Redacción Animal Político · 25 de septiembre de 2025
Angélli, Dulce y Maia, tres niñas hermanas originarias de Honduras, fueron retornadas a su país tras ser abandonadas por su padres en Puebla y luego de estar siete años bajo resguardo del Centro de Asistencia Social “Casa del Sol”, dio a conocer el Instituto Nacional de Migración (INM).
“Gracias a un gran trabajo de coordinación del instituto con la Procuraduría de Protección de Derechos a Niñas, Niños y Adolescentes, y con el invaluable apoyo del Consulado de Honduras en México, se logró concretar el proceso de Retorno Asistido de las niñas”, informó la dependencia.
Las menores de edad, quienes sufrieron una situación de violencia y también cuentan con la nacionalidad mexicana, fueron llevadas con sus abuelos maternos, detalló Guadalupe Nieto, oficial de Protección a la Infancia del INM.
De acuerdo con la funcionaria, se realizaron diversas visitas a la familia para que se generara un “ambiente de confianza” con las niñas ya que pasaron mucho tiempo en el Centro de Asistencia Social, al cual consideraban como su familia y su hogar, por lo que “sí fue un poco complicado que se hiciera esa parte del desapego”.

“Yo nada más quiero agradecerle porque me cuidaron y me dieron todo lo necesario como comida, una cama, un techo”, señala una de las hermanas en un video publicado en las redes sociales del instituto.
Las repatriaciones de infancias y adolescencias migrantes desde Estados Unidos, que habían disminuido entre 2010 y 2020, alcanzaron un máximo histórico anual en 2024. Después de la reducción de movilidad que produjo la pandemia en 2020, entre 2023 y 2024 se registró un incremento de 21.4 % en repatriaciones de personas en el rango de edad de 0 a 17 años.

En total, precisa la Red por los Derechos de la Infancia en México, de 2010 a 2024 se han reportado 47 mil 738 repatriaciones de mujeres y 210 mil 262 de hombres en el grupo etario de 0 a 17 años. Durante 2024, una de cada cuatro se concentró en Chiapas, Guerrero y Guanajuato. En tanto, tres de cada cinco estaban acompañadas, mientras que dos no. Sin embargo, en el caso de las y los adolescentes –12 a 17 años–, la mayoría no estaban acompañados (69.5 %), mientras que cuando se trata de las infancias de 0 a 11 años la proporción de acompañadas alcanza un 98.7 %.
La niñez y adolescencia migrantes enfrentan vulnerabilidades especiales. Además de su edad, están regularmente expuestos a una categoría adicional de riesgo, como la condición migratoria, el género, las limitaciones de idioma y las carencias económicas, factores que incrementan su vulnerabilidad.