Dulce Ramos · 2 de marzo de 2012

Ayer fue aprobado un decreto que exige a todos los vehículos de Francia portar un alcoholímetro a partir del 1 de julio.
La medida busca que todos los automóviles que transiten por territorio galo, aún los extranjeros, cuenten con ese dispositivo para, de esa manera, combatir los accidentes vehiculares que en el 2011 causaron la muerte de 3 mil 970 personas.
Todos los conductores deberán portar con un alcoholímetro en buen estado, con certificación homologada y fecha de caducidad, con la intención de que los conductores se sometan a un autocontrol antes de coger el volante. El nivel permitido de alcohol en la sangre en Francia es de 0,5 gramos por litro de sangre.
La multa por incumplir esta medida será de 11 euros.
La medida, publicada en el boletín oficial, estipula que los conductores tendrán cuatro meses para adoptar la medida.
Con información de EFE.