Redacción Animal Político · 29 de noviembre de 2010

“Yo creo que el morbo es muy sano”, dijo el excanciller Jorge Castañeda con relación al caso de las filtraciones de 250 mil documentos diplomáticos estadounidenses dados a conocer a la opinión pública mundial por la página de internet Wikileaks.
En entrevista radiofónica con Denise Maerker, Castañeda declaró que “no hay nada más rico y divertido que el chisme”. A veces uno es víctima del mismo, a veces uno se beneficia del mismo, pero yo estoy a favor de la transparencia y de una mayor rendición de cuentas por parte del gobierno estadounidense y de otros gobiernos alrededor del mundo”, señaló el excanciller.
Sin embargo, para Castañeda existe una consecuencia clara y potencialmente dañina a raíz de la filtración de estos documentos que tiene que ver con la confianza. En relaciones internacionales, dijo el analista, “si uno le pierde la confianza al interlocutor y se sospecha que lo que se le diga puede hacerse público” es muy probable que ya no haya tanta franqueza y claridad en el diálogo. Eso, afirmó el exfuncionario foxista, “complica la vida de las relaciones internacionales y la comunicación; al haber una menor comunicación vienen los malentendidos. Es como lo que sucedió con el ‘comes y te vas’ de la conversación telefónica que Fidel Castro sostuvo con el entonces presidente Vicente Fox y que el primero diera a conocer públicamente de forma unilateral.”
El excanciller señaló que “ese es el precio a pagar por este tipo de revelaciones” y advirtió que “quien piense que las relaciones diplomáticas deben darse 100% a la luz del día” es un “ingenuo que no ha tenido la oportunidad de estar ahí.”
Sobre el fondo de los documentos filtrados, Castañeda dijo que, a su parecer, “no hay información demasiado reveladora salvo –quizás- la forma en que varios gobiernos del Golfo y del mundo árabe han estado instando a Estados Unidos a que intervenga contra Irán mucho más de lo que se había filtrado en público”.