Presbítero y exvocero de la Arquidiócesis de León reconoce paternidad tras una demanda

ZonaFranca.mx · 11 de junio de 2014

Presbítero y exvocero de la Arquidiócesis de León reconoce paternidad tras una demanda
Arzobispo de León, Martín Rábago. Foto: ZonaFranca.mx.
Ex Arzobispo de León, Martín Rábago. Foto: ZonaFranca.mx.

[contextly_sidebar id=”12e345aa8e6ea5b65208ad0b67070556″]León, Gto. El exvocero de la arquidiócesis de León, Raúl Villegas Chávez, reconoció el lunes la paternidad de una niña de nueve años. De acuerdo con el Periódico AM, al arreglo se llegó en la primera de dos audiencias, donde se logró la conciliación y concluyó la demanda.

Según los archivos electrónicos del Poder Judicial, la demanda se presentó en febrero de este año, el proceso llevó alrededor de cuatro meses.

La madre de la menor demandó después de casi nueve años el reconocimiento de la paternidad de su hija, aunque esto no tuvo ningún impacto en el procedimiento contra el sacerdote, pues de acuerdo a la ley, el reconocimiento de la paternidad se puede solicitar incluso en la mayoría de edad.

Ahora, Raúl Villegas deberá cumplir con todas las obligaciones de un padre de familia, como proporcionar alimentos, además de que la menor podrá llevar el apellido de su padre. La aceptación genera todos los derechos de un parentesco.

Jorge Raúl Villegas Chávez. Foto: Arquidiócesis de León.
Jorge Raúl Villegas Chávez. Foto: Arquidiócesis de León.

Villegas Chávez dejó el cargo como vocero de la Arquidiócesis de León semanas antes de la visita del Papa Benedicto XVI, en marzo de 2012.

Durante ocho años, del 18 de agosto de 2004 a septiembre del 2012, estuvo a cargo de la parroquia de la comunidad de San Juan Bautista De La Salle en León, ubicada en la colonia Piletas IV Sección.

Tras dejar esta parroquia, trascendió que fue enviado a Guadalajara, sin embargo, se desconoce si fue reubicado en otra parroquia.

El diario leonés publicó que se buscó la postura de la Arquidiócesis de León, a cargo de  sin embargo no hubo respuesta y aunque trascendió que Villegas Chávez ya fue suspendido de sus labores eclesiásticas, esta versión no se confirmó.

Exvocero pedía mantener la fe ante escándalos del clero

“En esta Iglesia que amamos, vale la pena enfrentar la situación sin tener que perder la fe, decía el presbítero Jorge Raúl Villegas Chávez hace alrededor de un año, en un artículo en la página web de la Arquidiócesis de León.

El texto, destinado a comentar los escándalos de sacerdotes en la Iglesia Católica, se titula ¿Por qué los escándalos de los sacerdotes? (Ver enlace.)

En la reflexión, el sacerdote  que hoy enfrenta un juicio familiar por demanda de reconocimiento de paternidad, expresó: “escándalos de sacerdotes, se escuchan muchos, se constatan pocos”.

El texto inicia: En los últimos años en la Iglesia Católica hemos escuchado mucho (y constatado poco) de los escándalos de los sacerdotes y ésto ha dado pie a que nuestros críticos nos señalen y de que algunos católicos se decepcionen.

El artículo continúa: “¿A que se de debe tanto escándalo? ¿Será el fin de la Iglesia Católica?”

Citando el Evangelio según San Mateo, y haciendo referencia a Judas Iscariote y Simón Pedro (quienes traicionaron y negaron a Jesucristo, respectivamente), quien fuera organizador de la visita del papa Benedicto XVI, advierte a su rebaño que hay tanto sacerdotes como obispos que son “pecadores de mala fama”.

Aclara además que no busca justificar a los malos sacerdotes, ni mucho menos resignarse a la maldad en el mundo, pues hasta los seguidores de Cristo “¡cometieron maldad escandalosa!”

Cristo prometió que ante los débiles, pecaminosos y escandalosos, “la maldad no prevalecerá sobre ellos”, augura Villegas, quien sabe que el Nazareno “nunca abandonara” (sic) a la Iglesia Católica. Por ende, la oración será su principal fuerza.

En su conclusión, el ex vocero del Arzobispado les dice a los católicos: “son más los sacerdotes buenos que malos”.

Antes había dicho: “Esto no debe hacernos perder la fe en nuestra Iglesia Católica, sino darnos cuenta que a pesar de que está hecha por hombres frágiles, en ella habita el Señor Jesús, y nunca la habandonará (sic)”

A continuación, el texto íntegro (se respeta ortografía y sintaxis del original):

¿Porqué los escándalos de los sacerdotes?

En los últimos años en la Iglesia Católica hemos escuchado mucho (y constatado poco) de los escándalos de los sacerdotes y ésto ha dado pie a que nuestros críticos nos señalen y de que algunos católicos se decepcionen.

 ¿A que se de debe tanto escándalo?

 ¿Será el fin de la Iglesia Católica?

En Mateo 13:24-30 Jesucristo describe a su Iglesia católica, el Reino de los Cielos, parecido a un “campo de trigo y maleza,” enseñando que habria bueno y malo, santos y pecadores, y todos juntos en un mismo campo, en la Iglesia, hasta el día en que El volviera a juzgar a las naciones. Esto quiere decir, lamentablemente, que habrá miembros de Su Iglesia católica – incluyendo sacerdotes y obispos – que son pecadores de mala fama.

 Con todo esto, no estamos justificando el escándalo que hay en nuestra iglesia, mucho menos, buscando resignandonos a la maldad que en nuestro derredor puede existir. En esta Iglesia que amamos, vale la pena enfrentar la situación sin tener que perder la fe.

 Podemos ver esta realidad triste, hasta en el principio de la Iglesia, en la persona de Judas Iscariote, quien traicionó a Cristo con sus enemigos. (Mateo 26:16-23; Lucas 22:47-49), y Simón Pedro, quien negó al Señor tres veces (Mateo26:34, 75).

 Noten que hasta los seguidores de Cristo escogidos por el ¡cometieron maldad escandalosa! Aún así, esto no invalida, ni refuta la verdad que Cristo transmitió al mundo a través de sus apóstoles (Marcos16:15).

 Como prometio Cristo, que aunque la debilidad y lo pecaminoso – por supuesto, el escandalo – causado por los sacerdotes y otros católicos, “las puertas del infierno no prevalecerán en contra” de la Iglesia.

 De manera que ésto no debe hacernos perder la fe en nuestra Iglesia Católica, sino darnos cuenta que a pesar de que está hecha por hombres frágiles, en ella habita el Señor Jesús, y nunca la habandonará. Esta situcaión debe abrir nuestros ojos de fe y estar alerta y velar para que con la fuerza de la oración hagamos de la Igleisa de Cristo una iglesia viva, a pesar de los dolores.

 El Señor vive en mendio de nosotros. Por esto sigue nuestra Iglesia viva y por esto son mas los sacerdotes buenos que malos.

 La oración, como en los primeros discipulos, será nuestra fuerza.

ZonaFranca.Mx*

**Nota publicada el 10 de junio de 2014.