Paola Alín M. (@paoalin) · 11 de octubre de 2014
[contextly_sidebar id=”2lRGQJpoGKPp7QywGyamy1rexDAAMnX1″] Natividad Guerrero Sedano, Guadalupe Aguilar y Margarita López aún buscan a sus hijos, quienes forman parte de la lista de 17 mil 175 personas desaparecidas en los últimos ocho años en México —cifra oficial a la que faltaría agregar el reciente caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa, Guerrero—. Este 19 de octubre, la historia de estas tres mujeres saldrá a la luz por el estreno del documental Retratos de una búsqueda, en el Festival Internacional de Cine de Morelia.
La idea de este largometraje, que da rostro y va contra la “invisibilización del dolor” de las personas que buscan a sus familiares desaparecidos, surgió a partir de las experiencias recabadas por la periodista y directora Alicia Calderón durante la Caravana por la Paz en 2011, cuando cientos de mexicanos caminaron del Distrito Federal, recorrieron estados del sur del país y terminaron en Puebla en protesta por las víctimas de la violencia en México. Hacerlo realidad, implicó el apoyo económico de ciudadanos a través de la plataforma de crowdfunding Idea.me, y los recursos aportados por Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE), coproductor principal.
La realización del documental se basó en una regla esencial: “La historia no era sobre el desaparecido, porque no queríamos caer en la tentación de decir si era culpable o no, si estaba o no involucrado con el crimen organizado; la tendencia a justificar la existencia de asesinatos o desapariciones en función de las actividades de una persona que no conocimos. No hablamos sobre eso, es el punto de vista de las madres (…) una narración íntima, subjetiva, vivida desde la familia”, dijo Calderón a Animal Político en entrevista telefónica este martes 7 de octubre.
Para ellas la búsqueda no ha terminado
Natividad, Guadalupe y Margarita son las protagonistas del largometraje, cuya fecha exacta de estreno aún está por confirmar por los organizadores del FIC Morelia —que se realizará en diferentes sedes en Michoacán del 17 al 26 de octubre de este año—, evento al que asistirán las tres.
En la historia no sólo narran lo que le pasó a sus hijos y cómo los han buscado, sino que el largometraje también está construido a partir de sus “acciones vivas”, explica la directora. “Las vemos cuando van a Semefo, cuando deciden participar en una manifestación, cuando incluso llegan a Washington (en Estados Unidos)”.
Natividad Guerrero Sedano busca a su hija Dalia Guadalupe Cruz Guerrero desde el 30 de septiembre de 2010; ella desapareció en Calera, Zacatecas, junto con su pareja, Luis Ramón Enciso.
Guadalupe Aguilar busca a su hijo José Luis Arana desde el 17 de enero de 2011. Después de recorrer varias instancias, en septiembre de ese año, Aguilar logró pedirle directamente al expresidente Felipe Calderón ayuda para localizar a su hijo, a su vez padre de dos niños. El mandatario respondió en ese entonces que le “echaría la mano”. Sigue desaparecido.
Margarita López busca a su hija Yahaira Guadalupe López Bahena desde el 13 de abril de 2011. De acuerdo con lo que ella misma ha dicho, su hija “fue sacada por un comando de hombres armados de su domicilio” en Tlacolula de Matamoros, Oaxaca, a donde se trasladó porque se casó con un subteniente de Fuerzas Especiales del Ejército mexicano. Las autoridades le entregaron un cadáver sin cabeza diciendo que era su hija, pero por falta de certeza pidió al FBI realizar estudios de ADN, pero ahora no le quieren dar los resultados.
López es una de las tres mujeres que en noviembre de 2012 realizaron una huelga de hambre frente a las instalaciones de la Secretaría de Gobernación (Segob), la cual terminó seis días después luego de que Alejandro Poiré (secretario de gobernación 2011-2012) las recibió. En mayo de 2013 participó en otra huelga de hambre, pero frente a la Procuraduría General de la República (PGR), en la que también participó Aguilar.
¿Por qué apoyar un documental como éste?
Para la primera etapa, Retratos de una búsqueda recibió el apoyo de Imcine, pero el resto de la producción fue costeada por ciudadanos que contribuyeron desde con 150 pesos hasta 10 mil. Ellos son algunos:
“En el montón de cosas malas que pasan en el país, la guerra contra el narcotràfico y sus daños colaterales son una gran desgracia, pero que parece que pasa inadvertida (…) En ese contexto, espero que el documental de Alicia sensibilice a quienes lo vean sobre lo cercano de la tragedia, lo importante que sería apoyar a las víctimas y lo terriblemente fácil que es que uno mismo pudiera convertirse en una de ellas”.
“Después de saber que la intención es darle voz y rostro a las familias de tanto desaparecido que se queda sin justicia me decidí a cooperar con mi granito de arena para que alguien a quien le importa esa gente tuviera la forma de hacerlo”.
“Entre un mar de propuestas frívolas, creo que apoyar un documental que le hace justicia o le da sentido o propósito a las vidas de los que siguen de este lado de la tierra,buscando a sus seres queridos, es necesario y fundamental cuando el tratamiento que le dan los medios a estos casos es, en la mayoría de los casos, deshumanizante”.
“Con ese documento audiovisual se podría llegar a mucha más gente. Las historias de Guadalupe, de Nati, de Margarita, que son las historias de muchas madres y familias mexicanas se podían dar a conocer. Y ahora que México atraviesa por una de las desapariciones más crueles de nuestra historia (Ayotzinapa), el documental de Alicia se hace hoy más necesario”.