Paris Martínez (@Paris_Martinez) · 19 de julio de 2011
Luego de que ayer se hiciera público el fallecimiento del periodista Sean Hoare, quien denunciara el espionaje telefónico practicado por el diario británico News of the World , el grupo de hackers LulzSec declaró la guerra a Rupert Murdoch, dueño de dicha publicación, así como del periódico popular The Sun, y como primera acción los ciberactivistas decidieron atentar directamente contra la vida del magnate… al menos virtualmente.
A través del propio portal de The Sun, el grupo de hackers (que había anunciado su desintegración en junio pasado, luego de realizar el operativo Chinga la Migra, durante el cual intervinieron los servidores de las autoridades migratorias de Arizona, para luego hacer pública la información confidencial obtenida) difundió que “Rupert Murdoch, el controversial ‘mogul’ de los medios (británicos), fue hallado muerto en su jardín, según anunció la policía. Murdoch, de 80 años, habría ingerido una gran cantidad de paladium… ‘Hallamos el químico colocado tras la mesa de su cocina’, afirmó uno de los oficiales”.
Tal información, presentada como una nota más del diario, aunque en realidad era del todo falsa, coincidió con la difusión de la verídica muerte de Sean Hoare, aunque LulzSec aseguró, a través de su cuenta de Twitter, que la medida respondía no a este deceso, sino a las prácticas periodísticas implementadas en las empresas de Murdoch, que calificaron de “criminales”.

“Este es solo el principio –fue el mensaje con el que inició el hackeo a The Sun– jódete Murdoch, tú sigues”. No obstante, la falsa información sobre la muerte del empresario fue rápidamente retirada de la web, por lo que LulzSec respondió desactivando totalmente el portal del rotativo, el cual, entre las 17:00 y las 18:30 horas, redirigió a todos los visitantes hacia la cuenta de Twitter del grupo clandestino de programadores.
Minutos después corrió la misma suerte el portal de News of the World, que antes de ser boicoteado anunciaba la aparición de su último número, luego de que el escándalo por el espionaje telefónico llevara a su clausura.

“Nos hemos apropiado de The Sun/News of the World, ésta es sólo la primera fase, esperen las acciones Lulz en los próximos días”, anunció el grupo, que en mayo pasado también hackeó y robó información personal de miles de usuarios de la consola Playstation, de Sony, en represalia por las acciones legales que dicho consorcio había emprendido contra el programador George Hotz, creador del videojuego Jailbreak.
“Estamos luchando con los técnicos de The Sun en este momento, ellos están perdiendo, el barco ha arribado a puerto”, anunció luego LulzSec, cuyo emblema es una nave bikinga.

Y, efectivamente, para las 19:00 horas, los portales de ambos diarios británicos habían quedado desactivados y sólo mostraban la leyenda de que el servidor en que se alojaban estaba fuera de servicio, situación que no pudo ser solucionada sino hasta las 23:00 horas, lapso durante el cual LulzSec aprovechó para difundir los teléfonos celulares y correos electrónicos (con todo y pasword) de algunos directivos y reporteros de ambas publicaciones.
“Para todos aquellos que apenas están viendo: esto es lo que hacemos, y así es como lo hacemos. Entretenimiento de alta calidad sólo para ustedes”, fue la consigna difundida por los piratas, justo después de invitar a los internautas a telefonear e ingresar a los e-mail de los ejecutivos.
Asimismo, desactivaron el servidor de News International, también del conglomerado del que Murdoch es propietario, y eliminaron los correos electrónicos de mil 24 empleados.
“Nosotros somos la imparable generación hacking, y tú eres un viejo saco de mierda, Murdoch”, fue el mensaje con el que se congratularon de las acciones acumuladas durante el día, para luego, hacia las 22:00 horas, rematar con un: “Esperen un sangriento segundo, ¿cómo vamos a leer esta mañana las historias de The Sun, cuando no hay un portal de The Sun?”
No obstante, tanto ésta como las páginas de News International y News of the World volvieron a activarse poco antes de la medianoche.