“Me quieren encarcelar por protestar”: víctimas denuncian hostigamiento de la CNDH

Redacción Animal Político · 5 de julio de 2023

“Me quieren encarcelar por protestar”: víctimas denuncian hostigamiento de la CNDH

Las activistas y víctimas Flora Marcelo, Laura Kabata, Magda Soberanes y Karla Tello se manifestaron este miércoles frente al edificio de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), institución a la que señalan de hostigamiento en su contra con denuncias penales por daños provocados durante actos de protesta.

Flora, madre de una adolescente víctima de feminicidio, contó que se acercó a la CNDH ante la falta de atención de las autoridades al caso de su hija Ayelin Icczae, pero en esta instancia tampoco le dieron respuesta.

A manera de protesta, se mantuvo en plantón junto con Laura Kabata —madre de Óscar, sobreviviente de tortura por parte del Ejército— afuera de las oficinas de la CNDH ubicadas en Periférico Sur. Este miércoles, ambas anunciaron su retirada “por cuestiones de seguridad”.

El pasado 28 de junio, Flora recibió un citatorio para presentarse en el Reclusorio Norte de la Ciudad de México, donde le avisaron que la CNDH interpuso una denuncia en su contra por realizar pintas en una pared del edificio de Periférico. Además, durante el tiempo que permaneció en el plantón fue advertida de que podrían quitarle a otra de sus hijas, menor de edad, a través del Sistema DIF.

“La CNDH me quiere encarcelar por ejercer mi libre derecho a la protesta, al parecer buscan un castigo ejemplar, porque también quieren quitarme a mi hija y esto no es justo. Ya me quitaron a Ayelin, y ahora quieren hacer lo mismo con mi niña, la institución que debería cuidarlos está violentando gravemente mis derechos”, dijo.

Aunque aún no sabe cuál es el monto que busca cobrarle la CNDH por la pinta en la pared, Flora afirmó que no piensa pagarlo ya que no tiene dinero y considera se trata de un acto que criminaliza la protesta. 

“Hasta que la comisión repare el daño a todas las víctimas a las que les debe pagar, entonces yo también les voy a pagar la reparación de su pared”, agregó.

Durante la protesta, Flora y Laura desplegaron una manta blanca que mancharon con su sangre, en un llamado a las autoridades para que atiendan sus casos y detengan los actos de intimidación que, de acuerdo con Laura, ni siquiera dependencias como la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) cometen.

“Antes de venir a plantarme frente a la CNDH estuve año y medio afuera de la Sedena, donde nunca se vio algo así. Antes de la denuncia por la pared, a Flora la tiró el personal de seguridad federal que resguarda la comisión, por manifestarse en las rejas del edificio, y no es que los militares sean buenos o que los defienda, pero allá hasta nos ofrecían agua todos los días, y aquí han sido los peores golpeadores de nuestros casos”, reclamó Laura.

“Quieren que se pague por exigir que hagan su trabajo”

Magda Soberanes habló sobre la denuncia que interpusieron la CNDH y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en su contra, junto con Karla Tello, por los daños que sufrió el edificio de la comisión en República de Cuba 60, mismos que las autoridades valoraron en más de 700 mil pesos.

“Abrieron una carpeta con delitos fabricados, en la que nos acusan por daños al inmueble y despojo, lo cual no aplica porque el edificio fue recuperado y porque nosotras no participamos en la toma, solo estuvimos refugiadas por dos semanas, pero nos quieren cobrar, a dos mujeres precarizadas que no tenemos cómo pagarles, y por eso ahora piden que nos encarcelen de nuevo”, reclamó.

En febrero pasado, Karla y Magda fueron liberadas después de pasar 10 meses presas en el penal de Santa Martha Acatitla, tras el desalojo del edificio, acusadas por delitos contra la salud y daño a propiedad privada. Sin embargo, no fueron exoneradas, por lo que se encuentran en riesgo de volver a prisión por estas acusaciones, así como por el reclamo del pago por las afectaciones al edificio de la Okupa Cuba.

“Están en una postura de que quieren el pago en una sola exhibición. Todavía no estamos vinculadas a proceso, pero la apoderada legal de la CNDH, Luciana Montaño Pomposo, ha destapado en varias ocasiones que pretenden que se nos encarcele por realizar actos de protesta, quieren que se pague por exigir que hagan su trabajo”, dijo Magda.

“En las audiencias que hemos tenido, la apoderada legal ha pedido que se nos vincule a proceso por actos de protesta legítimos, como el cierre de una avenida o las pintas en bardas que ocurren en actos en los que ni siquiera hemos estado presentes, pero que se organizan en solidaridad con el caso”, destacó.

Las activistas reclamaron que, en el caso de Karla y Magda, la titular de la CNDH, Rosario Piedra, se ha negado a acudir a las audiencias, aunque ha sido un requerimiento del juez para buscar un diálogo entre las partes.

“Estamos viendo a una institución o a una funcionaria, no sabemos quién está tomando las decisiones, pero actúan incluso en desacato a la orden de un juez que busca otro tipo de justicia que no sea punitiva, pero la CNDH quiere vernos en la cárcel, una postura que nos parece peligrosa porque no solo es omisa en su obligación de defender derechos, sino que persigue a activistas y a quienes ejercen su derecho a la protesta”, dijo Madga.

Frente a la reja cerrada del edificio de la CNDH, las mujeres anunciaron que continuarán realizando protestas para exigir el cese del hostigamiento, y concluyeron la manifestación con la consigna “Rosario, escucha, las mujeres no se callan, eres una represora y lo decimos en tu cara”.

Animal Político consultó a la CNDH sobre los señalamientos por parte de las manifestantes, sin que hasta el momento de la publicación haya recibido una respuesta.