Dulce Ramos · 8 de junio de 2011

Pese a que el presidente Felipe Calderón ha negado que la violencia generada por la guerra contra el crimen organizado esté afectando el turismo en México, datos publicados por The Wall Street Journal (WSJ) revelan que muchos viajeros estadounidenses le están dando la espalda a México ante la inseguridad.
El rotativo estadounidense publica que los propietarios de operadores turísticos de primera línea, incluyendo American Express Co., han visto caídas de dos dígitos en la cantidad de visitantes estadounidenses desde el inicio del año.
Starwood Hotels & Resorts Worldwide Inc. dijo hace poco a analistas de la industria que las guerras del narco habían “diezmado los viajes de placer” en sus resorts mexicanos. Además, tres importantes líneas de cruceros señalan que se retiraron por completo del puerto de Mazatlán, un centro turístico que también se ha transformado en el escenario de combates por territorio entre los carteles de la droga.
Trip Barrett, vicepresidente de gestión de marca de Starwood en América Latin, reconoció que la violencia en México y las mejores ofertas en otros lugares está haciendo caer la cantidad de visitantes este año.
Por su parte el operador de tours Travel Impressions, de American Express, señala que el año pasado envió 100 mil pasajeros a México, pero que este año ha visto una caída de cerca de 15% en las reservas para viajeros individuales.
En el otro frente, los funcionarios de Turismo de México reconocen el desafío pero dicen que el ritmo de los negocios sigue siendo vibrante y que la mayor parte de la violencia no ocurre en los distritos turísticos. “Todavía hay viajeros viniendo a México”, dice la secretaria de Turismo, Gloria Guevara.
Durante una visita a Las Vegas, el presidente Felipe Calderón intentó calmar la inquietud sobre la inseguridad y el turismo en México con esta frase: “Yo vi a miles, miles de ‘spring breakers’ en México divirtiéndose y tengo entendido que los únicos shots que recibieron eran de tequila“.
Funcionarios mexicanos como Alfonso Sumano, del Consejo de Promoción Turística de México, aseguran que la violencia de los carteles de la droga no está dirigida a los extranjeros y que los narcotraficantes mexicanos “no están tras los turistas”.
No obstante, señala WSJ, en octubre un canadiense que visitaba Acapulco por negocios fue hallado muerto en su auto alquilado carbonizado. En enero, otro canadiense fue baleado en la pierna en un tiroteo en Mazatlán. Sobrevivió, pero poco después tres líneas de cruceros de lujo cancelaron sus viajes al puerto.
Agrega que de acuerdo con el Departamento de Estado de Estados Unidos, 107 ciudadanos de ese país fueron asesinados en México durante 2010, por encima de los 77 del año previo y el doble que en los años anteriores al comienzo de la guerra entre narcotraficantes. El Departamento de Estado no revela cuántas de esas personas eran turistas.
Redacción Animal Político