Redacción Animal Político · 13 de abril de 2016
[contextly_sidebar id=”J2zdF4T1x0PZZ6GoR4aeECrVQPy4D5vf”]Herramientas, uniformes, equipo de cómputo, muebles de oficina y hasta obras de arte de la compañía Mexicana de Aviación serán puestos a la venta al público en general, después de que la empresa fuera declarada en quiebra, establece una resolución judicial.
“Debido a que muchos de los activos de la quebrada (Mexicana de Aviación) requieren ser enajenados, pues dada su naturaleza, diariamente se encuentran expuestos a una grave disminución de su valor en perjuicio de la masa, por su inevitable deterioro; los días 28, 29 y 30 de abril de 2016, en un horario de 10:00 a 18:00 horas, se llevará a cabo una venta al público en general de diversos bienes muebles”, indica un comunicado emitido este miércoles 13 de abril.
De acuerdo con la resolución del juez Decimoprimero de Distrito en Materia Civil en la Ciudad de México, Horacio Nicolás Ruiz Palma, la venta se realizará en la terminal de carga de la comerciante, ubicada en Avenida Texcoco s/n, Colonia Zona Federal del Aeropuerto de la Ciudad de México, Delegación Venustiano Carranza, en la Ciudad de México.
Los objetos que se pondrán a la venta son:
Los interesados pueden ingresar al sitio web www.sindicaturamexicana.com para consultar las características particulares de los bienes.
El 11 de junio del año pasado, la Procuraduría General de Justicia capitalina dio carpetazo a las investigación sobre un posible fraude en Mexicana de Aviación, ya que no consignó ante un juez la averiguación abierta por la denuncia que en 2012 interpuso la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA) en contra del empresario Gastón Azcárraga, ex director del Consejo de Administración de Mexicana.
Fue el 4 de abril de 2014 cuando el Juzgado Décimo Primero de Distrito en Materia Civil en el Distrito Federal declaró la quiebra de la Compañía Mexicana de Aviación y de sus filiales Click y Link.
La declaratoria de quiebra ocurrió cuatro años después de iniciado el concurso mercantil 432/2010 con el que se intentó salvar a la empresa, luego que la juez Edith Alarcón encontró elementos suficientes para emitir la declaratoria formal.