¿Qué pasa en el CCH (según las autoridades)?

Omar Granados (@ogranados1) · 9 de febrero de 2013

¿Qué pasa en el CCH (según las autoridades)?

Mientras se mantiene la expectativa por un posible diálogo este sábado entre autoridades y los alumnos que mantienen tomada la dirección del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Animal Político buscó a la dirección del Colegio para conocer su postura ante los hechos, que registran ya incluso denuncias penales contra los implicados.

Toma de la Dirección General de CCH, en la Ciudad Universitaria de la UNAM, el pasado miércoles 6 de febrero. Foto: Cuartoscuro.
Toma de la Dirección General de CCH, en la Ciudad Universitaria de la UNAM, el pasado miércoles 6 de febrero. Foto: Cuartoscuro.

El acercamiento se llevaría a cabo mientras un grupo de jóvenes encapuchados mantiene tomada la Dirección General de CCH y los edificios contiguos del Consejo Académico del Bachillerato (CAB) y las oficinas de Presupuestación, en un tema que de acuerdo con el titular de Comunicación Institucional del CCH, Jesús Nolasco, “parece ser un problema, no sólo del CCH, sino quizá coyuntural, de jóvenes que tienen otra serie de demandas, diferentes a lo estrictamente académico.”

Luego de tres días de haber sido tomada la dirección del CCH, las autoridades ya sospechan un posible saqueo de los bienes al interior del inmueble, los cuales incluyen material de cómputo, equipo de fotografía, audio y video, una cabina de radio y archivos físicos y digitales de publicaciones del Colegio.

Por el momento, la dirección del CCH ha sesionado en un edificio alterno situado cerca de la Facultad de Psicología, donde funcionan con escasos recursos, aunque desde ahí centralizan los monitoreos a todos los planteles, los cuales no han suspendido clases, pese a intentos infructuosos de activistas en estos tres días.  Además de lo anterior, Nolasco confirmó que la información esencial, como base de datos de alumnos, calificaciones, están en un servidor en línea y no pueden modificarse desde las intalaciones.

Con este contexto, las autoridades se dicen dispuestas al diálogo, aunque reconocen la presión de la comunidad universitaria y la opinión pública, que pide mantener un castigo por estos hechos, así como una poca disposición para resolver el conflicto por parte de los opositores. Sin embargo, Nolasco rechazó que la autoridad esté dipuesta a negociar con jóvenes encapuchados.

Además, afirmó que “es difícil percibir a los chicos que están involucrados, pues su atuendo consiste en estar encapuchados”, a lo que agregó que aunque se han identificado activistas de varios planteles de CCH, esto es en el menor los casos, pues de acuerdo con la autoridad, en las movilizaciones “han sido identificados los principales líderes del movimiento de huelga de la UACM, incluso al joven que pierde un ojo el 1º de diciembre en San Lázaro, y activistas del Che Guevara de la Facultad de Filosofía.”

La autoridad aseguró que los alumnos del plantel que sean identificados en el movimiento serán tomados como responsables de un posible saqueo de las oficinas de la dirección del CCH, aunque el pliego petitorio de los jóvenes ha exigido la no responsabilidad legal por los actos cometidos en el transcurso de esta semana.

Sobre el tema académico, las autoridades rechazaron las críticas contra la reforma al plan de estudios del CCH enarbolada por los opositores, quienes acusan una reforma de tintes neoliberales, que supuestamente acercaría al Colegio a conceptos educativos como el Conalep. Las autoridades rechazaron estas acusaciones, mientras que el  nuevo plan de estudios contempla autores críticos y marxistas como Eric Hobsbawm, entre otras, y afirmó que las reformas al plan de estudios son sólo actualizaciones necesarias a viejos planes de estudios que no implican un cambio en el perfil del egresado ni de la institución, creada durante la rectoría de Pablo González Casanova, en 1971.

Además -señaló- el proceso de las reformas al plan de estudios del CCH es un proyecto que lleva transcurrido un año y medio y que se busca implementar el próximo semestre, es decir, un proceso de mediano plazo al que hay que sumar los hechos iniciados el pasado viernes 1º de febrero.

El encargado de comunicación del CCH subrayó que, “en el momento en que se han abierto foros de discusión sobre esta actualización (del plan de estudios), nos hemos dado cuenta que no hay argumentos de su parte.” Por ejemplo, resaltó que un punto del pliego petitorio es la anulación de los doce puntos de la actualización, “cuando ya hay avances importantes por parte de la comunidad, lo que indica que no conocen la realidad del Colegio.” Nolasco ejemplificó esto afirmando que desde una negociación reciente con opositores del CCH plantel Oriente, “los famosos doce puntos ya no son doce, sino ocho.”

Sin embargo, la sensación entre las autoridades es de sorpresa por “cómo el movimiento ha crecido siendo una minoría en los planteles, con profesores y alumnos que están contra esto y a la expectativa de qué va a pasar.”  Nolasco agregó que “evidentemente, este no es sólo un problema del CCH, sino que ya se trabaja con la Secretaría General de la Universidad, tratando de plantear diferentes propuestas de solución.”

Cabe resaltar que durante el viernes, un profesor del plantel Naucalpan señaló la política del actual director de Naucalpan contra el consumo y venta de drogas en la escuela como motivo principal del inicio del conflicto.

Finalmente, el titular de comunicación del CCH relató la versión oficial de los sucesos de violencia registrados en la última semana:

Viernes 1º de febrero

Durante la tarde, “jóvenes en estado de ebriedad buscan entrar al plantel Naucalpan. Los vigilantes, por aplicación del reglamento, no los dejan entrar. Y en ese momento, golpean a los vigilantes, e inscluso al secretario general de Naucalpan.

Ante la interrogativa sobre la razón por la que los jóvenes buscaban ingresar al plantel Naucalpan el viernes 1º de febrero, Nolascó afirmó que en Naucalpan “hay básicamente un problema de consumo de droga y de alcohol, aunque aún hay chicos que insisten, sobre todo dentro del plantel o ingresando en él.

De acuerdo con el cencargado de la comunicación institucional del CCH, en la zona donde se encuentra el plantel Naucalpan, el consumo de drogas es algo muy común, aunque no se sabe con certeza a qué ingresaban en particular los jóvenes del 1º de febrero, sin embargo los identificó con otro caso previo de agresión y destrozos en la Dirección General del CCH, también pos expulsiones. En aquel entonces las expulsiones no se cumplieron. Por lo tanto, Nolasco concluyó que son jóvenes que ya saben cuál es el mecanismo de presión para mantener la impunidad.”

Martes 5 de febrero

Sin embargo, el martes 5 de febrero, los implicados en el incidente del viernes fueron notificados de sus expulsiones, a lo cual respondieron inmediatamente organizándose, yendo a la dirección del plantel y rociándola con solventes, aventando petardos, bombas molotov. De acuerdo con Nolasco, “la reacción dentro del plantel es una organización para desalojar a los agresores, mientras que a la salida del plantel ya hay un operativo policiaco del municipio que los captura.”

Ya en el ministerio público, el plantel Naucalpan del CCH levantó un acta de denuncia penal donde se acusa a los jóvenes detenidos por daño al patrimonio universitario, lo cual suscitó a su vez que otros colectivos se organizaran y, mientras algunos acudieron al MP correspondiente, otros hicieron barricadas en la puerta principal del plantel, ingresan a la dirección y salen del plantel aproximadamente a las 11 de la noche.

La Dirección General de Comunicación Social de la UNAM publica un boletín a las 22:30 hrs., en el cual describe los acontecimientos de Naucalpan por los que se levantó denuncias penales.

Tras su versión sobre lo sucedido este día, el secretario de Comunicación del CCH negó la versión de los encapuchados, quienes afirman que el 5 de febrero hubo una asamblea política contra las reformas al plan de estudios cuando llegó un grupo de porros y los atacó. Tras lo cual -según relatan- salieron del plantel, para ser capturados por la policía.

Esta versión, donde los jóvenes plantean una relación entre la dirección del plantel y los porros, es desmentida por las autoridades, quienes afirmaron que incluso hay testigos de que nunca hubo una asamblea contra la reforma al plan de estudios el martes pasado en Naucalpan. Y, si bien se admitió que hay un problema de porros en el plantel, Nolasco afirmó que esto siempre ha permanecido al exterior del mismo gracias a la colaboracion con el municipio de Naucalpan, mientras que -refirió- no se habían producido enfrentamientos recientemente. Además, reiteró que la postura del CCH ante los porros es evitar los enfrentamientos, incluso por parte de “brigadas antiporriles” formadas por los propios alumnos.

Miércoles 6 de febrero

En una acción decidida desde días anteriores por los activistas contra las reformas al plan de estudios, se realiza una marcha de la estación del metrobús “La Bombilla” a la Dirección General del CCH en CU, en el aniversario de la entrada de la PFP a la UNAM para desalojar a los integrantes en el año 2000.

Antes de la marcha, en un mitin previo en el Parque de la Bombilla, se acusó a las autoridades de reprimir, golpear y encarcelar a los opositores a las reformas y, no obstante, se decide ‘en asamblea’ ir a dialogar a la dirección de CCH. Ante la decisión de un diálogo, a las afueras de la Dirección General ya se encontraban profesores de todos los planteles, personal administrativo y funcionarios de la Dirección General instalados en una mesa de diálogo.

Sin embargo, al llegar la movilización a las instalaciones de la Dirección General, el contingente delantero, compuesto aproximadamente por 40 jóvenes encapuchados, no se detuvo y pasó por encima de la mesa de diálogo empujando, amedrentando y golpeando a los profesores que ahí se encontraban. “Acto seguido golpearon la puerta, destruyeron la cámara de vigilancia y auxiliados con piedras, palos y las sillas y mesas que se habían instalado para el diálogo, rompieron los vidrios y derribaron la protección para ingresar a las instalaciones.”

Los manifestantes que estaban en desacuerdo con los actos de violencia se replegaron y manifestaron su inconformidad ante estos hechos, muchos Incluso se retiraron del lugar. Al observar los hechos, profesores de todos los planteles, personal administrativo y funcionarios de la Dirección General invitaron a los jóvenes al diálogo y a la calma. Algunos profesores platicaron con los estudiantes que se prestaron al diálogo y que reprobaban los hechos de violencia.

Después de que el grupo más radical ingresó a las instalaciones rompiendo una ventana del inmueble, comenzaron a escucharse ruidos derivados de la destrucción del mobiliario y vidrios. Posteriormente inició el robo: jóvenes con mochilas y fundas de guitarra comenzaron a entrar y salir del lugar con equipo de cómputo lo cual temen haya afectado de forma importante a la DGCCH. Asimismo, los jóvenes instalaron barricadas en los accesos a la dependencia, atrincherándose al interior, donde han sesionado en asamblea hasta la tarde del viernes.

La Dirección General de Comunicación Social publica un boletín a las 13:10 en el cual describe los acontecimientos de Naucalpan y condena la violencia.

Jueves 7 de febrero

Por la mañana, los jóvenes que tomaron las instalaciones de la Dirección General indicaron a los vigilantes del Consejo Académico del Bachillerato que se retiraran del lugar. De esta forma, impidieron el acceso al personal que labora en esta dependencia, en la Dirección General de Presupuesto y en la Dirección General de Evaluación Educativa.

Las clases en los planteles se desarrollan de manera normal.

A las 3 pm estaba convocada una Asamblea en las instalaciones de la Dirección General. Desde esa hora y hasta las 5:30 pm arribaron jóvenes de distintos planteles del Colegio (la mayor parte miembros de colectivos), gente proveniente de otras facultades y escuelas de la UNAM (particularmente de Filosofía), de la UACM y otros que no se identificaron como estudiantes de alguna institución.  La asamblea inició aproximadamente a las 4:30 pm.

Algunos medios de comunicación ingresaron a las instalaciones de la DG para intentar tomar fotos. Sin embargo, los jóvenes acordaron no permitirlo e indicaron a los medios que posteriormente saldrían a comunicar sus resolutivos.

Alrededor de las 6 de la tarde un par de alumnos encapuchados informaron a los medios que saldrían a las 9 de la noche a dar información. A las 8:40 dieron a conocer su pliego petitorio, el cual está compuesto por seis puntos

 

  1. Frenar el proceso de actualización de los planes y programas de estudio del CCH.

  2. Disolución de las comisiones de revisión del mismo y abrir la discusión para que la comunidad estudiantil participe de forma activa.

  3. Que no haya represalias contra quienes participan en el movimiento.

  4. que sean reinstalados los estudiantes del CCH Naucalpan que fueron expulsados;

  5. Desistimiento del proceso penal contra cinco jóvenes de ese plantel que tienen cargos en su contra y el pago del gasto que hicieron en abogados;

  6. Destitución del director, Benjamín Barajas, de otros funcionarios y sanción al profesor Ernesto Martínez Cruz.