Lilia Saúl (@liliasaul) · 18 de abril de 2013

Pasantes de Medicina de la Universidad La Salle junto con 30 personas del Hospital de Teopisca, en Chiapas, fueron retenidas ayer, 17 de abril, durante más de 6 horas al interior del Hospital Básico Comunitario de aquella localidad.
Transportistas agrupados en la Organización Nacional del Poder Popular (ONPP) demandaban una mejor atención médica y suficientes medicamentos; por ello, decidieron bloquear las entradas al hospital.
El incidente comenzó cuando uno de los pobladores de la zona llegó al hospital porque su hijo había sido atropellado. Al hacerle una evaluación médica, los doctores consideraron que debía ser operado y para ello debía guardar ayuno.
“Durante el turno matutino les llegó un niño atropellado por una moto. Decidieron operar al niño pero necesitaba ayuno. Entonces lo pusieron bajo observación con la ayuda de una pediatra que está embarazada. Los papás se pusieron histéricos y dijeron que estaban matando de hambre a su niño. Y fueron con los pobladores de ahí”, narró una de las pasantes que estuvo retenida por horas.
Los padres de familia consideraron que esto atentaba contra la salud del menor por lo que abandonaron las instalaciones pero llegaron los integrantes de la organización para tomar las instalaciones médicas. Era más de 1 de la tarde.
Dos pasantes de Medicina de la Universidad La Salle afirmaron que la situación comenzó a tornarse tensa debido a que funcionarios públicos no arribaban ni tampoco policías, para que los inconformes fueran atendidos.
En la región conocida como Región Altos Tsotsil-Tseltal en Chiapas, los empleados permanecieron en el hospital seis horas más de las ya establecidas en sus horarios, pues algunos incluso ingresaron al lugar desde las 4 de la mañana del miércoles.
Angélica Berenice Jaime Lemus y Ana Hernández Hernández, dos pasantes de la Universidad La Salle, se mantuvieron encerradas primero en un consultorio y después en el área de quirófanos. El temor que tenían era que pudieran entrar los pobladores y ellas ni siquiera tenían protección de algún policía.
Las jóvenes recordaron la situación que se dio en Nayarit, donde una pasante sufrió de violencia sexual apenas en octubre del año pasado.
“Desde la 1 de la tarde estamos aquí encerradas. La familia no entendía que debía hacer el ayuno el niño y llamaron al líder de su organización. Como a la una bloquearon toda la entrada del hospital. Dijeron que ya habían considerado tomar al Hospital porque no hay medicamentos nunca. Su forma de presionar era que acudieran funcionarios de Salud y ya negociaron”, explicó Ana Hernández.
“Pero cuando vieron que tomamos fotos nos amenazaron”, dijo la estudiante.
Tanto ella como su compañera realizaron llamadas a la Universidad La Salle así como a la policía local y a funcionarios de Salud.
Mientras en la Universidad les pedían paciencia pues se iniciarían las negociaciones, la policía local afirmaba que no podía hacer nada y que no podía enviar elementos a la zona.
Toda la situación se complicó cuando una de las retenidas, una médico pediatra embarazada, comenzó a sentirse mal por la sucesión de los hechos.
Ante el malestar de la doctora, las estudiantes pidieron a los pobladores dejaran que se marchara pero éstos se negaron.
“Ustedes no han sido humanos con nosotros, nosotros no seremos humanos con ustedes”, respondieron ante el malestar de la pediatra que necesitaba traslado.
“Desde la una y media llamamos y no llegaron los policías. Incluso amigos de la Universidad hablaron a San Cristóbal y nada. Aquí en el hospital hay dos de seguridad privada nadamás”, narró Ana.
La joven estudiante recordó que con el hashtag #niunpasantemasherido se comenzó a circular información sobre el caso de Nayarit y ahora ellas no podían hacer ni eso debido a la condición en la que se encontraban.
Las estudiantes se encuentran apenas en su primer semestre de servicio de Medicina.
Finalmente, a las casi 8 de la noche, las estudiantes junto con el resto de los empleados, fueron liberados por los pobladores.
Las estudiantes consideran que podría ser riesgoso volver. “Lo haremos en unos días más”, dijo Ana.
El Hospital Básico Comunitario de Teopisca tuvo un costo de 22 millones 673 mil pesos , cuenta con ocho camas, 11 médicos, 23 enfermeras, ocho paramédicos y 15 administrativos.
Fue inaugurado en julio de 2010 por el gobernador Juan Sabines.