Paris Martínez (@Paris_Martinez) · 1 de noviembre de 2011

El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad reclamó este martes, en voz de María Elena Morera, un espacio en el Bosque de Chapultepec, así como presupuesto federal, para la construcción de un memorial en el que queden inscritos los nombres de las 50 mil personas que han muerto desde 2007, a raíz de la guerra contra el crimen organizado.
“El Estado tiene la obligación de reconocer la deuda que tiene con las víctimas”, dijo Morera, presidenta de la asociación civil Causa en Común, quien se sumó así a las actividades convocadas por el poeta Javier Sicilia y las familias de víctimas de la violencia al pie del Ángel de la Independencia, en Paseo de la Reforma, y que iniciaron un día antes, con la instalación de una ofrenda con cientos de cruces blancas y veladoras, junto a las que al menos 200 personas se mantuvieron en vela durante la noche.
El proyecto arquitectónico deberá dar cuenta “para siempre del nombre de las víctimas que ha costado esta guerra, para que recordemos sus nombres y sepamos y sepan las próximas generaciones que esta atrocidad no debe volver a suceder en nuestra patria”, dijo Morera.
Además, se especificó que la construcción de este monumento deberá conducirse a través de un concurso público o licitación.
Bajo las alas del Ángel
Este día de muertos “es un día especial, porque ese dolor que no tenía nombre, que estaba sumido en el asesinato impune, emergió para que volviéramos a redescubrirnos como seres humanos”, dijo Araceli Rodríguez, madre de un policía federal desaparecido en Michoacán, quien es la encargada de dar seguimiento a las denuncias ciudadanas presentadas ante el Movimiento por la Paz.
Para Julia Alonso, madre también de un joven desaparecido, éste es un día en el que no todos pueden poner un altar y rememorar a sus difuntos, “ya que muchas familias sufren la incertidumbre de no saber si su ser amado está vivo, si está muerto, dónde está…”
Y es que, se sumó María Herrera, a la que le han arrebatado a cuatro de sus hijos (dos asesinados y desaparecidos), “todos tenemos derecho a morir dignamente, a morir atendidos, rodeados de nuestros seres queridos… y también tenemos derecho de ver morir a nuestros hijos”.
En el acto estuvo presente también María Lourdes Mejía, madre de Carlos Sinhué Cuevas, el joven estudiante de filosofía asesinado recientemente, quien exigió a las autoridades capitalinas entregar los videos de vigilancia captados por las cámaras del kilómetro 28 del entronque Topilejo, en el que su hijo fue abatido con 18 tiros.