Redacción Animal Político · 22 de junio de 2022
José Noriel Portillo Gil, apodado el Chueco, se ha convertido en el hombre más buscado en el norte del país luego que autoridades federales lo identifican como el presunto asesino de los dos sacerdotes jesuitas en Urique, Chihuahua.
De acuerdo con el diario Noroeste, en 2018, Portillo Gil fue señalado por el asesinato de Patrick Braxton Andrews, profesor de Estados Unidos.
Por su parte, Grupo Fórmula destaca que el presunto responsable es también investigado por su posible responsabilidad en el asesinato de la periodista Miroslava Breach así como el secuestro y homicidio en 2019, del activista Cruz Soto Caraveo.
José Noriel Portillo Gil, es el supuesto líder de un grupo criminal que controla la Sierra Tarahumara y quien además ha sido vinculado al Cártel de Sinaloa.
El Chueco es buscado tanto por autoridades estatales como federales desde 2017, luego que ordenó un ataque a las instalaciones de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) en Urique.
Además, información del diario Milenio señala que Portillo Gil también podría estar involucrado a los delitos de tala ilegal y robo de cobre.
El supuesto responsable, quien tiene alrededor de 30 años y es originario del municipio de Urique, tendría su zona de operaciones en zonas de la Sierra Tarahumara como San Rafael, Ciénega de Trejo, Guadalupe Coronado, Mesa de Arturo, Cerocahui y Bahuichivo.

A petición de la Fiscalía de Chihuahua, el Instituto Nacional de Migración emitió una alerta migratoria a nombre de José Noriel Portillo Gil, apodado el Chueco, identificado como el presunto asesino de tres personas, dos sacerdotes jesuitas y un guía, en Urique, Chihuahua.
El INM señaló que con la alerta se busca que la persona evada la acción de la justicia al estar imputado por varios delitos.
“Se verificará e informará a las autoridades respectivas sobre los movimientos de ingreso-salida de la persona mencionada, a través de los 194 puntos de tránsito internacional del territorio nacional, aéreos, marítimos y terrestres”, indicó el INM la noche de este miércoles.
#Comunicado 📄 A petición de la FGR de #Chihuahua, @INAMI_mx emite alerta migratoria a nombre de José “N” por el homicidio de tres personas, dos de ellos, sacerdotes jesuitas, en Cerocahui. https://t.co/QTb9FSACAZ pic.twitter.com/oRfey5d0FK
— INM (@INAMI_mx) June 23, 2022
Durante la conferencia de prensa matutina, el presidente Andrés Manuel López Obrador declaró que el presunto homicida de los jesuitas, Javier Campos Morales y Joaquín Mora Salazar ya tiene orden de aprehensión desde 2018, sin embargo, nunca fue detenido.
Mientras que la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana informó que ya se activó una cédula de búsqueda para José “N”, alias el Chueco, por homicidio calificado contra los religiosos y presuntamente de un guía de turistas.
“De acuerdo con las investigaciones, se le ha visto en las regiones de Cerocahui, Bahuichivo, Porochi, Poblado Rodeo y Urique, en esa entidad”, se lee en el documento.
Sin embargo, en entrevista con Joaquín López Dóriga, Ricardo Palma, hijo de Pedro Palma, el guía de turistas, detalló que al momento no se tiene confirmación que su padre sea la tercer víctima de homicidio.
“A mi padre no lo perseguían, estaba comiendo en un hotel con turistas y entraron estos hombres armados y lo subieron a una camioneta, no hubo una persecución como tal”, declaró Ricardo.
En tanto, la Fiscalía de Chihuahua anunció la recompensa de 5 millones de pesos por información que ayude a la captura del Chueco, “la recompensa más alta que se ha ofrecido en la historia del estado”, según el fiscal del estado, Roberto Fierro.
Ofrece FGE recompensa de hasta 5 millones de pesos por captura de “El Chueco”
•No claudicaremos en la lucha contra la impunidad: Fiscal Fierro
•Es la recompensa más alta que se ha ofrecido en la historia del Estado https://t.co/lzaWKgiHo6#FGEChih pic.twitter.com/t0DJYfhvOK
— Fiscalía General del Estado de Chihuahua (@Fiscalia_Chih) June 22, 2022
El pasado lunes 20 de junio, la comunidad de Jesuitas en México informó sobre el asesinato de los sacerdotes ocurrido dentro del templo de una comunidad en Cerocahui.
De acuerdo con López Obrador, los sacerdotes intentaron ayudar a un hombre que entró a la iglesia huyendo del grupo de personas armadas.