Programas sociales aumentaron para personas de ingresos altos, no para pobres

Redacción Animal Político · 15 de febrero de 2023

Programas sociales aumentaron para personas de ingresos altos, no para pobres

Entre 2018 y 2020, el porcentaje de beneficiarios de programas sociales federales pasó de 29.9% a 30.3% de la población, aunque en el caso de las personas con menores ingresos económicos el número bajó 7.6%, mientras que para aquellos con mayores recursos aumentó 4%, de acuerdo con el Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2022, presentado este miércoles por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Aunque las personas con mayor acceso a programas sociales se encuentran entre los deciles I y IV —que son quienes cuentan con menores ingresos—, para 2020, en todos estos casos el porcentaje de beneficiarios bajó: para el primer decil, la diferencia fue del 7.6%, para el segundo fue de 4.5%, para el tercero fue de 2.3% y para aquellos que se ubicaron en el cuarto fue de 0.7%.

A partir del quinto decil —donde se ubican las personas con ingreso medio y alto—, los aumentos de beneficirios rondaron entre el 0.2% y 4%. Esto, de acuerdo con Coneval, “se puede deber al cambio de orientación de la política social, que se caracterizó por la sustitución de programas focalizados en población en condición de pobreza por programas prioritarios con un enfoque de acceso universal”.

El organismo autónomo explicó que en el mismo periodo se dio un cambio en la distribución de los apoyos, ya que para 2020 la concentración entre personas de los primeros deciles se hizo menos evidente.

En cuanto a la progresividad de los programas —lo que se refiere a que sus principales receptores sean de los sectores con ingresos menores—, el Coneval encontró que en 2018 el programa más progresivo fue Prospera, mientras para 2020 fue el de Producción para el Bienestar, cuyos beneficiarios son pequeños y medianos productores de granos, seguido de las Becas de Educación Básica Benito Juárez.

Considerando estos datos, el Coneval recomendó al gobierno federal implementar acciones para fortalecer la política de atención integral y progresiva, basada en “un mapa o ruta de acción que permita definir, articular o implementar estrategias preventivas y de mitigación que sean pertinentes de acuerdo con las características y necesidades de las personas, reconociendo a su vez los diferentes grados de vulnerabilidad que enfrentan grupos específicos de la población”.

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El consejo destacó que el gobierno federal tiene una oferta amplia de programas y acciones de desarrollo social, “que es dinámica y responde a las necesidades y problemáticas públicas presentes en la población”.

En 2019, se crearon 17 programas nuevos, 17 se eliminaron, siete fueron fusionados y siete más fueron modificados, otros tres tuvieron una escisión y tres más se resectorizaron, lo que resultó en un incremento de la oferta programática.

Para 2020, se registró la creación de siete programas, la escisión de 15 programas, la eliminación de 13, la modificación de nueve y que cinco fueron fusionados, lo que dejó un total de 153 acciones programáticas de desarrollo social.

En términos presupuestales, el organismo autónomo encontró que en 2019 se registró un incremento de 6.4% en términos reales respecto de 2018, situación que se replicó de 2020 respecto a 2019, con un aumento de 8.6%. Por el contrario, en 2021 se presentó una reducción de 1.18%, y para 2022, comparado con el presupuesto ejercido un año antes, se identificó un aumento del 2%.

En relación con las dependencias, se identificó que la Secretaría de Educación Pública, la Secretaría de Bienestar, el Instituto Mexicano del Seguro Social y la Secretaría de Salud son las de mayor presupuesto ejercido de 2018 a 2021.

Durante la presentación del informe —evento al que estaba convocada la secretaria de Bienestar federal, Ariadna Montiel, pero no acudió—, el Coneval señaló: “Es posible observar que los cambios en la política social tienen implicaciones en la cobertura de los programas y en la distribución de los recursos, dando lugar a un aumento en el peso de las transferencias sociales en el ingreso de los deciles más altos”.

Por lo tanto, el consejo indicó que “es necesario contar con mecanismos que permitan fortalecer el acceso a los programas sociales de las personas situadas en los deciles más bajos de ingreso”.