Dulce Ramos · 15 de septiembre de 2011

Hoy, Javier Sicilia tuvo un “desencuentro” con los algunos medios de comunicación afuera de la parroquia de Ciudad Hidalgo, Chiapas, al reaccionar contra dos reporteros que le cuestionaron si su discurso estaba desgastado y el porqué utiliza guardaespaldas.
Esto sucedió en el séptimo día del recorrido de la Caravana por la Paz, la cual se dirige hacia Tonalá y dará “el grito” en San Cristóbal de las Casas y Acteal.
Aquí, la transcripción del pleito entre Sicilia y los reporteros, y el video:
-Oye Javier, ¿temes por tu vida? Le Barón no usa guardaespaldas- preguntó Carlos Lara, de El Sol de México.
-Vengo con guardaespaldas porque el gobierno los puso, no puedo hacer desdenes. Ellos quieren tener esa seguridad, que la tengan, no temo por mi vida, la temo como cualquier ciudadano de este país, ahorita a cualquiera nos pueden matar.
-¿No te has vuelto rehén de tus escoltas, son los que te manejan?
-Mis escoltas no me manejan ni me maneja nada, estoy simplemente siendo dócil a una instrucción porque no quiero poner en peligro a nadie por estar reclamando lo que este pinche estado no le da a este país. Ustedes también quieren que sea rehén de ustedes cabrones, ¿no? Ya los conozco, la prensa también es “tienes que decir lo que nosotros decimos que tienes que decir”, manejan la información.
-Preguntando es lo que estamos haciendo.
-No, no, sus preguntas son encantadoras, ustedes abonan un chingo a la paz de este país.
-¿Entonces para qué nos buscas?
-Yo no los busqué cabrones, ustedes están aquí porque quieren, aquí a nadie se les invita, si les parece que somos majaderos pueden irse, nosotros no los invitamos.
-¿Entonces quién?
-Nosotros abrimos una convocatoria.
-Luego dices que hay poca prensa.
-No, ustedes hicieron una pregunta hija de la chingada (el domingo en Oaxaca, sobre la poca respuesta civil), ¿por qué los bajaron de los medios? Pues pregúntenlo ustedes. ¿No les parece hijadez de la chingada eso?
-¿Está desgastado tu discurso?
-¿Entonces para que tienes el micrófono aquí? Si está desgastado el discurso ¿para qué viniste a oir? No me interesa que me oigan. Si me quieres oir, óyeme, si no me quieres oir me vale madres.