Redacción Animal Político · 26 de julio de 2016
[contextly_sidebar id=”24IemkMtRlsFMXI0L5v8XK33GCZzhK2T”]Los Juegos Olímpicos de Río 2016 comienzan el próximo 5 de agosto; sin embargo, la Villa Olímpica ha recibido fuertes críticas debido a las fallas que aún presenta, las cuales ocasionaron que los atletas prefieran hospedarse en un hotel.
Inodoros tapados, cables eléctricos sueltos, olor a gas y las fugas de agua son las quejas principales, ya que la mitad de la Villa Olímpica no está lista para ser habitada, a pesar de que los organizadores tratan de minimizar los reclamos al señalar que son detalles y que esas instalaciones podrán recibir a miles de atletas desde el próximo fin de semana.
El caso más extremo hasta ahora es el de la delegación de Australia, que abandonó la Villa sin haber pasado una noche ahí y luego de calificarla como “inhabitable”.
Tras enterarse de que los australianos se habían hospedado en un hotel, el alcalde de Río, Eduardo Paes, dijo, en tono irónico, que si era necesario se pondría un canguro frente al edificio de los australianos para “hacerlos sentir más en casa”.
El comentario no cayó en gracia. “No necesitamos de canguros, necesitamos de fontaneros para arreglar las lagunas que hay en los apartamentos”, respondió el jefe de comunicación de Australia, Mike Tancred, citado por el sitio Globo Esporte.
Además de Australia, Argentina no encontró apartamentos aptos, de acuerdo con el presidente del Comité Olímpico de ese país, Gerardo Werthein. “Los departamentos están terminados por afuera y cuando se empezaron a probar evidenciaron problemas que tienen que ver con plomería, electricidad y el final de obra. Tenemos cinco pisos de los cuales dos necesitan terminarse”, dijo.
Una fuga de agua fue detectada asimismo en la planta baja del edificio de Brasil, mientras que la delegación de México también tuvo problemas de plomería y la de Italia contrató un equipo propio para terminar la obra, según el diario O Globo.
Otra de las quejas provino de la delegación de Bielorrusia, que catalogó la villa como insalubre, ya que, se quejó, no tiene agua caliente, sólo a veces cuenta con agua fría y hay fallas en el sistema de drenaje.
De acuerdo con el director de Operaciones del Comité de Río 2016, Rodrigo Tostes, del conjunto de 31 edificios, 16 quedaron listos para ser utilizados. “La meta es reparar cinco por día hasta el jueves cuando vamos a entregar la villa más bonita”, añadió y explicó que los problemas identificados por los atletas son comunes en cualquier edificio nuevo.
Mario Andrada, director de Comunicaciones de Río 2016, precisó que 630 personas trabajan para solucionar los problemas. “Ellos deben terminar la entrega impecable antes del final de esta semana, probablemente el jueves”, indicó.
Tras las críticas, los organizadores pidieron disculpas, mientras que el Comité Olímpico Internacional (COI) mostró su malestar por esta situación que “daña” la imagen del evento.
Hasta el lunes 25 de julio, las instalaciones de la villa olímpica eran ocupadas por atletas del Reino Unido, Canadá, Alemania, Japón, Holanda, Kenia, Bélgica y Brasil, de acuerdo con los organizadores.

La Villa de los Atletas, ubicada cerca del Parque Olímpico fue construida por un consorcio privado, financiado por el banco de fomento brasileño BNDES. Costó 2.909 millones de reales (alrededor de 880 millones de dólares) y será usada también durante los Paralímpicos.
Los apartamentos, que albergarán a 18 mil atletas y miembros de delegaciones entre el 5 y 21 de agosto, serán vendidos después de los Juegos Paralímpicos como condominios de lujo.
Además de los edificios, durante las competencias, el complejo contará con una policlínica, un gimnasio y un restaurante abierto 24 horas y con dimensiones gigantescas: en el que se podrán servir hasta 210 toneladas de comida por día.
Debido a la crisis brasileña, los organizadores indicaron que las habitaciones serán modestas. No habrá televisión en los cuartos, pero sí sistemas electrónicos de repelentes antimosquitos, en medio del brote de zika que asustó a algunos deportistas, aunque la incidencia del virus debería caer de forma drástica en agosto debido al invierno austral.
Con información de AP y AFP.