Redacción Animal Político · 12 de marzo de 2026
Integrantes del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (STUNAM) y de la Facultad de Ingeniería (FI) han puesto bajo la lupa el manejo de los recursos destinados al tiempo extraordinario en la institución. El conflicto apunta directamente a la delegada sindical Claudia Enriqueta García Moreno, quien es señalada por mantener un “contubernio” con la administración para percibir ingresos por concepto de tiempo extra sin haber devengado las horas de trabajo.
De acuerdo con testimonios de agremiados de STUNAM —recabados por este medio—, la delegada recibió el pago de 175 horas extra en un lapso de tres meses. Estas horas fueron liquidadas como jornada triple, lo que, según estimaciones basadas en su tabulador de técnico y antigüedad, representaría un monto de entre 100 mil y 120 mil pesos en total.
“Después de realizar una búsqueda exhaustiva y razonable de la información en los archivos de esta entidad académica con criterio amplio, se localizó una solicitud de tiempo extraordinario para la C. García Moreno Claudia Enriqueta, la cual abarcó tres meses: abril, mayo y junio de 2024, trabajando un total de 175 horas, que fue pagada como jornada triple por ser mujer”, refiere una respuesta a una solicitud de información presentada por trabajadores sindicalizados a la Unidad de Transparencia UNAM, con fecha del 23 de junio de 2025, a la que este medio tuvo acceso.
La controversia estalló durante una asamblea sindical donde trabajadores exhibieron constancias que avalan estos cobros. En sus palabras, la propia García Moreno —a quien se presenta en documentos como personal administrativo de base adscrita a la Facultad de Ingeniería— admitió ante el pleno que no laboró dichas horas, “ya que sus actividades se centran exclusivamente en su labor sindical”.
“En una asamblea donde estuvieron todos los trabajadores y también los cuatro delegados sindicales, dos compañeras tuvieron a bien exhibir los documentos que avalan el hecho de que la delegada Claudia Enriqueta García cobró esa cantidad de dinero en el lapso de tres meses. Lo que sucedió después fue que la delegada levantó un acta de hechos en represalia a estas compañeras. Sin embargo, en esa asamblea sindical un trabajador le cuestionó sobre qué trabajo desempeñó para el pago de tiempo extraordinario, a lo que ella remitió ‘no haber trabajado en ningún momento, al dedicarse a ser delegada sindical’”, dice una testigo de STUNAM, presente en dicha asamblea, en entrevista con este medio.

Y agrega a la conversación: “Es grave, porque ella tiene como objetivo defender a los trabajadores en cualquier cuestión, ¿cómo es posible que ahora tu propio delegado sindical sea el que te levante un acta?”.
Esta situación ha generado malestar, dado que la administración suele negar presupuesto para tiempo extra en áreas operativas donde sí se requiere el apoyo, mientras mantiene estos pagos a la representación sindical.
En tanto, según la comparecencia del ingeniero Adrián Fernández Noyola, coordinador de Servicios General de la Facultad de Ingeniería, y de la licenciada Jazmín Carrasco Casas, abogada auxiliar de la Unidad Jurídica de la misma entidad académica, el 24 de febrero de 2026 la delegada sindical Claudia Enriqueta García acudió a la Unidad Jurídica para levantar un acta de hechos, en la que relató que el jueves 19 de febrero se dirigía a una asamblea sindical y, al pasar frente al reloj checador alrededor de las 10:00 horas, no se percató de que se habían colocado ampliaciones de la respuesta a la solicitud de información, en la que se exhibió su nombre, RFC, entre otros datos; por lo que señaló una “vulneración de derecho a la protección de datos personales”.
Según la declaración de García Moreno, mientras se encontraba en una asamblea sindical, recibió a las 11:43 horas un mensaje de WhatsApp enviado por un compañero de la Facultad de Ingeniería con la imagen de dichas impresiones. Fue hasta las 12:15 horas cuando volvió a pasar frente al reloj checador y se dio cuenta de que la información estaba exhibida.

En esa línea, en la videograbación correspondiente a ese mismo día (19 de febrero) —a tenor de la comparecencia— se observa a Blanca Lilia Rodríguez Zavala, personal administrativo de base con categoría de bibliotecaria adscrita a la Biblioteca Antonio Dovalí Jaime de la Facultad de Ingeniería, cargando papel enrollado en su brazo izquierdo a las 10:55:32 horas. Segundos después, a las 10:56:06 horas, la grabación muestra el momento en que la trabajadora coloca las impresiones en la pared ubicada fuera del área del reloj checador.
Cabe destacar que la delegada sindical señala en el acta de hechos que la difusión de los documentos le ha generado afectaciones psicológicas y laborales.
No obstante, los trabajadores sindicalizados que denuncian este “contubernio” indican que los datos ahí expuestos “no son sensibles”.
“En la universidad no es un dato sensible dado que el padrón sindical tiene el RFC y siempre es exhibido en los relojes checadores. ¿Cómo es posible que tú, como trabajador, estás en contra de una situación fraudulenta y todavía hay una represalia en tu contra por expresarte?”, agrega una afectada.
Este jueves 12 de febrero, en la Unidad Jurídica de la Facultad de Ingeniería, se llevará a cabo la audiencia de Blanca Lilia Rodríguez, una de las trabajadoras sindicalizadas acusadas de exhibir los documentos.
La semana pasada fue la audiencia de Laura Susana Serrano Bautista, jefa de Servicio B del Departamento de Intendencia y Vigilancia Conjunto Norte de la FI, a quien se le impusieron medidas precautorias para impedirle acercarse a la delegada.

En tanto, un técnico del área audiovisual denunció que se le suspendió el pago de tiempo extraordinario tras haber cuestionado a García Moreno en la asamblea.