Manu Ureste (@ManuVPC) · 28 de marzo de 2014

[contextly_sidebar id=”8a8646a8a0d7b38b9e60bc2e250c6c69″]Luego de que el pasado 20 de marzo la Cámara de Diputados aprobara el dictamen que reforma la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, a partir del cual se otorga cinco días de permiso laboral con goce de sueldo a los funcionarios varones tras el nacimiento de un hijo o adopción, padres de familia y diversas ONG criticaron que, lejos de fomentar la igualdad entre hombres y mujeres, esta iniciativa “refuerza el estereotipo machista” en la sociedad mexicana.
Cabe señalar al respecto que el dictamen presentado por la diputada del PAN Esther Quintana (aquí lo puedes checar íntegro), y que fue aprobado por unanimidad con 420 votos para ser turnado al Senado, complementa la reforma laboral ya instaurada por el presidente Calderón en 2012, y precisa que entre sus objetivos está el de “promover una paternidad responsable que elimine el estereotipo de la paternidad ausente en la familia”.
Sin embargo, miembros de la sociedad civil consideran que la iniciativa, en realidad, se queda en unos simples días de asueto para el hombre.
“Cinco días no alcanzan para que un padre pueda disfrutar del nacimiento de su hijo, ni para que participe de las tareas y cuidados domésticos que esto implica”
“La reforma es bastante tibia, muy en el sentido de la reforma a la Ley Federal del Trabajo de 2012. México está muy por debajo de los estándares internacionales y de derecho comparado en cuanto al permiso de paternidad. Obviamente, cinco días no alcanzan para que un padre pueda disfrutar del nacimiento de su hijo, ni para que participe de las tareas y cuidados domésticos que esto implica”, apunta en entrevista con Animal Político Alma Beltrán, coordinadora jurídica del Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE).
En este sentido, Beltrán explica que, a pesar de que la Ley Federal del Trabajo incluye la figura del permiso de paternidad “con el propósito de propiciar la equidad y la corresponsabilidad entre hombres y mujeres”, esto es algo que aún está muy lejos de lograrse, ya que el permiso que se otorga a hombres y mujeres -a la madre se le da un mes antes de la fecha aproximada del parto y otros dos después del mismo- “es desproporcionado”.
“Aunque la mujer merece un tratamiento diferenciado por cuestiones biológicas, lo que se da a uno y otro en esta reforma no es equitativo, no fomenta una corresponsabilidad de tareas. Además, sigue reforzando el estereotipo de que son las mujeres las que se encargan del trabajo y cuidado del recién nacido. Prácticamente, esos cinco días son unas mini vacaciones para el padre“, critica Beltrán.
“En Europa la licencia de paternidad por lo general es compartida con la madre y puede llegar hasta los 3 años”
Geraldina González de la Vega, abogada constitucionalista y consultora jurídica, critica en la misma dirección que Alma Beltrán que el periodo concedido a los hombres “resulta ridículo”, máxime si se compara con las licencias de paternidad de otros países, que otorgan permisos de hasta tres años.
“En Estados Unidos, se da a los padres 12 semanas de licencia sin goce de sueldo y con algunas especificaciones, algunos estados lo regulan a parte. En Europa la licencia por lo general es compartida con la madre y puede llegar hasta los 3 años. Claro, no todo el tiempo se goza el sueldo al 100%, y esta es una distinción relevante. En Alemania, por ejemplo, se reduce el salario dependiendo del tiempo que se pida, siendo lo máximo a percibir el 65% y estableciendo un pago máximo de mil 800 euros”, explica González de la Vega en su artículo #ReformaLaboral: La licencia de paternidad, un tema importante, que publica en el blog de Animal Político Treinta y siete grados.
“La licencia no es una vacación para ver al recién nacido -enfatiza la abogada constitucionalista-. La licencia tiene como objetivo la distribución de tareas en el hogar y del cuidado de los hijos. Cinco días son muchos para contemplar al bebé, pocos para realmente realizar las tareas de cuidado y atención que se requieren en una familia con un bebé recién nacido”.
Por su parte, René López, de la organización civil Gendes –ONG mexicana que trabaja desde la perspectiva de género con énfasis en la masculinidad-, considera que el permiso con goce de sueldo para los hombres trabajadores, a pesar de ser insuficiente, sí es un primer paso adelante, aunque el camino a recorrer en materia de equidad entre hombres y mujeres aún es largo.
“Cinco días son claramente insuficientes, pero es mejor que nada –admite López-. Pero, aunque es importante seguir peleando más días para que los hombres puedan hacer uso de sus derechos como padres, también debemos trabajar en el ideario masculino para que ese permiso no se convierta en días de vacaciones, o incluso en días de sobrecarga para la mujer en las tareas. Es decir -concluye-, hay que trabajar para que este permiso de paternidad realmente constituya un factor de cambio en las relaciones familiares”.
¿Y los horarios?
Además los días de permiso laboral con goce de sueldo, otro de los temas que preocupa a hombres y mujeres que afrontan la paternidad en México es que las condiciones laborales que enfrentan complican, y mucho, conciliar la vida laboral con las nuevas tareas que requiere el cuidado y mantenimiento de una familia.
“Nuestra sociedad está construida sobre una base de horarios que consume mucho tiempo. Entonces, si tradicionalmente los hombres son los que tienen una mayor injerencia en la vida laboral, con mejores sueldos, y una mayor inversión de horas en el trabajo, esto desde luego no los incentiva a que quieran dedicarse a corresponsabilizarse en las tareas domésticas“, señala Alma Beltrán, que alega al respecto que el Estado mexicano debe alentar a las empresas, “con incentivos fiscales, incluso”, para que faciliten a sus trabajadores horarios flexibles.
“Por ejemplo, si un hombre sale de su trabajo a las nueve de la noche, ¿a qué escuela va a ir a recoger a sus hijos a esa hora? Esto es algo irreal -concluye la integrante de GIRE-. Y tampoco se le puede pedir a los hombres cosas que la misma sociedad no está organizada para que ellos den”.
Checa aquí los permisos de Paternidad y maternidad en América Latina y Europa:
Fuente: El Blog de las Ciencias Sociales y la Investigación Social