Contenido Animal Político · 28 de agosto de 2023
En el segundo trimestre de 2023, la Población Económicamente Activa (PEA), es decir, aquella que contó con empleo, fue de 60.2 millones de personas, 878 mil más que en el mismo periodo de 2022.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la PEA representó 60.2% de la población de 15 años y más.
Además, la Encuesta detalla que un total de 58.5 millones de personas se encontraban ocupadas: 1.1 millones más en relación con el segundo trimestre de 2022.
Dicho cambio se concentró en las áreas del comercio con un aumento de 374 mil personas; en servicios profesionales, financieros y corporativos con 267 mil y en la industria manufacturera con 237 mil personas.

Al distinguir por sexo, el Inegi detalla que la población masculina con empleo fue de 35.7 millones, 37 mil personas más respecto al segundo trimestre de 2022; y la femenina fue de 24.5 millones, 841 mil personas más.
La población con empleo en los establecimientos pequeños creció en 284 mil personas; mientras que en los micronegocios aumentó 112 mil y en los establecimientos grandes 41 mil.
Durante el segundo trimestre de 2023, las tasas más altas de informalidad laboral por entidad se registraron en Oaxaca con 80.3%, Guerrero 78.1% y Chiapas 76%.
Mientras que las tasas más bajas correspondieron a Coahuila con 35 %, Chihuahua 35.1%, Nuevo León 36.1% y Baja California con 37.5%.

La Población No Económicamente Activa (PNEA), es decir, aquellas personas que no participan en la actividad económica, ni como ocupadas ni como desocupadas fue de 39.8 millones de personas, equivalente a 39.8% del total de la población de 15 años, 112 mil más respecto al segundo trimestre de 2022.
Al distinguir por sexo, la PNEA de los hombres fue de 11.2 millones, 257 mil más respecto al mismo periodo del año anterior. Para las mujeres, la cifra fue de 28.6 millones, 146 mil menos que en 2022.
Del total de la población sin empleo, 5.2 millones se declararon disponibles para trabajar, es decir, no buscaron trabajo, pero aceptarían uno si se los ofrecieran.
Por su parte, 34.7 millones de personas declararon no estar disponibles para trabajar porque tenían que atender otras obligaciones, o tenían interés, pero su contexto impedía que pudieran hacerlo (impedimentos físicos, obligaciones familiares u otras condiciones).