Mayra Zepeda · 22 de diciembre de 2011
¿Ya sabes qué vas a cenar en Navidad y año nuevo? Bacalao, romeritos, pavo, pescado seco, pasta y ensalada de manzana, y para acompañar la cena un rico ponche y unos buenos vinos, probablemente. Aunque estos días de celebraciones son una delicia, la verdad es que también son riesgosos para la salud. ¿Por qué? Porque este tipo de cenas pueden hacer que subamos hasta cinco kilos de peso, desatar enfermedades crónico-degenerativas y desequilibrar a los enfermos de diabetes, hipertensión, colesterol alto y afectaciones metabólicas, según expertos del Centro de Evaluación y Rehabilitación Biónica y Robótica (Cerebro) y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
La nutrióloga Norma Martínez, de Cerebro, dijo que comer en exceso durante las preposadas, posadas, Navidad, año nuevo, los recalentados, la rosca de Reyes y los tamales en la fiesta de la Candelaria en febrero, implica un aumento del 100% de grasa corporal.
Por su parte, la nutrióloga Blanca Oliva Esquivel Roldán reveló que durante esta temporada los servicios de urgencia en el IMSS se saturan más de 35%, especialmente por pacientes que padecen diabetes, hipertensión, colesterol alto y otras enfermedades.
Además, explicó que en estas temporadas de comidas del trabajo, con los amigos y la familia se puede superar la ingesta de dos mil calorías diarias, y que algunos llegan a consumir hasta siete mil calorías cuando mezclan alcohol con refresco, turrones y chocolates.
¿De cuántas calorías debería ser una cena sana? De 300 a 400, dice Esquivel.
Consejos para no dar el botonazo
Las dos nutriólogas recomiendan:
*Comer despacio y masticar 20 veces un bocado, sobre todo, la carne.
*Servirse porciones pequeñas, dos cucharaditas.
*Mezclar el alcohol con agua mineral. Hacerlo con moderación.
*No saltarse comidas para “guardar” espacio para la cena. Si lo haces, cuando te vayas a dormir no quemarás esas calorías –aunque bailes- y tu cuerpo creará depósitos de grasa, lo que hará que aumentes de peso.
*Reemplaza la crema, mayonesa, el jamón de cerdo y los aderezos por productos de baja calorías como aceite de olivo, margarina, jamón de pavo y yogurt natural.
*Aumenta tu ingesta de vegetales, frutas y legumbres durante la cena y el recalentado.
*Aleja tu ensalada de los aderezos cremosos y sustitúyelos por light.
Con información de Milenio.