Dulce Ramos · 2 de agosto de 2013

Tras 25 años de estar al frente de la sección cultural del periódico El Financiero, el periodista Víctor Roura se despidió de la jefatura de dicha sección, por medio de un texto publicado hoy, 2 de agosto, en el mismo diario.
En él explica que deja la sección porque “se aproximan nuevos tiempos para ella -y para el periódico, en general-, sobre todo en estas estrategias de convergencia tecnológica y en la incorporación (reproducción) de formatos reduccionistas convencionales, con los cuales disiento (y he mantenido mi punto de vista abiertamente sobre ello frente a la dirección de este diario) y en los cuales yo no tengo ya cabida: lo mío es el largo aliento periodístico“, escribe Roura.
Roura fundó la sección cultural de El Financiero en 1988.
El periodista señala que la poesía debe estar en los trasuntos periodísticos, de lo contrario, advierte, “este oficio está en peligro de caer en los lugares comunes, en las siniestras muletillas”.
También cuestiona el hecho de que el periodismo tenga que ser masivo, para ser aceptable y espeta: “Franz Kafka escribió para sí mismo, y hoy es un escritor universal. Siempre he pensado que es más honesto ser un periodista que no busca la masividad que uno que desea ser amplificadamente reconocido. Hay quienes se dicen periodistas, pero en realidad son oficialistas oficiantes (y ésta no es una redundancia, aunque lo parezca) de la información.”
Sí: es doloroso ser periodista, porque se está en medio de la verdad y de la mentira: Roura
Pero cómo se hace un buen periodista, Roura responde “trabaja para sí mismo (tratando de explicarse el mundo, tratando de definirlo, de hurgarlo, de sacudirlo, de exponerlo), porque no se quiere mentir. Y, para ello, su arma son las palabras y las -sus- lecturas, de allí que acortarlas -o cortarlas- puede ser considerado, según el afectado, o un crimen o una bendición.”