Manu Ureste · 23 de mayo de 2013

[contextly_sidebar id=”8bc71ffeba7894d53c463d397c4ca3a4″]María Aliójina, una de las dos integrantes del grupo punk ruso Pussy Riot, se declaró en huelga de hambre en protesta por no poder asistir a la vista judicial sobre la concesión de la libertad condicional.
La joven, que se encuentra internada desde el pasado octubre en una penitenciaría para mujeres de la ciudad de Perm (Urales), ha comunicado su decisión al tribunal Bereznikovski por videoconferencia, según las agencias rusas.
La mujer presa había solicitado previamente al tribunal permiso para poder participar en la vista, como ocurriera el mes pasado con la otra encarcelada integrante de Pussy Riot, Nadia Tolokónnikova. Al no concederle su petición, Aliójina dijo que se niega a tomar parte en la vista a distancia e incluso ha prohibido a su abogado que participe en la vista.
Culpables de “vandalismo motivado por odio religioso”
Las tres integrantes del grupo de punk ruso Pussy Riot fueron encontradas culpables de “vandalismo motivado por odio religioso” y “político”, en uno de los procesos legales más polémicos y seguidos de la historia reciente rusa.
En febrero el grupo irrumpió en la catedral de Moscú para escenificar una protesta musical contra el presidente Vladimir Putin.
En marzo pasado fueron encarceladas para dar inicio a un proceso que algunos han definido como “estalinista” y aseguran que se persigue a las mujeres por sus posiciones antigubernamentales.
Con información de El País y Agencias