Contra la fosa común: las cruces que le devuelven el nombre a quienes murieron en la calle

Eréndira Aquino · 30 de octubre de 2026

Contra la fosa común: las cruces que le devuelven el nombre a quienes murieron en la calle

Diez cruces se alzaron en el Panteón Civil de Dolores como un acto de resistencia frente al olvido de quienes fallecieron en situación de calle. Bajo la tierra de esas parcelas descansan hombres y mujeres que estuvieron a punto de desaparecer en el anonimato de la fosa común; sin embargo, hoy sus tumbas tienen nombre, gracias al esfuerzo de sus “familiares sociales” y de la asociación El Caracol.

“Vine a dejarle una cruz a mi amigo Federico, fue una gran persona conmigo el tiempo que lo conocí; temprano estábamos juntos, compartimos todo… Al momento en que me enteré de su fallecimiento me dolió, entonces hice todo para poder recuperar su cuerpo”, cuenta Andrea, quien fue su compañera en la calle.

Silvia, por su parte, acudió para colocar la cruz de su hija Karla Nayeli, quien falleció en calles de la colonia Tepito tras enfrentar un problema con el consumo de drogas.

Resistencia contra la fosa común: las cruces que le devuelven el nombre a quienes murieron en la calle
Foto: Eréndira Aquino

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La noticia le llegó tres meses después su muerte, un lapso crítico en el que los cuerpos suelen perderse en el destino masivo de la fosa común. Sin embargo, guiada por el instinto y por una dolorosa experiencia previa en oficinas de búsqueda, Silvia logró identificar los tatuajes y cicatrices de su hija en el servicio forense.

“Gracias a Dios pude recuperar su cuerpo del forense y tuve la oportunidad de conocer la asociación de El Caracol, que fue la que me ayudó a hacer los trámites para poder enterrar a mi hija y encontrar un lugar donde sepultarla”, relata con la mezcla de alivio y duelo. Aunque el dolor de verla consumida por la adicción fue inmenso, hoy saberla en un espacio propio le da consuelo.

“Todo mundo tiene un nombre”

Hace cuatro años, El Caracol realizó por primera vez una ofrenda en la fosa común del Panteón Civil de Dolores, en memoria de las personas fallecidas en situación de calle que fueron enterradas sin identificar. Hoy, ese acto simbólico se ha transformado en un esfuerzo sostenido por restituir el derecho a la identidad y a un entierro digno para quienes la sociedad y el Estado suelen invisibilizar.

De acuerdo con Enrique Hernández, director de El Caracol, garantizar que una persona no termine en una fosa común es una batalla contra la burocracia, pero sobre todo un acto de justicia elemental.

“Todo mundo tiene un nombre, una historia y personas que les quisieron. Estar en la calle no les quita la condición de seres humanos ni el derecho a ser recordados con dignidad” “Cuando una persona fallece en la vía pública, el sistema asume inmediatamente el abandono. No se buscan redes de apoyo ni se facilitan los procesos para quienes los conocieron. Si no intervenimos a tiempo, el destino automático es la fosa común, borrando cualquier rastro de su paso por el mundo”, advierte el director de la organización.

Resistencia contra la fosa común: las cruces que le devuelven el nombre a quienes murieron en la calle
Foto: Eréndira Aquino

Un espacio para no olvidar

Más allá de la batalla burocrática y legal, lograr un espacio propio en el panteón representa para las familias y los lazos afectivos la posibilidad de cerrar un ciclo, habitar el duelo y mantener viva la memoria. Saber que existe una tumba con nombre y apellido transforma la incertidumbre del anonimato en un refugio para el recuerdo.

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Entre lágrimas, Silvia remarca que tener una fosa identificada donde descansen los restos de Karla Nayeli no borra el dolor de la pérdida, pero sí le otorga la tranquilidad de saber a dónde acudir para estar cerca de su hija.

“Para mí significa mucho saber que no quedó olvidada en una fosa común como si no hubiera importado su vida. Ahora tengo a dónde venir a dejarle sus flores, a platicar con ella y a recordarla con amor. Aunque ya no esté conmigo en vida, saber dónde está descansando le da paz a mi corazón”, comparte Silvia.

Ese mismo sentido de pertenencia y cariño moviliza a la “familia social” que se construye en las calles. Andrea sostiene que el acudir al panteón y colocar la cruz con el nombre de Federico es la afirmación de que el lazo que compartieron en la adversidad no concluyó con la muerte, ni se diluyó en la indiferencia institucional.

Resistencia contra la fosa común: las cruces que le devuelven el nombre a quienes murieron en la calle
Foto: Eréndira Aquino

“Federico no era solo alguien de la calle; era mi amigo, mi compañero, la persona con la que compartía el pan y los días. Traerle su cruz y saber que aquí está su lugar es mi manera de decirle que no lo olvidé, que su vida contó y que siempre va a haber alguien que venga a recordarlo”, expresa la joven frente a la parcela recién identificada.

78% de personas en situación de calle llega a la fosa común

Entre enfermedades, accidentes, homicidios y suicidios, de 2014 a 2025 se han documentado 6 mil 41 muertes de personas en situación de calle, de las cuales el 78 % ocurrió en los últimos cinco años, de acuerdo con datos de la campaña ‘Chiras pelas, calacas flacas’, realizada anualmente por El Caracol.

El informe también detalla que la esperanza de vida de las poblaciones callejeras en México es de 45 años, tres décadas menos que el promedio de las personas que no se encuentran en esa condición.

Además, 78% fallece sin ser identificado, y, al no ser reclamados, sus cuerpos pueden tener como destino las universidades —para realizar investigación— o la fosa común. En el 67% de los casos no se llega a saber su causa de muerte.

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Frente a este escenario de abandono estructural, Enrique Hernández subraya que “no nos podemos acostumbrar a que la calle sea un destino de olvido y muerte para nadie. Cada cruz que colocamos en este panteón es una postura clara: no eran invisibles, tenían un nombre y hay una comunidad que rehúsa dejarlas ir en el silencio. Recordarlas es el primer paso para exigir que ninguna persona vuelva a morir en la indiferencia”.