Luis · 17 de abril de 2026
Organizaciones ambientalistas denunciaron que, pese a que el gobierno federal reconoció que el derrame de hidrocarburos en el Golfo de México provino de un ducto de Pemex, las acciones emprendidas hasta ahora se han limitado a sancionar el ocultamiento de la información por parte de funcionarios y no el daño ambiental, lo que en los hechos deja a la empresa sin asumir su responsabilidad por el desastre.
A través de un comunicado difundido este viernes, la organización CartoCrítica señaló sobre lo revelado por las autoridades ayer jueves que “lo que la sociedad civil denunció desde el inicio, hoy se confirma”.
Sobre las sanciones a los funcionarios de Pemex que notificó el Grupo Interinstitucional, criticó que “se sanciona la mentira, no el daño ambiental”, luego de que tres funcionarios fueron separados de su cargo, mientras la empresa productiva del Estado “sigue sin asumir su responsabilidad institucional frente a un desastre ambiental que afectó cientos de kilómetros del litoral”.

Las organizaciones advirtieron que persiste la falta de información clave para dimensionar la magnitud del daño. “Pemex no ha informado cuánto hidrocarburo se derramó. Sin ese dato, no es posible dimensionar el impacto, ni garantizar una reparación adecuada”, señalaron.
En ese sentido, alertaron que no se estaría cumpliendo el principio de “el que contamina paga”, ya que el gobierno no ha transparentado los costos de atención, seguimiento, compensaciones y procesos financieros contemplados en el Plan Nacional de Contingencia.
Asimismo, cuestionaron que los apoyos anunciados por el gobierno para cooperativas pesqueras resultan insuficientes. “Los apoyos no reparan el daño”, afirmaron, al señalar que estas medidas “no compensan la pérdida del sustento de la comunidad, ni reemplazan la obligación de restaurar los ecosistemas afectados; manglares y arrecifes”.
El pronunciamiento también reivindicó el papel de las organizaciones y comunidades que alertaron sobre el derrame desde sus primeras etapas. “La sociedad civil no desinformó, sino que investigó y alertó con antelación”, indicaron, al tiempo que denunciaron que durante semanas las autoridades ocultaron información y desacreditaron públicamente dichas alertas.
Exigieron al gobierno federal y a Pemex informar públicamente el volumen total derramado, el costo total de la atención, limpieza, monitoreo y remediación, el monto que deberá cubrir la empresa conforme a su responsabilidad institucional, así como un plan integral de restauración ambiental con metas, tiempos, responsables y mecanismos de seguimiento público. “No es un hecho aislado: es el costo del modelo fósil”, concluyeron.
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Por su parte, el gobierno federal confirmó que las investigaciones continúan. La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, señaló este viernes que “las investigaciones y todos los planteamientos que se harán continúan” y que el proceso no ha concluido, mientras las autoridades ya delinean las acciones a seguir en las próximas semanas.
Este jueves, el Grupo Interinstitucional informó que el derrame registrado en febrero tuvo su origen en la fuga de un oleoducto y que fue deliberadamente ocultado por áreas operativas de Pemex. Esto derivó en la separación del cargo de tres altos mandos y en la presentación de una denuncia ante la Fiscalía General de la República.
De acuerdo con el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, la revisión interna reveló irregularidades graves. “De esos reportes obtuve datos y hechos de los cuales no fui informado”, afirmó, tras analizar bitácoras e imágenes satelitales.
Entre los hallazgos destacó “una pérdida de integridad mecánica y la reparación de un ducto” no reportada, así como “una fuga de hidrocarburos en instalaciones de Pemex” que “había sido negada sistemáticamente por las áreas operativas”.
El funcionario detalló que el 6 de febrero se detectó la presencia de aceite cerca de plataformas marinas, y que la fuga en un oleoducto de 36 pulgadas fue localizada el 8 de febrero, aunque la reparación concluyó hasta el día 18.
También señaló “el ocultamiento de agua oleosa recuperada en las barreras de contención de al menos 350 metros cúbicos” y decisiones operativas que agravaron el evento, como no cortar completamente el flujo de hidrocarburos, lo que prolongó el derrame.