se vende, se ama y se defiende”, dejaron claro indígenas, músicos y jóvenes que cantaron, gritaron y clamaron una clase política honesta, respetuosa de los pueblos originarios y hacedora de un país pacífico y libre.
Durante el Festival que se llevó a cabo en el Foro Sol, Rubén Albarrán, vocalista de Café Tacvba, aseguró que ayer se unieron muchos corazones con ganas de proteger, cuidar, honrar a la “madrecita tierra”.
Señaló -citando a Javier Jodorowsky- que lo que se hiciera la tarde de ayer, quedaría “bien grabado en la memoria del mundo, de nuestro país”. Pidió a los miles de asistentes, hacer una gran cadena humana, “acariciar los corazones”, y balancearse bajo lema “Wirikuta es sagrado”.
Como muestra de reconocimiento al pueblo wirárika y a todos los pueblos originarios, el Colectivo AHO -grupo que aglutinó a músicos para organizar este festival- se hizo acompañar en el escenario por niños y adultos indígenas, originarios de Wirikuta y del pueblo de Cherán -que también está en defensa de sus bosques sagrados-, para recordar la razón de la convocatoria que tuvo lugar ayer en el Foro Sol.
Es decir, alzar la voz -entre otras cosas- para que no se otorguen en territorio Wirikuta, permisos a empresas mineras de EU y Canadá, concesiones que son responsabilidad del Estado Mexicano.
Saúl Hernández, vocalista de Caifanes, afirmó que ayer no existió protagonismo, “lo que rige es la unión, la reflexión, solidaridad y sobre todo, estar juntos con los hermanos indígenas”.
Enrique Bunbury aseguró que la sociedad civil tiene que mostrarse activa en momentos como éstos en los que “observamos perplejos, como gobernantes del Atlántico toman decisiones que no se acercan ni remotamente a nuestras necesidades, ni a nuestro sentir”.
Las grandes empresas -mencionó-presionan y y consiguen sus objetivos, “negocian con aquellos a los que elegimos en las urnas, aquellos que dijeron que haría lo que más nos conviene a todos, sabemos que no ha sido, no es así”.
Bunbury dijo que lo que se ha logrado hasta ahora es que Wirikuta esté en boca de todos. “Con lo sagrado no se negocia”, precisó.
El Wirikuta Fest se convirtió en un escenario de música, en su mayoría rock, pero también en un espacio para demandar paz en el nación. Javier Sicilia estuvo presente, dijo que detrás de Wirikuta está también la guerra que ha costado 60 mil muertos, 20 mil desparecidos, 250 mil desplazados del territorio nacional por miedo y 8 mil huérfanos.
Por ellos, por este dolor, “que nos está destrozando”, pidió dar un minuto de silencio al que llamó “grito del silencio”, que es de donde surge la palabra. “No lo olvidemos, seamos la presencia digna de una nación que está humillada”, dijo.
Roco Pachukote de La Maldita Vecindad, pidió alzar el puño izquierdo “porque no queremos más violencia”, porque con paz, cultura, alegría, amistad se logrará defender Wirikuta y toda la Madre Tierra”.
Así pues, Café Tacvba, Caifanes, Enrique Bunbury, Ely Guerra, Julieta Venegas y Calle 13, entre otros, fueron los músicos encargados de alzar la voz al compás de los acordes para dejar claro que Wirikuta, el “Jardín Sagrado”, no se vende, al contrario, “se ama y se defiende”.
Como se anunció las ganancias de este concierto, salvo lo que concierne a gastos de producción, tienen como destino las manos de quienes integran la comunidad wixárika, los ancestrales habitantes de Wirikuta. De acuerdo a Ocesa, los fondos obtenidos plantean la posibilidad de desarrollar proyectos comunitarios y sustentables en la región, que cabe señalar es altamente atractiva para compañías mineras y las agroindustrias.
En el escenario los indígenas se pronunciaron. Reconocieron a “todos los jóvenes que luchan y salen a las calles a defender las causas justas”.
“Estamos hartos de un sistema de gobierno corrupto, estamos hartos de un sistema de gobierno sin valor. Estamos aquí porque somos ciudadanos a quienes nos han violentado nuestros más elementales derechos”, tal y como lo es el derecho a tener su propia creencia.
El representante wirárika aseguró que se está frente a un gobierno que “humilla, mancilla y que es injusto”. Agradeció “de todo corazón” a nombre de su pueblo, la presencia de quienes asistieron al Festival.
Ely Guerra, por su parte, tras cantar la canción “Júrame”, hizo un llamado para que ojalá los políticos en México escucharan canciones como ésta.
Desde el 2011, los indígenas lucharon contra la instalación de minas trasnacionales, hace 4 años lucharon contra la construcción de una carretera y desde hace una década urgen la restitución de 10 mil hectáreas.
No obstante que una minera canadiense cedió al gobierno sus concesiones en Wirikuta y que Segob dio a conocer que no se otorgará ninguna concesión de explotación minera en la región de Wirikuta, el vocalista de Café Tacvba, Ruben Albarrán, dijo que hace dos días la sociedad fue engañada por una “mascarada mediática”, en clara alusión a que empresa canadiense sólo cedió 0.5 % de las hectáreas de Wirikuta.
“Parece que estamos en un circo, en una gran venta total, la clase política lo está vendiendo todo”, dijo antes de saludar al movimiento “Yo Soy 132”.
El cartel completo estuvo conformado además de los ya mencionados, por 22, Luix Saldaña, Nubes de la Sierra, Ginger Ninjas, Héctor Guerra, Lengualerta, Doctor Krapula, Operación Jarocha, Venado Azul y Sonidero Meztizo, quienes tocaron a partir de las 13:00 horas en dos escenarios, el rojo “”Xure” y el azul “Yuawi”, que estuvieron iluminados con pantallas mostrando imágenes del “lugar sagrado Wirikuta”, con mensajes alusivos al pueblo y cómo de aceptar la entrada de megaminerías, quedaría “muerta”.
Los grupos y solistas cantaron para “defender”, pero también para honrar la región indígena de alrededor de 140 mil hectáreas, ubicada en San Luis Potosí.
El vocalista de Calle 13, René Pérez Joglar, lamentó que la situación que vive Wirikuta sea la misma que padecen en otras zonas indígenas de Latinoamérica.
La tierra Wirikuta es concebida como sagrada por los huicholes, siendo esta consideración el principal elemento de la identidad de este pueblo. Al respecto, otra integrante de este grupo indígena agradeció en el escenario, el apoyo a su pueblo y dijo que ayer fue un día hermoso para ellos.
La zona huichol cuenta con una enorme biodiversidad, entre ella especies únicas, las cuales hacen de este ecosistema, uno de los más llamativos del planeta.