Dulce Ramos · 25 de junio de 2014
La campaña #StopTortura de Amnistía Internacional ha sido objeto de diversas críticas, luego de que se diera a conocer que la organización no pidió permiso a Iggy Pop y al Dalai Lama para hacer uso de sus imágenes, un hecho que provocó que ésta pida perdón, tanto a creyentes budistas como al propio Iggy Pop.
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“Aunque lanzamos la campaña en buena fe, quisiéramos pedir perdón a Iggy Pop por haberlo hecho sin su autorización” escribió Amnistía Bélgica a través de su página web.
“El objetivo principal de esta campaña es influir en la concepción de la gente sobre la tortura. Quisiéramos añadir que la declaración atribuida a Pop sobre Justin Bieber no representa la opinión del mismo, sino que simplemente es parte del proceso creativo e irónico de la campaña. Ya hemos retirado la imagen”.
El pasado 20 de junio Amnistía Bélgica lanzó una serie de fotografías de celebridades torturadas, entre ellas Iggy Pop, el Dalai Lama y el diseñador Karl Lagerfeld.
“Tortura un hombre y te dirá lo que sea” fue el lema de la campaña, liderada por la fotografía de Pop golpeado, afirmando que el futuro del Rock n´Roll es Justin Bieber.
“Además de inhumana, la tortura no es efectiva. Dejémosla”, continuaba el poster.
La imagen del Dalai Lama fue retirada por Amnistía luego de que ésta “afectara a un gran número de creyentes budistas”, dijo la OSC.
La campaña fue lanzada en mayo e incluye cinco países donde está “generalizada” dicha práctica, entre ellos México. Los otros son Marruecos y Sahara Occidental, Nigeria, Filipinas y Uzbekistán.
En mayo pasado, Juan E. Méndez, relator Especial de Naciones Unidas sobre tortura, visitó México durante 12 días y concluyó que todas las instituciones con facultades legales para realizar una detención practican la tortura, es justo en el momento de la aprehensión que los ciudadanos son torturados ya sea por policías —de los tres niveles de gobierno— militares o marinos.
El concepto que Méndez utilizó para resumir el estatus de la práctica de la tortura en México fue “generalizada”, y dijo que si bien no es deliberada y sistémica, “hay una presencia permanente del maltrato en el momento de la detención”.
“Cuando digo generalizado es porque las denuncias que he recibido son de prácticamente todas las agencias que hay en este país. No hay corporaciones que se dediquen al arresto y detención de personas contra las que no haya recibido denuncias. La tortura se produce durante esas horas (de la detención), se producen en vehículos y casas de seguridad, durante traslados (…) cesan en el momento en que el juez recibe la declaración de la indagatoria”.