¿Pagó México de más por el seguro de un lanzamiento de satélite que terminó en explosión?

David Agren / El Daily Post · 3 de noviembre de 2015

¿Pagó México de más por el seguro de un lanzamiento de satélite que terminó en explosión?
El satélite Centenario no llegó a su destino por fallas que se presentaron minutos después del despegue del cohete Protón. //Foto: Cuartoscuro
El satélite Centenario no llegó a su destino por fallas que se presentaron minutos después del despegue del cohete Protón. //Foto: Cuartoscuro

[contextly_sidebar id=”2r6lKm9Ys7NbU7RzDrIpc2aIRwWHXzMn”]Todo comenzó sin problemas. El 16 de mayo, el satélite mexicano Centenario despegó desde un centro espacial de Kazajstán dentro de un cohete Protón de fabricación rusa. Ocho minutos y 10 segundos después del despegue, sin embargo, el cohete tuvo problemas mientras volaba sobre Siberia y cayó. Nave y satélite quedaron reducidos a cenizas.

El gobierno mexicano confirmó rápidamente la mala noticia. Casi tan rápidamente como declaró que el seguro cubriría el costo total del lanzamiento y del satélite, que recibió su nombre en conmemoración del centenario de la Revolución Mexicana y, se suponía, mejoraría las comunicaciones con fines de seguridad y uso civil durante los próximos 15 años.

Puedes leer la historia original en inglés aquí.

Los documentos obtenidos a través de una solicitud de acceso a la información, muestran que el gobierno de México presentó una reclamación de $ 389.7 millones de dólares – aproximadamente $ 300 millones de dólares para el satélite y $ 90 millones de dólares por el lanzamiento. La suma fue pagada en su totalidad el 28 de julio por la empresa aseguradora Marsh LTD. Los documentos también muestran que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) pagó una prima de $ 52.1 millones de dólares.

El precio pagado por la prima, sin embargo, plantea preguntas, sobre todo porque información disponible del mercado de seguros relacionados con lanzamientos espaciales, muestra el costo de las coberturas ha ido a la baja en los últimos años. La SCT no respondió a peticiones de entrevista, a pesar de que declaraciones públicas de sus funcionarios hacen pensar en problemas relacionados con el lanzamiento del satélite, especialmente por haber recurrido a un cohete Protón de manufactura rusa, cuyo rendimiento ha demostrado ser pobre en los últimos años, con múltiples fallas de funcionamiento. La mala suerte parece haber afectado el proyecto tanto como la falta de planeación y de preparación.

“El cohete fue contratado a través de ILS [International Launch Services] en febrero de 2012. En ese momento, el porcentaje de lanzamientos exitosos era de 95 por ciento”, dijo Mónica Aspe, subsecretaria de la SCT, en declaraciones publicadas por el diario Reforma. “Un estudio de mercado fue hecho por la última administración [presidencial] y, con base en los costos, la tasa de éxito y las tasas de retorno,  determinó que se lanzaría”.

“Desde 2012 hasta ahora, hubo cuatro (pérdidas catastróficas) más con los cohetes protones.”

La póliza de seguro para el lanzamiento del Centenario fue comprada a través de la británica Marsh LTD, una de los tres grandes aseguradoras en la industria de seguros para satélites. La SCT, en respuesta a una solicitud hecha a través INAI, el Instituto Nacional de Acceso a la Información, dio a conocer detalles sobre la póliza, incluyendo su precio y las primas pagadas. Sin embargo se negó a liberar la póliza, citando un acuerdo de confidencialidad con la aseguradora.

Tras una apelación, el INAI determinó el 21 de octubre que la SCT debía hacer pública la póliza del seguro.

“La población tiene derecho a conocer los términos en que este seguro fue contratado y …si se cumplió con el objetivo para el que fue adquirido”, dijo el comisionado del INAI Joel Salas Suárez, en la decisión.

La póliza de la SCT para el satélite Centenario cubría el lanzamiento y el primer año de operaciones. No tenía un deducible. El precio era equivalente a aproximadamente el 13.36 por ciento del valor asegurado del satélite, una tasa que plantea interrogantes.

La razón para que la SCT pagara esas primas sigue siendo poco clara, especialmente si se toma en cuenta que información pública sobre seguros espaciales muestra que los precios de dichas coberturas han decrecido en los últimos años.

El promedio de la prima que se pagó por un seguro para satélite en 2014 fue de aproximadamente el 7.5 por ciento de la cobertura contratada, de acuerdo con la “2014 Space Insurance Overview”, un reporte de la industria  presentado en febrero de 2015 por la firma Gareth Morgan de Willis InSpace.

El informe mostraba “significativos aumentos en las tasas de las primas para los lanzamientos futuros del Protón, en el corto y el mediano plazos.”

Un representante de Willis InSpace no estuvo disponible para comentar sobre el informe.

Al menos un ejecutivo de la industria de seguros dijo que las circunstancias no habían favorecido al gobierno mexicano, sobre todo tomando en cuenta los problemas de fiabilidad que enfrentan los cohetes Protones.

“La negociación de las condiciones del seguro no fue fácil”, dice Chris Kunstadter, vicepresidente y gerente de aseguramiento global para lanzamientos espaciales de la firma XL Catlin. “Me tomó tiempo conseguir el total de $ 390 millones de dólares para un satélite que iba a ser enviado en un vehículo de lanzamiento que ha tenido algunos problemas”.

El Centenario fue ordenado en 2010 y era uno de los tres satélites que el gobierno mexicano planeaba poner en servicio. El satélite Bicentenario fue lanzado en diciembre de 2012 en un cohete Ariane 5 desde la Guayana francesa. El satélite Morelos 3, descrito como idéntico al Centenario, fue puesto en órbita el 2 de octubre a través de un cohete Atlas V desde Cabo Cañaveral.

Kunstadter califica la estrategia de enviar satélites al espacio a bordo de diferentes vehículos de lanzamiento, como una  “gestión prudente de riesgo”. Él recuerda haber visto los planes para el satélite Centenario en 2012 como parte de una revisión para definir su firma.

“Es un satélite complicado … así que puede subir el precio un poco, pero el vehículo de lanzamiento Protón ha tenido tiempos difíciles en los últimos 10 años, porque la tasa de fracaso ha sido superior a los demás vehículos de lanzamiento en el mercado comercial”, dice.

Kunstadter se negó a discutir detalles sobre el satélite o el interés de su empresa en asegurarlo. Los seguros para un satélite por lo general se ponen en el mercado con varios años de antelación, dice, añadiendo que el gobierno mexicano hizo lo que pudo para protegerse.

“Por mucho que al gobierno mexicano no le haya gustado el precio, pagó porque es un paso prudente de gestión de riesgos”, dice Kunstadter. “Estoy seguro de que ellos estaban felices cuando recogieron el dinero después de reclamar el seguro”.

Sin embargo, el lanzamiento del satélite en un cohete Protón ha tenido sus críticos, especialmente aquellos que señalan los contratiempos que sufrieron los servicios que el Centenario iba a proveer.

“Ya en este nuevo gobierno, advertimos que era un riesgo, que un accidente podría ocurrir debido a que es un cohete muy antiguo que ha sido actualizado pero que ha tenido una historia de fracasos”, dijo en Foro Tv Fernando de la Peña Llaca, presidente de la Agencia Espacial Mexicana, después de la explosión del Centenario.

“Desafortunadamente ellos no quisieron cambiar la dinámica con la compañía de lanzamiento. Ellos sintieron confianza sabiendo que tenían un seguro. Pero ahora la pérdida es enorme porque habrá un retraso en los lanzamientos de esta compañía el año que viene”.

Otros en la SCT no encontraron otra opción que lanzar el Centenario porque de no hacerlo la multa por la cancelación hubiera sido más alta que los pagos del seguro. México también se arriesgaba a perder la posición orbital, valuada en 3 mil millones de dólares, que el Centenario iba a ocupar durante los próximos 15 años.

Kunstadter dice que proceder a un lanzamiento no es tan fácil, ya que sólo un número limitado de países puede enviar satélites al espacio por su cuenta. Además, las fechas de lanzamiento pueden ser difíciles de obtener y el número de cohetes es limitado.

“Hay escasez de cohetes suficientemente grandes para llevar satélites a una órbita geoestacionaria”, dice.

Irónicamente es incierto si México lanzará otro satélite para reemplazar al Centenario. El Satélite Morelos 3 es prácticamente idéntico al Centenario – cada uno se suponía que estaría para hacer una copia del otro—lo que llevó a la SCT a reevaluar el plan que había sido diseñado antes.

También están las presiones financieras, que podrían tentar al gobierno a tomar el dinero reclamado a través del seguro para invertirlo en otras cosas.

“Creemos, con base es lo que he escuchado de expertos técnicos, que no es necesario [lanzar otro satélite]”, dijo al periódico Reforma el Secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz, a principios de octubre. “Lanzar otro satélite, tomaría cuatro años como mínimo.”

“El dinero está ahora en la Secretaría de Hacienda, que puede canalizar los recursos hacia las soluciones que requiera”.

Lee la nota original en El Daily Post.