Con información de Emily Gómez Ramsey. Gráfico: Mariana Hernández (@mariana1hdzc) · 12 de mayo de 2012
Salvador Dalí nació en Figueres, España el 11 de mayo de 1904. De pequeño estudió en el colegio Hispano-Francés de la Inmaculada Concepción, donde aprendió francés, que sería su futura lengua de cultura. A los doce años descubre el impresionismo tras pasar una temporada en una finca con la familia Pichot de intelectuales y artistas, por lo que cuatro años después decide estudiar arte, carrera que estudió en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado (Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid). Durante esta época, en la que vivió dentro de la Residencia de Estudiantes de la Academia, entabló una amistad con Luis Buñuel, Federico García Lorca, Pedro Garfias, Eugenio Montes, Pepín Bello, entre otras figuras, que más tarde serían intelectuales y famosos artistas.
Desde muy temprano, comienzó a notarse su rechazo a la vanguardia. En 1926 realiza su primer viaje a París, donde conoce a Picasso y visita el Museo del Louvre. Fue expulsado de la Escuela de Bellas Artes de Madrid por declarar incompetente al Tribunal que tiene que examinarlo y comienza a exponer, haciendo claras sus primeras tonalidades surrealistas.
A principios de la década de los treinta, Dalí viaja de nuevo a París y a través de Joan Miró, entra en contacto con el grupo de los surrealistas encabezado por André Breton. Es aquí donde halla su propio estilo, su particular lenguaje y forma de expresión que le acompañarán siempre y, aunque vaya cambiando y evolucionando, será, en el fondo, el que todos conocemos hoy y que le define tan bien. Una mezcla de vanguardia y tradición. También contrae matrimonio civil con Gala, que lo acompañará por siempre.
A finales de los treinta, Dalí visita en Londres a Sigmund Freud, con el que luego entrará en contacto para colaborar juntos. Con la incursión de las tropas alemanas a Burdeos, el matrimonio Dalí se traslada a vivir a Estados Unidos, donde permanecen un par de años. Aquí el artista participa en exposiciones en la Julien Levy Gallery, la Bignou Gallery y El MOMA de Nueva York, y entra en contacto con Alfred Hitchcock para la realización de Spellbound.
A lo largo de su vida Dalí ilustró diferentes libros, entre ellos Moïse et le monothéisme (Moisés y el monoteismo) de Sigmund Freud, The Autobiography of Benvenuto Cellini y Macbeth de Shakespeare; y The First part of the live and achievements of the renowned don Quixote de la Mancha de Miguel de Cervantes. En 1946 el animador Walt Disney lo contrató para realizar las ilustraciones para una producción animada llamada Destino, que no fue terminada hasta cincuenta años más tarde.
En su regreso a España, a finales de la década de 1940, empieza su etapa mística y nuclear –cuyo cuerpo se encuentra expuesto en Manifeste Mystique (Manifiesto Místico)- caracterizada por el tratamiento de temas religiosos y de aquellos relacionados con los avances científicos de la época, mostrándose especialmente interesado por los progresos relacionados con la fusión y la fisión nucleares. En sus creaciones de este periodo podemos observar cómo el lanzamiento de la bomba atómica y sus efectos influyen en su creación.
Continuó participando en la ilustración y filmación de distintos filmes documentales, así como en exposiciones individuales y colectivas de surrealismo y dadaísmo en grandes recintos artísticos como el Centro Georges Pompidou en París, la Tate Gallery de Londres y el MOMA de Nueva York. También escribió una infinidad de libros en castellano y francés.
Durante los sesenta y setenta, Dalí continúa estudiando y utilizando las posibilidades de los nuevos descubrimientos científicos, sobre todo aquellos relacionados con la tercera dimensión. Se interesa por todos los procedimientos encaminados a ofrecer al espectador la impresión de plasticidad y espacio.
Antes de morir, el rey Don Juan Carlos I lo nombra Marqués de Dalí de Púbol. Dalí murió en Figueres el 23 de enero de 1989.