Redacción Animal Político · 30 de agosto de 2015

[contextly_sidebar id=”1Z4TjBcbWaP20yNdOyJQTnK3uMWkdx69″]Cada persona mayor de edad en el mundo tendría que pagar, cada año, un promedio de 70 dólares para recuperar las pérdidas ocasionadas por desastres naturales a nivel global.
En total, esa estimación de la pérdida anual es de 314 mil millones de dólares cuando según las Naciones Unidas no existen recursos suficientes para cubrir las consecuencias de los ciclones tropicales, terremotos, tsunamis e inundaciones que cada año se presentan en diferentes partes del mundo.
A la fecha, es posible cuantificar el monto que podría perderse cada año por desastres naturales pero no el tiempo que llevará a cada país recuperarse, según la actualización del reporte Evolución Global sobre la Reducción del riesgo de desastres 2015.
Por ejemplo, en países en vías de desarrollo las pérdidas anuales implican, al menos, dos meses de los ingresos de toda la población que vive por debajo del umbral de la pobreza.
En el caso de México, se tienen datos sobre cómo las inundaciones y sequías que se presentan cada año y que se han intensificado en los últimos años por el cambio climático, contribuyen en un lustro a una reducción del progreso de dos años y tienen efecto sobre la pobreza con un aumento de entre 1.5 y 3.7%.
“Los desastres extensivos y recurrentes erosionan la base patrimonial de los hogares, lo cual da lugar a un mayor riesgo y una menor resiliencia. En el caso de las personas que viven en el umbral de pobreza o por debajo de él, con una capacidad muy limitada de acumular o movilizar activos, el riesgo de desastres seguirá siendo un factor que no solo refleja, sino que impulsa la pobreza”, cita el informe.
La ONU también documentó los efectos sobre la salud por los desastres naturales. En el caso del huracán Mitch, por ejemplo, que pegó en 1998 en América Central y México, la probabilidad de desnutrición de los niños se cuadruplicó en las zonas afectadas y los niños tenían un 30% menos de probabilidades de ser atendidos por un médico en caso de cualquier enfermedad.
México es uno de los 15 países con más alto riesgo de tener altas pérdidas anuales por vientos ciclónicos o mareas de tormenta; los cuáles ascienden a 80 mil millones de dólares cada año. Es decir, el 85% del gasto en educación pública de Australia y Nueva Zelandia en conjunto.
Pero además, es uno de los países que concentra el 95% de la población expuesta y en riesgo por volcanes activos junto con Filipinas, Japón, Etiopía, Guatemala e Italia.
La ONU destaca la existencia del Fondo Nacional de Desastres Naturales, creado en 1997 para apoyar a la población afectada, pero no pasa por alto la falta de atlas de riesgos actualizados y de una política de prevención.
-El Producto Interno Bruto de economías como Nueva Zelanda.
-40 veces el valor de las inversiones internacionales en la lucha contra el VIH/ SIDA en 2013.
-Es mayor que las inversiones totales para los programas de saneamiento de agua en China o la India.
-Cada año se pierde un promedio de 42 millones de años de vida humana en desastres, lo que equivale al número total de años perdidos por la tuberculosis.
-La población con los ingresos más bajos es la que soporta esta carga: de todos los años de vida perdidos, más del 80% se pierde en países de ingresos bajos y medios, lo que incluye a México.