Verónica Santamaría · 11 de junio de 2024
Aunque en lo que va del 2024 se han visto menos ejemplares de vaquita marina, autoridades medioambientales y la organización internacional Sea Shepherd Conservation Society aseguran que la población se mantiene estable.
De acuerdo con los resultados del Crucero de Observación 2024, realizado por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) la Semarnat y la Semar, junto con Sea Shepherd Conservation Society, dentro de la Zona de Tolerancia Cero (ZTC), este año se observaron entre 6 y 8 vaquitas marinas, una disminución importante respecto a las 13 ejemplares vistos en 2023.
Aunque no se avistaron crías recién nacidas, sí se logró detectar a un ejemplar juvenil sano de aproximadamente un año de edad en la Reserva de la Biosfera Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado, área de refugio para la protección de la vaquita marina en la Zona de Tolerancia Cero (ZTC).
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Los resultados obtenidos fueron parte de los trabajos de encuentros acústicos con la marsopa y los avistamientos visuales que se registraron desde las embarcaciones “Sirena de la Noche” y “Seahorse” que la organización Sea Shepherd proporcionó para ampliar los trabajos de monitoreo.
En el estudio también señalaron que la mitad de los 9 avistamientos de 2024 fueron hechos en el área de extensión de la Zona de Tolerancia Cero.
Aunque no se avistaron crías, la misión sí detectó a un ejemplar juvenil sano de aproximadamente un año de edad en la Reserva de la Biosfera Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado, área de refugio para la protección de la vaquita marina en la Zona de Tolerancia Cero (ZTC).
Barbara Taylor, científica independiente que ha trabajado con la vaquita marina desde 1991, señaló que la marsopa continúa muriendo a causa de las redes de pesca abandonadas.
“El declive de las vaquitas es el resultado de que mueren en redes de enmalle y sabemos que hay muchos tipos de redes. La pérdida de 400 vaquitas se debió principalmente a redes para camarones, chanos, tiburones y mantarrayas”, señaló Taylor.
La especialista recordó que debido a la demanda en el mercado de camarón y la pesca de totoaba provocó que la tasa de disminución de la vaquita aumentará de 8 a 45%.
“En todo este periodo ha quedado claro que la supervivencia de las vaquitas depende de librar su pequeña distribución de las redes de enmalle. A medida que las vaquitas disminuyeron su distribución se contrajo”.
Para proteger a la especie de las redes de enmalle, la Secretaría de Marina instaló bloques de concreto con ganchos, una iniciativa que Taylor calificó como exitosa debido a que “proporciona un santuario para las vaquitas; y finalmente hay un asilo para la especie que ha estado al borde la extinción desde el 2018, rondando un mínimo de 10 individuos”.
Sin embargo, actualmente no se conoce cuál es el tratamiento que se da a estos bloques con ganchos que fueron arrojados al mar.
En abril pasado, Adán Peña Fuentes, titular de la Conanp, señaló que según los resultados del Crucero de Observación de 2023, hay una disminución de más de 90% de la presencia de pangas y redes de enmalle dentro de la Zona de Tolerancia Cero de la vaquita marina.

Como parte de las acciones de conservación, las autoridades ambientales implementarán una nueva labor de monitoreo acústico entre junio y diciembre, una acción que desde 2015 no realizaban.
Esto se hará con la tecnología F PODS, unos sumergibles especialmente diseñados para el monitoreo acústico de esta especie.
También ampliarán áreas de monitorización que se encuentran fuera la Zona de Tolerancia Cero porque, aunque se identificaron de 6 a 8 ejemplares, es probable que encuentren a más vaquitas en sitios que no han sido estudiados.
“Parecería ser que hay otros lugares donde no hemos monitoreado y que están fuera de la Zona de Tolerancia Cero qué probablemente, porque están en colindancia, ahí estén también las vaquitas”, añadió el titular de la Conanp.

Respecto a las redes de pesca fantasma, la Conanp anunció que implementarán la promoción de uso de artes de pesca alternativas mediante un proceso participativo de formación y capacitación, al igual que un proceso de identificación con distintos actores locales.
“Eso lo vamos a comenzar a trabajar con el grupo intergubernamental de sustentabilidad del Alto Golfo, tendremos que terminar el mes de septiembre. Esto es muy importante y ya lo vamos a comenzar a realizar a partir del mes próximo”, anunció Peña Fuentes.
A pesar de que las autoridades ambientales aseguran que hay un plan de protección de la vaquita marina, Animal Político y Border Hub presentaron una serie de reportajes que muestra el abandono del Alto Golfo de California para la protección de dicha especie durante el sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador, pues no continuaron con la iniciativa de retiro de redes de pesca fantasma abandonadas y en desuso.
Pescadores en la comunidad de San Felipe señalaron que la pesca ilegal continúa, así como el uso de redes no permitidas. Los pobladores aseguran que se trata de un problema de corrupción donde las personas dedicadas a la pesca que cuentan con un permiso tienen más restricciones que quienes lo hacen de manera ilegal.
La vaquita marina es endémica de México y es considerada la marsopa más pequeña del mundo; sin embargo, es una de las especies en mayor peligro de extinción. Actualmente enfrenta un declive en su población debido a la captura incidental, aumento de la actividad pesquera y su limitada tasa de crecimiento poblacional.
