Desde prisión, Roxana busca recuperar a su hijo; DIF Edomex lo tiene en albergue

Dalila Sarabia · 9 de febrero de 2023

Desde prisión, Roxana busca recuperar a su hijo; DIF Edomex lo tiene en albergue

En mayo de 2021, cuando el hijo de Roxana Itzel López cumplió tres años y medio, el DIF del Estado de México inició el trámite para que el menor ya no permaneciera en la cárcel, lugar donde nació. Ha pasado un año y nueve meses desde aquel día y el niño continúa en un albergue, a pesar de tener una red de apoyo encabezada por su abuela materna.

Desde el penal de Neza Sur, Roxana, de 37 años, compartió el “calvario” que ha vivido no solo porque su hijo no está con su familia, sino porque desde el día en que se lo llevaron nadie ha podido verlo porque no se ha autorizado ninguna visita.

“A mi mamá tampoco nunca le permitieron verlo, yo no sé absolutamente nada de mi hijo desde hace un año y ocho meses, no sé absolutamente nada de él… no sé cómo está, en qué condiciones lo tienen, nada”, reclamó la mujer.

“Las trabajadoras sociales de aquí intentaron meter un escrito para la procuradora (y para que pudiera ver a mi hijo), pero fue negado; dijo la procuradora que yo no tenía derecho a eso”, añadió Roxana.

Días después de que el menor fue separado de su madre —pues la Ley Nacional de Ejecución Penal estipula que las mujeres pueden conservar en prisión a sus hijos que ahí hayan nacido hasta los tres años—, su abuela materna realizó los trámites para obtener la custodia de niño y, a pesar de acreditar todos los estudios para hacerse cargo del menor, las autoridades le dieron largas y no se lo entregaron.

Sonia Colín, abogada de Roxana, informó que el DIF Edomex demandó a su clienta y a su pareja —los padres del menor— por abandono, lo que consideró muestra de la deficiente actuación del organismo, al que se le habrían vencido los términos para garantizar que el menor fuera acogido por sus familiares y buscó minimizar el error llevando el caso a un juicio que sigue en proceso.

Animal Político buscó al DIF Edomex para conocer el estatus del caso y saber por qué el niño sigue bajo su custodia.

Como respuesta, entregó una línea del tiempo con los hechos más relevantes desde mayo de 2021. Entre ellos, el único que hace referencia a que el menor iba a ser entregado a un familiar es el del 27 de septiembre de 2021, cuando no fue posible “dado que la abuela materna se opone, refiriendo que si esto sucedía ellos interferirían para llevárselo. Hechos que se hizo de conocimiento al Ministerio Público”.

Entre el juicio y la negativa de haberlo entregado en tiempo y forma a su abuela materna o a su tía paterna —quien también aprobó los filtros, pero el día de la entrega no se presentó—, el menor, hoy de cinco años, permanece en un albergue.

Todo empezó con una revisión en su dormitorio

En 2005, Roxana fue detenida por su presunta participación en el delito de secuestro. En ese entonces, apenas había cumplido la mayoría de edad.

Hasta 2021 estuvo privada de la libertad en el penal de Almoloyita, Estado de México, donde conoció a Iván, con quien tuvo a su hijo en diciembre de 2017. Sin embargo, el 28 de mayo de 2021, durante un operativo en el área maternal del penal, Roxana y su hijo fueron separados: a él lo tomó en custodia el DIF Edomex —en tanto localizaba redes de apoyo— y ella fue trasladada al penal de Neza Sur.

“Empiezan a gritar que iba a haber una junta y que todas las del maternal tenemos que estar en el salón de usos múltiples porque el director iba a bajar a darnos una orientación acerca de la pandemia”, dijo Roxana.

“Cuando vemos entrar demasiada gente… la procuraduría del menor, un grupo táctico, perros, no, no, no, no… era un mundo de gente porque iban a hacer una revisión otra vez en el área de maternal”.

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En su estancia y en la de su compañera, denuncia, les sembraron pastillas y otros envoltorios “para podernos quitar a los menores”.

Aquel día fue el último que Roxana vio a su hijo. Los dos niños fueron tomados por las autoridades, mientras que Roxana y su compañera fueron aisladas.

Los familiares de su compañera de dormitorio rápidamente se pudieron trasladar a buscar a su hijo y recuperarlo porque vivían en la Ciudad de México. En el caso de Roxana, la situación fue totalmente distinta porque su mamá vive en Tijuana.

“A nosotras nos aíslan, fue muy duro… sin nada, sin una llamada, o sea, absolutamente nada (…) Estaba llena de piojos, garrapatas no, no, no, algo horrible y ahí adentro nos tuvieron sin comer, sin alimento”, recordó.

El castigo duró 15 días. Al término de él, ambas mujeres fueron trasladadas.

“Llegamos una noche de jueves y al día viernes, y luego luego pedimos atención y nos pasaron al área de trabajo social para que realizáramos nuestras llamadas. Es entonces cuando yo me comunico con mi mamá, que me dice que qué pasaba porque le estaban marque y marque para que fuera por el niño, pero que ya tenía días intentando y no había vuelos por eso del COVID”, contó Roxana.

Cuando su mamá logró llegar al Estado de México, de inmediato fue al DIF para solicitar que le entregaran a su nieto. Le dijeron que no había problema pero que tenía que hacerse una serie de estudios psicológicos. Accedió pero le informaron que estos estudios se tenían que realizar en el DIF de Tijuana porque es allá a donde se llevaría a su nieto.

Con poco dinero y disponibilidad de viajes por la emergencia sanitaria, la mujer volvió a Tijuana para realizarse todas las pruebas que le solicitaron para que pudiera tener a su nieto. Los resultados, tal como le informaron, los envió vía correo electrónico, pero los días pasaron y no había respuesta.

“Le mandan los correos al licenciado Juan Carlos Sandoval, que es el Ministerio Público de Toluca, y no se los contestaba y no se los contestaba y no se los contestaba, y que me dice mamá ‘Rox, es que algo muy extraño está pasando porque no me quieren contestar los estudios de que ya los recibieron, ¿qué hacemos?’”, relató Roxana.

Ahí fue cuando tomaron la decisión de que la abuela del niño tenía que viajar de nueva cuenta al Estado de México para saber qué estaba pasando.

De acuerdo con Roxana, cuando su madre acudió con el Ministerio Público para darle personalmente los resultados de sus estudios, en los que se acredita que era capaz para hacerse cargo de su nieto, le informaron que no podían entregarle al menor porque otra red de apoyo mejor que la de ella buscaba cuidar al niño.

La única posibilidad era alguien de la familia paterna del menor, por lo que Roxana, desde el teléfono público del penal, rastreó quién más peleaba la custodia de su hijo. Después de unas llamadas, confirmó que su cuñada —con residencia en Veracruz— había empezado los estudios, pero no había concretado el proceso por una situación familiar que debió resolver.

Al final, a la mamá de Roxana no le quisieron entregar al niño. El Ministerio Público argumentó que los resultados de sus pruebas ya “estaban viejos”, así que las autoridades contactaron vía telefónica a su cuñada para decirle que en sus exámenes había resultado apta y que un par de días después debía recoger a su sobrino.

“Yo le dije, ‘Rosa, por favor, ve por mi hijo’, o sea, a mí no me importaba (con quién se fuera), yo lo que quería era que mi hijo saliera de ahí”, dijo Roxana.

El viernes, el día que debían recoger al niño, la cuñada de Roxana no acudió a la cita pues —según le informó en una llamada telefónica— había sido presionada por el mismo Ministerio Público para desistirse.

Demanda por abandono

Mientras la madre de Roxana seguía viajando desde Tijuana para dar seguimiento al caso y recuperar a su nieto, en diciembre de 2021 a Roxana le llegó una nueva notificación: ella y el papá de su hijo habían sido demandados por el DIF Edomex por el abandono de su hijo.

“Que porque el menor lleva como cinco meses en el DIF y que está como abandono porque nadie lo ha reclamado y en ese mismo expediente, hasta atrás, vienen todos los estudios de mi mamá de que es viable para tener al niño”, compartió Roxana.

En la carpeta del caso, a la que tuvo acceso Roxana, se menciona que su cuñada no acudió a recoger al menor porque Roxana y su madre la habían amenazado.

“Yo le hablé a mi cuñada para contarle y que me dice ‘Te lo juro por mis hijos, Roxana, que yo en ningún momento dije que tú y tu mamá me habían amenazado y que pobre de mí donde llegara por el niño… al contrario, fue el Ministerio Público quien me dijo que mejor no me llevara, él fue quien armó todo’”, contó la mujer.

Consultado al respecto, el DIF Edomex informó que el 8 de septiembre de 2021 la Procuraduría de Protección de Catemaco, Veracruz, valoró a la tía paterna, resultando apta para el cuidado del niño.

“No se puede entregar a los familiares dado que la abuela materna se opone, refiriendo que si esto sucedía ellos interferirían para llevárselo. Hechos que se hizo de conocimiento al Ministerio Público”, informó el DIF en una ficha informativa.

Según la descripción que da el organismo, desde junio de 2020 se han desahogado todas las audiencias, incluida la escucha del niño.

Recientemente, de acuerdo con la información que compartió el DIF, en enero pasado se solicitó a los jueces de ejecución una opinión para conocer el estatus de los padres privados de la libertad.

De acuerdo con Roxana, este año su pareja cumple su condena y una vez en libertad podría reclamar la custodia de su hijo. Sin embargo, mientras esto sucede, el niño permanecerá bajo la custodia del DIF Edomex, pues se está desahogando un juicio en contra de sus padres.