Redacción Animal Político · 30 de junio de 2015

El presidente Barack Obama anunciará este miércoles 1 de julio que Estados Unidos y Cuba han llegado a un acuerdo para abrir sus respectivas embajadas en Washington y La Habana, dijo un alto funcionario del gobierno estadounidense, quien pidió el anonimato.
Cuba y Estados Unidos han negociado la reapertura de embajadas desde que en diciembre anunciaron que tomarían medidas para restablecer lazos diplomáticos.
Para Obama, terminar con el distanciamiento con Cuba es un elemento primordial de su legado en política exterior. El mandatario ha pregonado durante mucho tiempo el valor de las relaciones bilaterales y ha alegado que el embargo comercial de Estados Unidos sobre la isla comunista ubicada a sólo 145 kilómetros de la Florida no era efectivo.
[contextly_sidebar id=”h2XJkFyZyLqmS65ipwupW48RC5hHMasp”]La Casa Blanca anunció la tarde de este martes 30 de junio que el presidente Obama hará una declaración sobre Cuba el miércoles por la mañana. Se prevé que el secretario de Estado John Kerry, quien se encuentra en Viena para negociaciones nucleares con Irán, también hablará sobre la reapertura de embajadas.
Desde finales de la década de 1970, EU y Cuba han operado misiones diplomáticas denominadas secciones de intereses en La Habana y Washington respectivamente. Las misiones están técnicamente bajo la protección de Suiza, y no gozan del mismo estatus que una embajada plena.
Aunque la apertura de embajadas marca un hito importante en la distensión entre Cuba y Estados Unidos, aún existen temas pendientes como las negociaciones sobre derechos humanos; sobre compensación por bienes estadounidenses confiscados en La Habana y por daños a Cuba causados por el embargo.
Obama también quiere que el Congreso derogue el embargo económico contra Cuba, aunque enfrenta resistencia de los republicanos y de algunos demócratas. Quienes se oponen a la normalización con Cuba dicen que Obama está premiando prematuramente a un régimen que comete abusos graves a los derechos humanos.
La representante republicana por Florida, Ileana Ros-Lehtinen, dijo en un comunicado que abrir una embajada estadounidense en Cuba “no hará nada para ayudar al pueblo cubano, y es sólo otro intento trivial del presidente Obama de salir de compras a conseguir un legado”.
El senador por Maryland Ben Cardin, el demócrata de mayor rango en la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, dijo que la apertura de embajadas era parte del “enfoque del sentido común (del gobierno) para con Cuba”. Sin embargo, pidió que Cuba reconozca que está fuera de tono con la comunidad internacional en materia de derechos humanos.
“Los arrestos y las detenciones de disidentes deben cesar, y hace falta una genuina pluralidad política”, dijo Cardin en un comunicado.
En abril, el presidente de EU y su homólogo cubano Raúl Castro se reunieron en el marco de la Cumbre de las Américas, celebrada en la ciudad de Panamá.
Desde el inicio del periodo de acercamiento, representantes de los dos gobiernos realizaron rondas de negociaciones alternas en Washington y La Habana, encabezadas por Robert Jacobson y Josefina Vidal.
El 14 de abril, el presidente Obama hizo la notificación formal al Congreso de su intención de remover a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo, en la que había sido incluida el 1 de marzo de 1982.
Un mes después, el 29 de mayo, Estados Unidos retiró a Cuba de su Lista de Estados Patrocinadores de Terrorismo, lo que, explicó el Departamento de Estado, “refleja nuestra evaluación de que Cuba cumple los criterios estatutarios para la rescisión”.
El anuncio de la reapertura coincide con la visita del ministro de Salud Pública de Cuba, Roberto Morales Ojeda, quien recibió este lunes la validación de la OMS y de la OPS como el primer país del mundo en eliminar la transmisión del VIH y la sífilis de madre a hijo.
Con información de AP y Notimex.