Redacción Animal Político · 7 de junio de 2017
[contextly_sidebar id=”j4GaZvllBeW9DSwdg10z9dkdXNatZROo”]¿Te has sentido incómod@ en el transporte público cuando la persona sentada a tu lado abre excesivamente las piernas y ocupa parte de tu asiento?
En España, el Ayuntamiento de Madrid incorporó una nueva señalización para usuarios dentro de sus autobuses, que busca evitar el llamado manspreading…
Se conoce como manspreading al hecho de que una persona al sentarse en el autobús o en otro espacio, abra demasiado las piernas, o se extienda de tal modo que invada el espacio o moleste a la persona de a lado.
La Empresa Municipal de Transportes (EMT) de Madrid informó que su señalización incluirá un nuevo icono “para evitar el manspreading”, y dar un “uso cívico y respetuoso del espacio interior del autobús”.

Aunque en ningún lugar de la señalización se indica que esté dirigida en específico a los hombres, algunos de ellos se sintieron agraviados ante la recomendación.
Consideraron esta medida como injusta, y con el hashtag #MadridSinSheBagging expresaron su inconformidad, señalando que algunas mujeres ocupan mucho espacio en el transporte, pero con sus bolsos.
Eso desató una polémica sobre el papel y el sentir de hombres y mujeres, con respecto del comportamiento de los otros en el transporte público.

¿Es el manspreading algo que solo hacen hombres? ¿Ellos también pueden ser incomodados por él? ¿Quien hace manspreading está asumiendo una postura machista?
Animal Político platicó con la académica y feminista Delfina Schenone, quien explicó que el manspreading es un término que se acuñó desde el movimiento feminista, que sirve para nombrar la práctica que tienen los cuerpos masculinos en el transporte público, al abrir las piernas y disponer del espacio de la persona sentada al lado.
Lee: Acoso en el transporte público: las mujeres llevan las de perder al denunciar.
“En español puede traducirse como despatarrarse o estar despatarrado”, y visibiliza “esta práctica de sentarse con las piernas abiertas y ocupar un espacio que no corresponde, o más bien, ocupar el espacio que corresponde a otro”.
Para Delfina Schenone, el manspreading no solo afecta a mujeres, sino a cualquiera que esté al lado de alguien que está ejerciendo esta práctica. Sin embargo, son los hombres quienes más lo hacen, y de ahí el término utilizado.
“La ejercen mayormente hombres, porque tiene que ver con una disposición del cuerpo masculino, de ocupar el espacio de una manera asociada con la masculinidad, las mujeres son las que parecen más afectadas”, dijo.
A las mujeres “se nos enseña a sentarnos con las piernas cerradas desde chicas. Es parte de cómo se constituye nuestra feminidad. Para las mujeres está mal visto que nos sentemos con las piernas abiertas”, agregó, “mientras a la masculinidad la enseñan a ocupar el espacio”.
Así, explica la académica, mientras los hombres se acostumbran a ocupar espacio de más, las mujeres aprenden a ocupar espacio de menos y a “hacerse pequeñas”.
El hashtag #MadridSinSheBagging fue utilizado por algunos para escribir mensajes contra el uso que dan las mujeres del espacio en el transporte cuando llevan bolsos, como reclamo como la señalización dispuesta para los autobuses, por el manspreading.
Te puede interesar: Las mujeres de Chalco: La violencia aborda contigo al microbús.
Para la feminista Schenone, se trata de una “respuesta defensiva” a la exigencia de detener el manspreading.
Además, “es un término sexista” que asocia a las mujeres con tener una bolsa, “cuando en realidad hombres y mujeres usamos mochilas, morrales, portafolios”.
El manspreading se inserta en un contexto en el que las mujeres sufren diferentes formas de acoso, en el transporte público.
Según el estudio “El por qué de la relación entre género y transporte”, elaborado por el Banco Interamericano de Desarrollo en 2015, la Ciudad de México es la urbe con el sistema de transporte más peligroso para las mujeres en América Latina y el Caribe, seguida por Bogotá, Colombia, y Lima, Perú.
Lee: Esta campaña busca mostrar cómo viven las mujeres el acoso en el transporte de la CDMX.
Por esta situación, “deben iniciarse campañas también en México sobre manspreading, pero creo que lo ideal sería que se integren a las políticas existentes para prevenir y erradicar las distintas formas de acoso en el transporte público”, comentó Schenone.