Dulce Ramos · 1 de mayo de 2012
El Universal publica que hay un importante déficit de empleos formales, elevada desocupación y deterioro en la calidad de los puestos de trabajo creados.
“En los últimos cinco años, la calidad del empleo se ha precarizado y en consecuencia el bienestar de la población ha disminuido, lo que se hace evidente a partir del alza en las cifras de pobreza”, indicó a ese diario José Luis de la Cruz Gallegos, director del Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN) del Tec de Monterrey.
Al final del sexenio, la creación de empleos formales habrá sido insuficiente para satisfacer necesidades que surgen con el alza de la población y su incorporación al mercado laboral. El déficit de empleos podría llegar a 4 millones de plazas.
Leer la nota completa en El Universal.