Dulce Ramos · 6 de septiembre de 2011

De acuerdo con la hora en que envió sus primeros tuits sobre el supuesto rapto de niños en Veracruz, el tuitero Gilberto Martínez Vera, consignado por el delito de terrorismo al penal de Pacho Viejo, podría ser considerado como una de las miles de personas que cayeron en la psicosiscolectiva desatada el 25 de agosto, no quien la inició.
La agencia Imagen del Golfo revela que en desde las 09:00 horas del pasado 25 de agosto en las colonias Venustiano Carranza y Adalberto Tejeda de Boca del Río padres de familia temerosos corrieron a las escuelas a buscar a sus hijos después de que les llegara el rumor de secuestros de infantes.
La psicosis en esas colonias se presentó casi dos horas antes de que Martínez Vera colgara su primer mensaje en su cuenta de Twitter @gilius_22, alrededor de las 10:57 horas de ese jueves 25 de agosto, donde alertaba sobre el supuesto rapto de 5 menores a manos de miembros del crimen organizado.
#Verfollow confirmo en la Esc.¨Jorge Arroyo¨ de la Col. Carranza se llevaron 5 niños,grupo armado,Psicosis total en la zonathu 25 Aug 10:57 via mobile web
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gilius_22
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Imagen del Golfo realizó una reconstrucción, con base en diversos testimonios, de lo que sucedió en esa colonia aquel día y cómo Martinez Vera obtuvo la información que publicó en Twitter:
– A las 8:00 horas, Martínez Vera salió rumbo a su trabajo de su domicilio en la colonia Adalberto Tejeda.
– Antes, pasó a saludar a su pareja, Alejandrina Fernández, que vive junto con su hija y nietos cerca del domicilio de Martínez Vera.
– Aproximadamente a las 8:45 horas, María Antonieta Lara, dueña de una tienda en la calle Ursulo Galván de la misma colonia, empezó a ver padres de familia corriendo en dirección a la escuela primaria Luís Pasteur, dos calles arriba.
– Yo pensé que estaba pasando algo en la escuela y mi primer instinto fue ir a buscar a mi nieta que estudia ahí, dijo Lara.
– A las 9:00 horas, Alejandrina Fernández, pareja de Martínez Vera, se asomó por la ventana de la cocina de su casa y empezó a ver a gente que corría con dirección a la escuela y a otros que en dirección contraria corrían acompañados de sus hijos.
– Había mujeres llorando, niños gritando, la gente pasaba corriendo de un lado a otro, una señora en la esquina se puso a vomitar del estrés que traía, contó Luis Fernández, hermano de Alejandrina que tiene un depósito de cacharros sobre la misma calle.
– Alrededor de las 9:20 horas una conocida de José Manuel Castro, vecino de los Fernández, tocó a su puerta y le platicó a su esposa que estaban secuestrando a niños de las escuelas y que debían ir por sus hijos.
– Castro de inmediato corrió por su hija de 7 años que estudia en la escuela Primero de Mayo, para las 9:40 horas la niña ya estaba en casa con sus padres, relató el padre de familia.
– Alrededor de las 10:00 horas Alejandrina Fernández platicó vía telefónica con Martínez Vera y le pidió que se cuidara pues algo estaba pasando, relató la mujer.
– Él me dijo que había muchos tumultos en la calle y que no sabía qué estaba pasando, aseguró Fernández.
– En un momento cercano a las 10:30 horas Fernández se comunicó con su cuñada, que vive en la colonia Carranza, quien le dijo que un grupo de personas habían llegado a la escuela Alfonso Arroyo a llevarse a unos niños.
– La cuñada tiene por nombre Maribel Rivas Figueroa y no quiso dar entrevista por miedo a perder su beca del programa Oportunidades.
– Mi cuñada me contó que llegaron unas personas a tocar a la escuela y que se llevaron unos niños, que no sabían si eran padres de familia o malosos, pero que eso desató la locura y los maestros empezaron a llamar para que fueran por los niños, dijo Fernández.
– En seguida platicó con otra vecina que le expuso la versión de que un grupo armado estaba levantando niños en las escuelas, relató la mujer.
– Aproximadamente a las 10:45, Fernández se volvió a comunicar con Martínez Vera, a quién relató las versiones que se propagaron por la colonia.
– En ese momento no reparábamos si eran mentiras o no, toda la colonia estaba entrada en la locura, aquí han pasado cosas muy feas de las que nadie dice nada, por eso para nosotros eran creíbles las cosas que se estaban comentando, agregó Fernández.
– En punto de las 10:57 horas, después de hablar con su pareja, Martínez Vera publicó el primer mensaje que a juicio de las autoridades podría costarle hasta 30 años de cárcel por el delito de terrorismo.
– En punto de las 11:03 horas, Martínez Vera publicó un segundo mensaje donde corregía el nombre de la escuela de Jorge Arroyo a Alfonso Arroyo y donde refería que era su cuñada quién había confirmado que un grupo armado se había llevado cinco niños de esa escuela.
Las investigaciones apuntan a que el detenido planeó anticipadamente difundir los mensajes para causar terror y zozobra en la población, según ha explicado en numerosas ocasiones el gobierno estatal.
Con información de Imagen del Golfo