Erendira Aquino (@ErendiraAquinoA) · 28 de octubre de 2016
“La historia está hecha y escrita por ciertos sujetos, de ciertos cuerpos, de cierta raza” en la que las personas trans han sido ignoradas, “y esa invisibilidad no es solamente no nombrarlos, sino también asesinarlos y asesinar su memoria”, explicó Jessica Marjane, activista trans.
[contextly_sidebar id=”BwSILVwEoHI0ywbPCqFoqyaaccLICnjf”]Jessica participa en la exposición: ‘Lo que se ve no se pregunta’, la primer muestra histórico-cultural que busca explicar al público que, aunque los términos transgénero, travesti o transexual antes no existían, las personas trans sí.
Las personas trans no siempre fueron invisibles, de hecho, el término heterosexualidad y homosexualidad fueron constituidos en el siglo XIX, “como una forma de control, promoviendo estereotipos de género y categorizando formas de expresión de la sexualidad”, de acuerdo con la investigación hecha por los curadores de la exposición.
Comentaron que de acuerdo al escritor y periodista Carlos Monsiváis, la homosexualidad en México fue abordada a partir de la ‘Redada del Baile de los 41’, en 1901, cuando una fiesta privada fue allanada por la policía, que los acusó del delito de “faltas a la moral y buenas costumbres”, porque hombres se divertían con otros hombres vestidos de mujer. La prensa, desde entonces, hizo de la homosexualidad un sinónimo con el travestismo, que ha perdurado hasta hoy.
Para Marjane, el uso del lenguaje es una manera de manifestar discursos de odio, porque “a las personas trans las pintan como hombres vestidos de mujer o como machorras”.
Por ello, la exposición busca acercar información sobre las identidades trans y la disidencia sexual, aludiendo a la capacidad que tienen todas las personas para definir su género y su sexualidad “sin que otra persona tenga más autoridad moral sobre nuestra identificación”.
En las últimas semanas fueron asesinadas tres mujeres trans en México: Paola y Alessa, en la Ciudad de México, e Itzel, en Chiapas, hechos que llevaron a miembros de la comunidad LGBT a realizar protestas para exigir justicia en los transfeminicidios ocurridos y mayor seguridad.
Estas manifestaciones por parte de las personas homosexuales y trans son una forma de “reivindicar los insultos y hacerlos políticos”.
En México, según reporta la organización LetraEse, más de mil 310 personas de la comunidad LGBT han sido asesinadas desde 1995 a la fecha, cuyos patrones de violencia “parecen responder a la identidad sexual y de género de las víctimas”.
De estos casos, 265 han sido cometidos contra personas trans. Las entidades donde se cometieron la mayoría de ellos son la Ciudad de México (36), el Estado de México (22), Chihuahua (20), Veracruz (19), Nuevo León (17), Puebla (15), Guerrero (15), Michoacán (14), Jalisco (11) y Sinaloa (10).
A todos los que insultan a las mujeres trans en la calle, Jessica les dice: “Sí, soy una vestida y tengo derechos. Mi vida importa”.
La exposición ‘Lo que se ve no se pregunta’ se encuentra en el Centro Cultural España hasta febrero de 2017.