Animal Político · 14 de agosto de 2026
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) informó este viernes que el registro del Predio o Instalación que Maneja Vida Silvestre de Forma Confinada, Fuera de su Hábitat Natural (PIMVS) denominado Gran Santuario Mexicano Jaguar Negro Tigre Blanco fue revocado desde el 16 de enero de 2024, debido a que su titular incumplió durante cinco años consecutivos con la entrega de informes obligatorios.
La dependencia dio a conocer el estatus del registro después de que el activista ambiental Michel Duhart de la Cerda afirmó, en una publicación difundida en redes sociales el pasado 11 de agosto, que el permiso del establecimiento continuaba vigente y permitía a Eduardo Mauricio Moisés Serio reproducir y comercializar grandes felinos, pese a que en 2022 fueron asegurados 212 animales, entre ellos 187 grandes felinos, que presentaban desnutrición severa, enfermedades, lesiones y, en algunos casos, mutilaciones.
De acuerdo con la Semarnat, el registro fue revocado mediante el oficio SPARN/DGVS/00617/24, emitido el 16 de enero de 2024, por incumplimientos a la normatividad.
Lee: Eduardo Serio, el dueño de Black Jaguar-White Tiger que terminó acusado de maltrato animal
La Secretaría explicó que, conforme al artículo 50 del Reglamento de la Ley General de Vida Silvestre, los PIMVS deben presentar anualmente, entre abril y junio, un informe de actividades relacionado con la conservación y el aprovechamiento sustentable de la vida silvestre.
Sin embargo, señaló que el propietario del Jaguar Negro Tigre Blanco no presentó esos informes durante cinco años consecutivos, correspondientes al periodo de 2018 a 2022.
Por este incumplimiento, quedó cancelado el registro que permitía operar el PIMVS y realizar, al amparo de éste, actividades de manejo, reproducción, aprovechamiento o comercialización de ejemplares de vida silvestre.
La Semarnat precisó que, por lo tanto, Eduardo Mauricio Moisés Serio no puede reproducir, aprovechar ni comercializar grandes felinos al amparo de ese registro.
La dependencia también explicó por qué el establecimiento todavía aparece en el Padrón Nacional de PIMVS. Según el comunicado difundido este viernes, esa referencia corresponde únicamente al antecedente registral y no significa que el permiso continúe vigente.

La aclaración de la Semarnat ocurrió tres días después de que Michel Duhart de la Cerda cuestionara públicamente el estatus del permiso de Eduardo Serio.
En una publicación realizada el 11 de agosto, el ambientalista afirmó que la Semarnat mantenía vigente el permiso para comercializar vida silvestre y sostuvo que esa información provenía del Padrón Nacional de Predios o Instalaciones que Manejan Vida Silvestre actualizado al 30 de junio de 2026.
Duhart señaló que había solicitado directamente a la Secretaría, vía transparencia, el padrón actualizado y que en ese documento había encontrado el registro de Eduardo Serio como vigente. A partir de esa información, afirmó que el permiso le permitía reproducir y vender grandes felinos.
La Semarnat, sin embargo, indicó este viernes que la presencia del establecimiento en el padrón corresponde únicamente a un antecedente registral, pues el registro había sido revocado más de dos años antes, el 16 de enero de 2024.
También lee: Especialistas de UNAM realizan necropsia al tigre Kenzo
En su publicación, Duhart también recordó las condiciones en las que fueron encontrados los animales del establecimiento en 2022 y cuestionó que Serio pudiera continuar realizando actividades relacionadas con grandes felinos.
El ambientalista afirmó que estuvo presente durante la intervención del predio y señaló que pudo constatar personalmente las condiciones de los animales.
El antecedente de las irregularidades en el establecimiento se remonta a 2022, cuando el santuario Black Jaguar-White Tiger, fundado por Eduardo Serio en 2015, fue denunciado por presunto maltrato animal.
En julio de 2022 se documentó que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó sobre las condiciones de los animales que se encontraban en el predio ubicado en el Ajusco, al sur de la Ciudad de México.

De acuerdo con la información proporcionada entonces por la Profepa, los ejemplares presentaban, en términos generales, condiciones que iban de regular a mal estado físico, además de desnutrición, deshidratación y descuido en sus condiciones de trato digno y respetuoso.
La intervención ocurrió después de que se difundieran denuncias sobre las condiciones de los animales.
En su publicación, Duhart recordó que, en 2022, la Profepa aseguró 212 animales, entre ellos 187 grandes felinos, 17 primates y dos coyotes, además de dos burros y cuatro perros.
El ambientalista sostuvo que algunos ejemplares presentaban una pérdida severa de peso y masa muscular y que al menos una leona murió. También señaló que otros animales tenían enfermedades y lesiones en la piel y que algunos presentaban conductas de automutilación relacionadas, según su publicación, con las condiciones de cautiverio.
En 2022, la Asociación de Zoológicos y Acuarios de México denunció a Eduardo Serio ante la Fiscalía General de la República por el caso. Ernesto Zazueta, director de esa asociación, afirmó entonces que Serio había operado con apoyo de autoridades de administraciones anteriores.
La investigación también registró que, después de las denuncias por las condiciones de los animales, se detectaron irregularidades en la documentación relacionada con el establecimiento y que la Profepa presentó una denuncia contra Serio por tráfico de especies.
Duhart retomó este antecedente en su publicación y afirmó que la Fiscalía General de la República no logró sostener jurídicamente el caso. De acuerdo con lo que escribió, en 2023 se obtuvo una orden de aprehensión contra Eduardo Serio, pero su defensa la combatió mediante un amparo y un Tribunal Colegiado la dejó sin efectos por deficiencias en los elementos presentados por la Fiscalía.