De México a la Luna: una versión fuera de este mundo de Don Quijote

Erendira Aquino (@ErendiraAquinoA) · 14 de octubre de 2016

De México a la Luna: una versión fuera de este mundo de Don Quijote

¿Imaginaría alguna vez Cervantes que el Quijote sería parte de los hombres que viajaron a la luna?

[contextly_sidebar id=”RCQxFFXegVZDDa2ajW8HHea8rC1l2G1s”]Este año se cumplen 400 años de la muerte de Miguel de Cervantes y José Juan Díaz Infante, fotógrafo y poeta, decidió homenajearlo con una versión del Quijote fuera de este mundo.

Díaz Infante transmitió, “como acción poética”, fragmentos visuales y sonoros de Don Quijote al espacio, en una “aventura descabellada” que lo lleva a “cabalgar al universo desde Guanajuato”.

La exposición de “space art” está compuesta por páginas del libro del Quijote en las ediciones de 1780 y 1787 “rebotadas” en la luna, planos, fotografías de la NASA, antenas de radio, diagramas, fotografías de ondas, distorsiones de transmisión y las transmisiones que fueron enviadas al espacio.

¿Cómo llegó el Quijote a la luna?

Animal Político platicó con Juan José Díaz, quien explicó lo “sencillo” que fue llevar el Quijote a la Luna.

“Rebotar algo a la luna es una cosa muy sencilla: se necesita una radio tipo radioaficionado, con una antena yagi. Se espera una noche de luna llena y se transmiten imágenes o sonidos que regresan distorsionados”, explicó.

Esta obra, según las consideraciones del creador, es un “experimento minimalista de la escritura humana”, en el que los molinos de viento, gigantes imaginarios, son las antenas parabólicas que se convierten en vehículos para viajar a otros planetas.

Y es que, para Díaz Infante “el ingenioso hidalgo no es un objeto impreso llamado libro”, sino una “onda electromagnética que tiene la intención de ser una comunicación de la Tierra al cosmos”.

“El Quijote rebota a la luna es un ejercicio de desdoblar el idioma, generando un contexto moderno de los valores de lo que significa ser un quijote; es un esfuerzo de volver a entrenar el ojo a buscar sueños imposibles”, comentó.

¿Pero por qué a la Luna y por qué el Quijote? Porque, para él, el contenido de la obra “es el mensaje que debería dar la humanidad a otra civilización en el espacio”, más allá del Voyager, que “olvidó incluir la bondad y los mensajes de paz en su disco de oro”.

Es así como este experimento de uso estético de la ciencia se convierte en una “reflexión para la humanidad”.

Sin embargo, aunque es un mensaje que se dirige al espacio, esta versión contemporánea del Quijote se dirige a la propia Tierra, “donde se ha olvidado la necesidad de luchar por lo que es justo y entender que en este basto universo somos responsables de cuidar el fenómeno de la vida”, dijo Díaz.

“Requerimos de la ficción para encontrar futuro en un lugar del cosmos de cuyo nombre no quiero acordarme”, concluyó.

No te pierdas esta exposición, que forma parte del Festival Cervantino, estará abierta hasta el 30 de octubre en la galería “Quijote en la Luna”, que se encuentra en el Centro Cultural Regional del Centro Occidente del ISSSTE, en Guanajuato.